Uruguay conquistó nueve medallas en el Mundial del Alfajor 2026

Cinco empresas uruguayas fueron premiadas en Buenos Aires y confirmaron el crecimiento de un producto que une gastronomía, innovación, emprendimiento e identidad territorial

Lo que vimos y degustamos en junio durante la Feria Internacional del Alfajor en el LATU acaba de tener una confirmación internacional.

Uruguay se destacó en el Mundial del Alfajor 2026, realizado del 15 al 17 de agosto en Buenos Aires, donde cinco empresas nacionales conquistaron nueve medallas: dos de Oro, tres de Plata y cuatro de Bronce.

Guenoa, CHOCARA, Les Brunes, Bravo Tu Alfajor Artesanal y Riccoli fueron las marcas premiadas.

Pero detrás de las medallas aparece algo todavía más interesante para Noticias y Destinos: varios de los sabores reconocidos hablan de Uruguay.

Tannat, orujo, gofio, dulce de leche, membrillo, pistachos, nueces e incluso queso roquefort forman parte de combinaciones que muestran hasta dónde está llegando la innovación de los productores.

Ya no estamos hablando solamente de hacer un buen alfajor. Estamos hablando de crear productos capaces de diferenciarse, competir internacionalmente y contar historias sobre su lugar de origen.

Guenoa fue la más premiada

Guenoa regresó de Buenos Aires con tres medallas.

Consiguió Oro en Mejor Alfajor Exótico por su alfajor de pistachos relleno de dulce de leche y cobertura de chocolate semiamargo.

También obtuvo Plata en Mejor Relleno de Dulce de Leche, con un alfajor de avellanas, dulce de leche y cobertura sabor chocolate blanco.

El tercer reconocimiento fue Bronce en Mejor Alfajor PYME, nuevamente por su propuesta de pistachos, dulce de leche y chocolate semiamargo.

CHOCARA: innovación sin gluten

CHOCARA consiguió dos reconocimientos y uno de ellos fue Oro.

Su alfajor sin gluten elaborado con tapitas de sablée de nuez, ganache de queso roquefort y membrillo obtuvo la Medalla de Oro en Mejor Alfajor Relleno de Dos Sabores.

También recibió Bronce en Mejor Alfajor Simple con una creación de tapas de vainilla suave, ganache de canela y corazón de manzana.

Son combinaciones que muestran cómo el alfajor está ampliando sus fronteras y entrando en terrenos gastronómicos que hace algunos años parecían impensados.

Bravo Tu Alfajor llevó el Tannat y el gofio al podio

Bravo Tu Alfajor Artesanal obtuvo dos medallas y vuelve a aparecer en nuestra historia.

En junio había alcanzado el primer puesto de la Feria Internacional del Alfajor 2026 en el LATU, con su alfajor de gofio relleno de dulce de leche y cobertura de chocolate semiamargo.

Ahora sumó en Buenos Aires una Medalla de Plata en Mejor Alfajor Exótico con una propuesta que tiene una fuerte identidad uruguaya: ganache elaborado con reducción de vino Tannat, tapas de cacao, polvo de orujo y cobertura de chocolate semiamargo.

También recibió Bronce en Mejor Textura por aquel alfajor de gofio que ya habíamos conocido en Montevideo.

De Tala al Mundial del Alfajor.

Una pequeña frase que explica mucho sobre lo que pueden conseguir nuestros emprendimientos cuando calidad, identidad e innovación trabajan juntas.

Les Brunes y Riccoli también fueron reconocidos

Les Brunes obtuvo Bronce en Mejor Relleno de Dulce de Leche por su alfajor brownie húmedo con nuez, relleno de dulce de leche y cobertura de chocolate semiamargo.

También lo habíamos encontrado entre los grandes protagonistas de la feria realizada en Uruguay, donde había alcanzado el segundo puesto.

Riccoli completó la actuación uruguaya con Medalla de Plata en Mejor Alfajor Saludable, gracias a su alfajor de chocolate relleno de pistachos, bañado en chocolate y sin gluten.

Lo habíamos visto en el LATU

Estos resultados nos llevan nuevamente a aquella recorrida por la Feria Internacional del Alfajor.

Allí hablamos con pequeños productores que comenzaban a mostrar sus productos y con otros que ya acumulaban premios y experiencia.

