Un día para hablar de lo que muchas veces callamos
El próximo 17 de julio, Uruguay conmemora el Día Nacional para la Prevención del Suicidio, una fecha instituida por la Ley N.º 18.097 que busca mucho más que recordar estadísticas. Es una invitación a hablar de un tema que durante décadas permaneció oculto detrás del miedo, los prejuicios y el silencio.
Porque el suicidio no distingue edad, profesión, nivel económico ni lugar de residencia. Puede estar más cerca de lo que imaginamos. Todos conocemos a alguien, o conocemos a alguien que perdió un familiar, un amigo o un compañero de trabajo. Sin embargo, seguimos hablando poco del tema.
Y ese silencio puede costar vidas.
La prevención comienza mucho antes de una crisis
La Organización Mundial de la Salud estima que más de 700.000 personas mueren por suicidio cada año. En Uruguay, según datos del Ministerio de Salud Pública, la tasa supera los 23 suicidios cada 100.000 habitantes, una de las más elevadas de América Latina.
Pero detrás de cada número hay una historia que nunca aparecerá en una estadística: proyectos que quedaron inconclusos, familias que intentan comprender lo incomprensible y personas que quizás nunca llegaron a expresar cuánto estaban sufriendo.
La prevención no comienza cuando alguien manifiesta querer quitarse la vida. Comienza mucho antes: cuando aprendemos a escuchar, cuando dejamos de minimizar el sufrimiento ajeno y cuando entendemos que pedir ayuda es un acto de valentía y no de debilidad.
Un compromiso que involucra a toda la sociedad
En el marco de esta conmemoración, la organización Último Recurso, pionera de la Suicidología en Uruguay desde 1989, realizará un acto el próximo lunes 13 de julio, a las 18:30 horas, en el Auditorio 100 Años del Edificio José Artigas, anexo del Palacio Legislativo.
Fundada por el hermano franciscano Pedro Frontini y la Dra. Silvia Peláez, Último Recurso ha sido durante más de tres décadas una referencia nacional e internacional en asistencia en crisis, investigación, formación y prevención del comportamiento suicida.
Durante la actividad se presentarán investigaciones recientes que demuestran la importancia de fortalecer la prevención también en los lugares de trabajo, donde la capacitación de empleadores, mandos medios y trabajadores mejora la detección temprana de situaciones de riesgo y favorece la construcción de ambientes laborales más saludables.
El mensaje coincide con el principio promovido por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP):
"Pensar globalmente, actuar localmente".
Una frase sencilla que recuerda que las grandes transformaciones comienzan con pequeños gestos cotidianos.
Recuadro de reflexión
Mientras escribía esta nota...
Mientras redactaba este artículo, los medios informaban sobre la muerte del exbasquetbolista Gonzalo Meira, de apenas 37 años.
No corresponde especular sobre las circunstancias personales de nadie. Pero sí detenernos a pensar que detrás de cada noticia existe una familia, amigos y compañeros que seguramente hoy se preguntan si hubo una señal que pasó inadvertida o una conversación que nunca llegó a producirse.
Quizás esa sea la enseñanza más importante del Día Nacional para la Prevención del Suicidio: no esperar a que una tragedia nos obligue a empezar a hablar.
Un cambio cultural pendiente
Todavía repetimos frases como:
"El tiempo todo lo cura."
"Ya se le va a pasar."
"Lo hace para llamar la atención."
Cada una de ellas puede cerrar la puerta a alguien que, justamente, estaba buscando una razón para seguir adelante.
La prevención del suicidio no depende únicamente de psicólogos o psiquiatras. También depende de vecinos, docentes, compañeros de trabajo, entrenadores, periodistas, empresarios y dirigentes. Depende de una sociedad capaz de mirar a los ojos y preguntar con honestidad:
"¿Cómo estás?"
Y quedarse para escuchar la respuesta.
DATOS DEL ACTO
Conmemoración del Día Nacional para la Prevención del Suicidio
Fecha: Lunes 13 de julio
Hora: 18:30
Lugar: Auditorio 100 Años - Edificio José Artigas (Anexo del Palacio Legislativo)
Organiza: Último Recurso
Quizás esta no sea una nota fácil de leer. Tampoco fue sencilla de escribir. Pero si después de llegar hasta aquí decides llamar a un amigo, visitar a un familiar, escuchar a un compañero o simplemente preguntar "¿cómo estás, de verdad?", entonces habrá cumplido su objetivo. Porque la prevención del suicidio no comienza en un consultorio. Comienza en cada conversación que nos animamos a tener.