Probamos, preguntamos y escuchamos.

También encontramos a los emprendedores de Canelones. Bocado Dulce, Dulce Karuna y productores de diferentes localidades mostraban que detrás de cada alfajor podía existir también una pequeña historia territorial.

Entre las conferencias nos quedó especialmente la presentación de El Templo del Cacao, de Marindia, que explicó todo el proceso necesario para producir un chocolate con 74 % de cacao y permitió comprender mejor cuánto conocimiento existe detrás de algo que el consumidor finalmente disfruta en pocos bocados.

Minas entendió que el alfajor también vende un destino

Una de las conversaciones que más nos interesó durante aquella feria fue con la directora de Turismo de Lavalleja, Viviana Pritsch, y su equipo.

Nos contaban algo aparentemente sencillo: la gente se acercaba atraída por los alfajores y terminaba preguntando por Minas y Lavalleja.

¿Dónde queda? ¿Qué podemos visitar? ¿Qué más podemos hacer? ¿Cuándo es la fiesta?

Esas preguntas son extraordinariamente valiosas para un destino.

Porque allí un producto gastronómico deja de ser solamente algo que se compra y se come. Se convierte en motivo de conversación, curiosidad y potencial decisión de viaje.

Minas ha logrado construir una asociación creciente con el alfajor y esa estrategia merece ser destacada.

También conversamos con Pritsch sobre el valor que adquiere para Lavalleja el reconocimiento patrimonial de la UNESCO y el desafío de aprovechar esa visibilidad para impulsar un turismo sustentable y regenerativo, capaz de generar desarrollo sin perder aquello que hace diferente al territorio.

Del alfajor al destino

Las nueve medallas obtenidas en Buenos Aires permiten mirar nuevamente aquella pregunta que planteábamos después de recorrer la feria:

¿Puede un alfajor promocionar un destino?

La respuesta parece cada vez más clara.

Mar del Plata lo hizo durante décadas. Minas está construyendo su propio posicionamiento. Tala acaba de colocar sabores uruguayos en un podio internacional. Canelones tiene productores que experimentan con ingredientes, chocolates y nuevas combinaciones. Y en distintos puntos del país aparecen pequeños emprendimientos capaces de convertir una receta en una marca.

El Mundial del Alfajor 2026 dejó nueve medallas para Uruguay.

Es una excelente noticia para las cinco empresas premiadas.

Pero también es una oportunidad para el turismo.

Porque cuando alguien en Buenos Aires prueba un alfajor elaborado con Tannat, orujo o gofio y pregunta “¿de dónde viene esto?”, comienza una de las conversaciones más poderosas que puede conseguir un destino.

La próxima pregunta puede ser: ¿Cómo llego hasta allí?

Eva Longoria, un mate gigante y una lección de marketing turístico para Uruguay

Una fotografía espontánea de Eva Longoria junto a uno de los mates gigantes de Mate Art Gallery pone nuevamente el foco sobre una iniciativa privada creada por las hermanas Laren y Ayelén Bálsamo. En septiembre llega una nueva Feria del Mate a Plaza Trouville y aparece una pregunta necesaria: ¿cuánto vale para un destino conseguir que alguien quiera detenerse, fotografiarse y compartirlo?

Hay campañas turísticas que requieren importantes presupuestos, contratación de figuras, producción audiovisual y compra de espacios publicitarios. Y existen otras que consiguen algo mucho más difícil: que el visitante haga voluntariamente la promoción.

Mate Art Gallery acaba de conseguir una de esas imágenes que explican por sí solas el potencial del proyecto.

En una historia publicada desde la cuenta verificada de Eva Longoria, la actriz aparece junto a uno de los enormes mates intervenidos artísticamente. No fue necesario contratarla como embajadora ni organizar una campaña publicitaria alrededor de su presencia. La obra estaba allí, a cielo abierto, y generó aquello que todo responsable de marketing busca: detener la mirada, despertar curiosidad y provocar una fotografía.

La dimensión de esa exposición espontánea adquiere todavía más valor cuando se considera el alcance internacional de Longoria. Su cuenta de Instagram supera los 10,8 millones de seguidores.

No corresponde ponerle un precio exacto a esa historia ni afirmar cuánto costaría contratarla para una campaña turística —no existe información pública que permita establecerlo—. Pero sí podemos afirmar algo: conseguir orgánicamente que una personalidad internacional de esa dimensión interactúe con una intervención cultural uruguaya tiene un valor promocional difícil de comprar.

Y allí aparece la verdadera noticia.

Un mate que dejó de ser solamente un mate

Cuando Mate Art Gallery comenzó en 2024, la propuesta podía parecer sencilla: tomar uno de los símbolos más reconocibles de Uruguay, llevarlo a una escala monumental y entregarlo a artistas para que contaran historias sobre él.

La primera edición instaló 15 mates de 1,60 metros de altura, con sus respectivas bombillas, intervenidos por artistas nacionales. Cada pieza incorporaba además un código QR para descubrir la historia de la obra, de su creador y de la marca patrocinadora. La muestra comenzó en Plaza Independencia y continuó por la Rambla y Paseo Rostand, en Carrasco. Fue declarada de interés por el Ministerio de Turismo y contó con el apoyo de la Intendencia de Montevideo.

Desde el comienzo, su creadora Laren Bálsamo tenía una idea mucho más ambiciosa: que Uruguay contara con una exposición identificable, como sucede en otros países, y eventualmente llevarla al exterior. El proyecto es impulsado junto a su hermana Ayelén Bálsamo, responsable de la producción.

Dos años después, aquella intuición tiene una lectura turística mucho más potente.

2026: diez mates comienzan a contar destinos

La tercera edición de Mate Art Gallery cambió nuevamente la escala conceptual de la propuesta. Bajo la consigna “10 Mates, Varios Destinos”, cada obra representa lugares del Uruguay.

Ya no se trata únicamente de pintar un mate.

Se trata de convertir un destino en una imagen que la gente quiera fotografiar.

La edición fue presentada el 8 de junio en Plaza Independencia y reúne artistas que interpretan diferentes lugares del país. Salto, por ejemplo, fue representado a través de una obra que incorpora referencias a sus termas, la represa de Salto Grande, las naranjas, Horacio Quiroga y figuras del fútbol uruguayo.

Eso abre una posibilidad extraordinaria para intendencias, municipios y organizaciones turísticas.

Imaginemos diez, veinte o treinta mates recorriendo Uruguay. Que cada localidad pueda contar su paisaje, gastronomía, personajes, patrimonio, fiestas y pequeñas historias a través de una pieza artística.

Y hagamos una pregunta todavía más sencilla: ¿En cuántos de esos mates ya te sacaste una foto?

Ahí empieza el juego, el recorrido y también la fidelización.

El visitante deja de ser espectador y pasa a participar. Busca el próximo mate, reconoce el destino, comparte una fotografía, etiqueta el lugar y genera contenido.

Es marketing territorial sin parecer publicidad.

El 6 de septiembre, Plaza Trouville vuelve a tomar mate

Ese crecimiento tendrá un nuevo capítulo el próximo 6 de septiembre de 2026, de 11 a 19 horas, cuando Plaza Trouville, en Montevideo, reciba la 3.ª edición de la Feria del Mate, bajo la consigna “Tradición que nos une”.

La propuesta combinará expositores vinculados al universo del mate —mates, termos, bombillas y materas— con gastronomía, food trucks, música y actividades alrededor de esta tradición.

La experiencia tiene antecedentes recientes. Plaza Trouville ya recibió en mayo una edición de la Feria del Mate vinculada a Mate Art Gallery, reuniendo arte, emprendimientos, gastronomía, música y los característicos mates gigantes.

Ahora se agrega otro componente.

Buscan a la Reina del Mate 2026

La organización abrió además la convocatoria para elegir a la Reina del Mate o Embajadora del Mate Uruguayo 2026.

La idea pretende ir más allá de un concurso tradicional: encontrar una representante capaz de comunicar cultura, turismo y tradición alrededor de un producto profundamente incorporado a la vida cotidiana del país.

Porque el mate tiene una ventaja formidable como elemento de promoción: Uruguay no necesita inventarle una historia.

La historia ya existe.

Está en la rambla, en una oficina, en una playa de Canelones, en una plaza de Salto, en una estancia, en el termo debajo del brazo y en esa costumbre tan nuestra de compartirlo mientras conversamos.

Una iniciativa privada que necesita aliados

Aquí también corresponde detenernos.

Mate Art Gallery es un emprendimiento privado impulsado por Laren y Ayelén Bálsamo. Mantener las obras, trasladarlas, producir nuevas intervenciones y llevarlas a distintas localidades implica recursos.

El proyecto necesita patrocinadores.

Y quizás empresas, intendencias y organizaciones vinculadas al turismo deberían observarlo no solamente como patrocinio cultural, sino como una inversión en marketing de destino.

Pinturas Elbex acompaña la edición 2026 como sponsor oficial y Bodega Fallabrino también figura entre las empresas que apoyan la iniciativa.

Pero para que la muestra pueda recorrer más localidades y eventualmente cruzar fronteras necesita nuevos aliados.

El monumento que el turista quiere fotografiar

Las ciudades llevan décadas buscando símbolos capaces de transformarse en imágenes reconocibles.

Las grandes letras con los nombres de los destinos son probablemente uno de los ejemplos contemporáneos más evidentes. Funcionan porque entendieron algo elemental: el turista quiere demostrar que estuvo allí.

Mate Art Gallery incorpora un paso adicional.

No solamente dice dónde estamos. Cuenta algo de nosotros.

Arte + mate + destino + espacio público + fotografía + redes sociales.

Ese círculo tiene enorme valor.

Y la fotografía compartida por Eva Longoria permite comprenderlo mejor que cualquier presentación de marketing.

No sabemos cuántas personas terminarán viendo esa imagen ni podemos atribuirle directamente nuevos turistas. Sí sabemos que una personalidad internacional con millones de seguidores encontró algo suficientemente atractivo como para detenerse frente a un mate gigante, fotografiarse y mostrarlo.

Eso no se compra fácilmente. Se provoca creando lugares que merezcan ser fotografiados.

Uruguay tiene una oportunidad para comprender que promoción turística no significa solamente comprar publicidad. También significa crear experiencias, objetos y espacios que las personas quieran convertir en recuerdos.

Mate Art Gallery comenzó con una idea de dos hermanas y quince mates gigantes.

Gastronomía abre nuevas oportunidades para estudiar, trabajar y emprender en Uruguay

La gastronomía dejó hace tiempo de ser solamente un servicio complementario del turismo. Hoy es parte de la experiencia de viaje, construye identidad, genera empleo y abre oportunidades para quienes buscan ingresar al mercado laboral, mejorar sus competencias o desarrollar un emprendimiento propio.

Con esa mirada, se lanzó un nuevo llamado a propuestas de formación profesional en gastronomía para el sector turístico, una iniciativa que busca actualizar la capacitación de acuerdo con las necesidades reales de empresas, trabajadores y territorios.

La propuesta representa también una oportunidad para estudiantes, trabajadores y emprendedores gastronómicos, porque apunta a generar nuevas trayectorias de aprendizaje y profesionalización en un sector donde cada vez se necesitan más conocimientos técnicos, capacidad de innovación y comprensión de las nuevas demandas del visitante.

La gastronomía también decide un viaje

Durante el lanzamiento, el director nacional de Turismo, Cristian Pos, puso el foco en el peso económico y turístico de la actividad.

“La gastronomía es un sector estratégico no solo para el turismo, sino para el país, porque concentra una parte muy importante del gasto turístico y moviliza toda una cadena de valor, desde el productor hasta el servicio”.

Pos destacó además un cambio que resulta clave para comprender la iniciativa: comer ya no es solamente una necesidad durante un viaje; muchas veces es una de las razones para viajar.

La cocina local, los productos del territorio, los restaurantes, las bodegas, los pequeños establecimientos y las experiencias gastronómicas forman parte de la imagen que un visitante se lleva de un destino.

Como señaló el director nacional, todo el proceso termina reflejándose en un instante decisivo: “cuando el visitante se sienta a la mesa y recibe su plato”.

Del recetario a las competencias

Uno de los aspectos más interesantes del proceso es el cambio de enfoque planteado para la capacitación.

La revisión del Catálogo de Soluciones Formativas de INEFOP propone avanzar desde una enseñanza concentrada fundamentalmente en “recetarios” hacia una formación basada en técnicas y competencias transferibles.

Esto significa preparar a las personas no solamente para reproducir una elaboración, sino para comprender procesos, adaptarse, resolver problemas, trabajar con diferentes productos y responder a distintos contextos laborales.

El trabajo realizado comprende la revisión de los cursos existentes, perfiles de ingreso y egreso, contenidos, cargas horarias y modalidades de formación. También incorpora Repostería Avanzada, nuevas rutas formativas y una mayor articulación con la educación formal.

En la elaboración participaron trabajadores, empresas, organizaciones y referentes del sector, junto al Ministerio de Turismo.

Una puerta para quienes quieren trabajar o emprender

El desafío adquiere especial importancia en un sector caracterizado por una gran diversidad de oportunidades.

Hoteles, restaurantes, cafeterías, emprendimientos familiares, eventos, bodegas, establecimientos rurales y propuestas de turismo gastronómico necesitan personas capacitadas. Al mismo tiempo, muchos jóvenes y adultos encuentran en la gastronomía una posibilidad concreta para generar su propio empleo.

Por eso, la formación profesional puede cumplir una doble función: mejorar la empleabilidad de quienes buscan trabajo y fortalecer las capacidades de quienes desean emprender.

Para un pequeño emprendimiento gastronómico, conocer técnicas, manipulación, organización de procesos, costos, presentación y nuevas tendencias puede marcar la diferencia entre simplemente producir alimentos y construir una propuesta con posibilidades reales de competir.

Gastronomía, territorio e identidad

Existe además una dimensión que resulta especialmente relevante para el turismo uruguayo: vincular la capacitación con cada territorio.

La gastronomía puede contar historias.

Un vino, un queso, un aceite, una carne, un dulce, una receta familiar o un producto artesanal pueden transformarse en parte de la identidad turística de una localidad.

Profesionalizar no significa perder lo artesanal. Por el contrario, significa dar herramientas para que aquello que nace de una tradición o de una pequeña producción pueda mejorar su calidad, encontrar mercado y convertirse en experiencia turística.

Ese vínculo entre formación, territorio y turismo aparece precisamente entre los objetivos del nuevo proceso.

¿Quiénes deberían prestar atención?

La iniciativa resulta especialmente interesante para instituciones y organizaciones capaces de presentar propuestas formativas, pero su impacto final apunta mucho más lejos: hacia estudiantes que buscan una profesión, trabajadores gastronómicos interesados en perfeccionarse, personas que necesitan reconvertirse laboralmente y emprendedores que quieren transformar una habilidad culinaria en una actividad sostenible.

Porque detrás de cada curso puede existir algo mucho más importante que un certificado: una oportunidad de trabajo, un nuevo emprendimiento o una experiencia turística mejor preparada.

Plazo para presentar propuestas

Las propuestas deberán presentarse exclusivamente mediante la plataforma Gestión INEFOP hasta el viernes 18 de septiembre de 2026, a las 23:59 horas.

La convocatoria completa y las condiciones para las instituciones interesadas están disponibles en INEFOP – Llamado a propuestas de formación profesional en Gastronomía.

Una inversión que termina en la mesa

Uruguay habla cada vez más de turismo de experiencias. La gastronomía es una de sus expresiones más visibles, pero detrás de cada plato existe una cadena de conocimientos, productores, trabajadores y emprendedores.

Capacitar esa cadena significa mejorar el empleo y la competitividad, pero también fortalecer los destinos.

Tony Robbins y una lección de ventas que sobrevivió más de 30 años

Una vieja grabación de apenas 21 minutos vuelve a circular en las redes. Más allá de las cifras espectaculares que acompañan su difusión, contiene conceptos sobre ventas, comunicación y toma de decisiones que siguen teniendo sorprendente vigencia.

Hay contenidos que envejecen rápidamente y otros que, varias décadas después, obligan a volver a mirarlos.

Una antigua grabación de Tony Robbins, realizada cuando su gigantesca industria de seminarios, coaching y desarrollo personal todavía estaba en construcción, pertenece a esta segunda categoría.

Son aproximadamente 21 minutos frente a un rotafolio, sin grandes escenarios, pantallas gigantes ni producción espectacular. Robbins habla de ventas, persuasión, objeciones, confianza y, sobre todo, de algo que muchas organizaciones continúan intentando comprender: por qué una persona decide comprar y por qué otra, frente a la misma propuesta, dice que no.

El video circula acompañado de una afirmación impactante: que hoy habría que pagar un millón de dólares por un día con Robbins. Conviene hacer una precisión. Existen referencias periodísticas sólidas de clientes que han pagado más de un millón de dólares anuales por su coaching privado, pero no encontramos una fuente igualmente sólida que permita afirmar que esa sea literalmente su tarifa por un solo día.

Y esa aclaración, curiosamente, hace todavía más interesante la historia.

Porque el verdadero valor del video no está en saber cuánto cuesta Tony Robbins hoy, sino en preguntarnos:

¿qué podemos aprender de aquellos 21 minutos más de tres décadas después?

La venta empieza mucho antes del precio

Uno de los conceptos centrales de Robbins es sencillo: cuando una persona responde “no tengo tiempo” o “no tengo dinero”, posiblemente todavía no estamos frente a la verdadera objeción.

La pregunta más interesante es otra:

¿Percibe suficiente valor como para actuar?

Esta distinción cambia completamente una conversación comercial.

Un vendedor tradicional escucha:

“Es demasiado caro”.

Y rápidamente intenta bajar el precio.

Un profesional de ventas debería preguntarse:

“¿No puede pagarlo o todavía no consiguió percibir por qué debería pagarlo?”

No es lo mismo.

El precio es una cifra.
El valor es una percepción.

Y entre ambos se juega buena parte de una venta.

Antes de convencer, preguntar

Otra enseñanza del video conserva plena actualidad: descubrir necesidades antes de presentar soluciones.

Robbins propone formular preguntas para conocer qué quiere cambiar la persona, qué desea conseguir y qué problema necesita resolver. Solo después aparece la propuesta.

Es una regla elemental que demasiadas veces olvidamos:

quien habla demasiado vende menos de lo que cree.

La buena venta comienza escuchando.

¿Qué necesita?

¿Qué quiere mejorar?

¿Qué le preocupa?

¿Qué sucedería si no hace nada?

¿Y qué cambiaría si consiguiera resolverlo?

Las preguntas no deberían funcionar como una trampa para conducir al cliente hacia una respuesta previamente diseñada. Su verdadero poder está en permitirnos comprenderlo.

“Attack and confess”: adelantarse a la objeción

En la grabación aparece una técnica que Robbins denomina “attack and confess” —podríamos traducirla como anticipar y confesar— y efectivamente figura entre los contenidos atribuidos a ese antiguo entrenamiento de ventas.

La idea consiste en no combatir frontalmente una objeción, sino reconocerla y acercarse a ella desde una experiencia propia.

En lugar de:

“Está equivocado, esto realmente vale la pena”.

La conversación puede comenzar de otra manera:

“Entiendo perfectamente esa duda. Yo también la tuve.”

La diferencia parece pequeña, pero psicológicamente es enorme.

En el primer caso discutimos.

En el segundo construimos identificación.

Una persona puede resistirse a un argumento. Es mucho más difícil que discuta con una experiencia auténtica.

El poder de los pequeños “sí”

Otro principio utilizado en ventas consiste en construir una secuencia de pequeños acuerdos.

¿Esto es importante para usted?

Sí.

¿Le gustaría resolverlo?

Sí.

¿Cree que hacerlo tendría consecuencias positivas?

Sí.

¿Preferiría comenzar antes que continuar postergándolo?

Sí.

No se trata —o no debería tratarse— de manipular al comprador.

Utilizada profesionalmente, esta secuencia sirve para comprobar algo fundamental: si existe coherencia entre lo que una persona dice necesitar y la decisión que está considerando tomar.

La venta moderna necesita recuperar esa frontera ética.

Persuadir no es manipular.

Persuadir significa ayudar a una persona a evaluar una decisión. Manipular significa conseguir que decida en contra de sus propios intereses.

El vendedor también vende su estado

Hay otro concepto especialmente interesante para quienes trabajamos desde hace años en ventas, marketing, formación y coaching: el estado emocional importa.

Robbins desarrollaría ampliamente esta idea durante su carrera. Incluso en su trabajo posterior de coaching de alto nivel aparece la observación sistemática del estado psicológico y emocional de sus clientes.

Podemos conocer perfectamente nuestro producto y fracasar.

Podemos dominar una presentación y no generar confianza.

Podemos memorizar veinte técnicas de cierre y no cerrar ninguna venta.

¿Por qué?

Porque antes de comprar nuestra propuesta, muchas veces el cliente está evaluando algo mucho más elemental:

¿le creo a esta persona?

La congruencia entre palabras, gestos, seguridad, conocimiento y convicción termina formando parte del producto.

Siete frases para llevar a una conversación comercial

No son fórmulas mágicas. Son preguntas para abrir conversaciones:

“¿Qué tendría que ocurrir para que esto realmente valiera la pena para usted?”

“¿Qué es lo que más le preocupa antes de tomar la decisión?”

“Si el precio no fuera el problema, ¿qué otra cosa le impediría avanzar?”

“¿Qué costo tiene para usted continuar seis meses más sin resolverlo?”

“¿Qué resultado haría que dentro de un año dijera: fue una excelente decisión?”

“¿Qué necesitaría saber para sentirse seguro antes de decidir?”

Y quizás la más importante:

“¿Esto realmente es lo que usted necesita?”

Porque también hay ventas que profesionalmente debemos estar dispuestos a perder.

De un rotafolio a una industria multimillonaria

Mirar hoy aquella grabación tiene además un enorme interés desde el marketing.

A comienzos de los años noventa, Robbins ya había convertido seminarios, audios e infomerciales en una potente maquinaria comercial. En 1991, Los Angeles Times informaba que cobraba USD 60.000 por intervenir durante un día en determinados encuentros corporativos privados y describía una oferta de seminarios que iba desde cursos de ventas relativamente accesibles hasta programas de miles de dólares.

Décadas después, su posicionamiento cambió radicalmente.

Sus clientes privados llegaron a pagar cifras superiores al millón de dólares anual por un acompañamiento intensivo.

Ahí aparece otra formidable lección de marketing:

el conocimiento puede permanecer relativamente estable mientras cambia extraordinariamente el valor percibido de quien lo ofrece.

No vendemos solamente conocimiento.

Vendemos trayectoria, confianza, resultados, reputación, especialización y capacidad para producir una transformación.

La gran enseñanza no está en el millón de dólares.

Después de tantos años enseñando ventas y marketing, encuentro particularmente interesante regresar a estos formatos.

Las herramientas cambian. Hoy tenemos inteligencia artificial, automatización, CRM, redes sociales, neuromarketing y cantidades de datos que un vendedor de hace treinta años ni siquiera podía imaginar.

Pero delante de nosotros continúa existiendo una persona.

Una persona que duda.

Que desea algo.

Que teme equivocarse.

Que compara.

Que posterga.

Que necesita confiar.

Y finalmente decide.

Por eso aquel Tony Robbins frente a un sencillo rotafolio todavía tiene algo para enseñarnos.

Las tecnologías de venta cambian. La psicología de la decisión cambia mucho más lentamente.

Quizás esa sea la verdadera razón por la cual vale la pena dedicarle 21 minutos a una grabación de hace más de tres décadas.

No para aprender cómo conseguir que “cualquiera diga que sí”.

Eso sería reducir demasiado el arte de vender.

Sino para comprender algo bastante más poderoso: una gran venta no comienza cuando aprendemos a cerrar. Comienza cuando aprendemos a escuchar.

Y la pregunta final queda abierta para nuestros lectores:

¿Cuánto de aquello que aprendimos sobre ventas hace treinta años continúa funcionando hoy, en plena era de la inteligencia artificial?

Hablar de eliminar la pobreza en cinco años parece, a primera vista, una meta difícil de imaginar. Sin embargo, Martín Burt no plantea la idea solamente desde la teoría. Economista, emprendedor social y exintendente de Asunción, lleva décadas trabajando en modelos de desarrollo y es creador del Semáforo de Eliminación de Pobreza, una metodología aplicada internacionalmente que coloca a las familias como protagonistas de su propio proceso de transformación.

En el Foro Social de ACDE 2026, realizado en el LATU, Burt llevó esa experiencia al escenario uruguayo y lanzó una afirmación que invita a debatir: “Uruguay podría eliminar la pobreza en cinco años”. Su propuesta combina tecnología, inteligencia artificial, acompañamiento y, sobre todo, un cambio de mirada: dejar de observar la pobreza únicamente desde las estadísticas para comenzar a escuchar a quienes la viven.

Martín Burt en el Foro Social de ACDE: “Uruguay podría eliminar la pobreza en 5 años”
En el marco del Foro Social de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), denominado “La Cara Humana de las Empresas”, desarrollado este martes en el LATU, el economista paraguayo Martín Burt presentó una nueva perspectiva para abordar la pobreza basada en el protagonismo de las propias familias y el uso de la tecnología como herramienta de transformación social.

Burt, fundador del Semáforo de Eliminación de Pobreza, destacó que esta metodología ya se aplica en más de 60 países y sostuvo que “Uruguay deberá encontrar soluciones uruguayas a problemas uruguayos”.

El especialista explicó que el modelo propone dejar de mirar únicamente las estadísticas tradicionales y comenzar a consultar directamente a las familias sobre qué significa para ellas dejar de ser pobres.

“Hay que tener en cuenta a la parte interesada, que es la familia: saber qué está bien, qué está mal, cuáles son sus prioridades y, a partir de ahí, mostrarle cómo otras familias en situaciones similares lograron superar esos problemas”, señaló.

El Semáforo de Eliminación de Pobreza permite que cada familia realice un auto diagnóstico identificando sus fortalezas y desafíos en diferentes áreas de su vida. A partir de ese análisis, se construye un plan familiar para avanzar hacia la superación de las distintas dimensiones de la pobreza.

Durante su exposición, Burt afirmó que Uruguay tiene condiciones para avanzar hacia un nuevo modelo de combate a la pobreza y planteó que con equipos capacitados y herramientas tecnológicas se podría acompañar a miles de familias en la elaboración de sus propios planes. Proyecta que “en 5 años se podría eliminar la pobreza en Uruguay”.

“Posiblemente haya unas 200.000 familias humildes en Uruguay. Con alrededor de 1.000 personas capacitadas, cada una acompañando a unas 200 familias, se podría lograr que cada una tenga su propio diagnóstico y un banco de soluciones basado en experiencias exitosas de otras familias”, explicó.

Tecnología, motivación y autonomía familiar

El economista remarcó que la tecnología modificó las posibilidades de intervención social, ya que actualmente las familias cuentan con teléfonos inteligentes y acceso a herramientas digitales.

“Hoy todas las familias tienen Facebook, WhatsApp y teléfono, con inteligencia artificial se puede hacer que cada familia en Uruguay tenga su propio plan familiar para eliminar su pobreza”, afirmó.

Burt cuestionó los modelos tradicionales de asistencia que muchas veces dejan a las familias en un rol pasivo. “El Estado, con buenas intenciones, muchas veces creyó que sabía todo y no consultó a las familias. Hoy tenemos la posibilidad de preguntarles directamente qué necesitan y empoderarlas para que sean protagonistas de su propio proceso”, expresó.

En ese sentido, destacó la importancia de trabajar sobre la motivación, la capacitación y la confianza en las propias capacidades. Citando los aportes del psicólogo Albert Bandura sobre la auto eficacia, sostuvo que para que una persona cambie debe responder afirmativamente dos preguntas: “¿Vale la pena hacerlo?” y “¿Seré capaz de hacerlo?”.

“Además de motivación y capacitación, se necesita apoyo social y grupal. Las personas cambian cuando sienten que pueden cambiar”, indicó. “La pobreza no es solamente falta de dinero”. Durante la jornada, Burt también planteó que la pobreza tiene múltiples dimensiones y que no siempre está vinculada exclusivamente al ingreso económico.

“En algunos casos la pobreza es falta de dinero, en otros falta de servicios públicos, pero también puede estar relacionada con baja autoestima, baja motivación o problemas emocionales. La familia debe ser consciente de sus fortalezas y debilidades”, sostuvo.
Asimismo, resaltó la importancia de reconocer las capacidades existentes dentro de cada familia y evitar miradas que solo se concentren en las carencias. “Las familias no tienen vergüenza de mostrar su semáforo porque también muestran aquello en lo que no son pobres. Hay que celebrar las cosas que sí tienen”, concluyó.

El Foro Social de ACDE reunió a empresarios, dirigentes y referentes sociales para reflexionar sobre el rol de las empresas y la sociedad en la construcción de soluciones frente a los desafíos sociales actuales.

La presidenta del Foro Social ACDE 2026, Patricia Prego, dio la bienvenida inaugurando la segunda edición de una jornada de reflexión e intercambio. Con el objetivo de potenciar la colaboración de las empresas, las organizaciones de la sociedad civil y el Estado. En esta edición las temáticas principales fueron: educación, familia e infancia.


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