Una iniciativa que ordena, integra y potencia el turismo en Atlántida

La incorporación del Bus Turístico de Atlántida, prevista a partir de la temporada 2026, representa un paso concreto en la consolidación del destino y en la maduración de su oferta turística. Se trata de una iniciativa privada impulsada por YAN.Uy junto al servicio de COIT, con el auspicio del Ministerio de Turismo y del Gobierno de Canelones, y el respaldo del Municipio de Atlántida, la Asociación Turística de Canelones y el Centro Comercial e Industrial de Atlántida.

Ventajas para el destino

El nuevo servicio introduce una herramienta clave de ordenamiento y lectura turística del territorio. El circuito propuesto —con paradas en el centro urbano, la Iglesia Cristo Obrero, El Águila, el Sol de Agó Páez, el circuito histórico de la rambla, Parador Tres36 y Plaza de los Fundadores— permite al visitante comprender Atlántida como un conjunto integrado de patrimonio, paisaje y servicios.

El sistema Hop On – Hop Off, con ticket diario, aporta flexibilidad y autonomía, favorece estadías más largas y estimula el consumo en comercios, gastronomía y servicios locales. A esto se suma una unidad accesible, equipada con plataforma y estándares de confort y seguridad, que refuerza una visión de turismo inclusivo y contemporáneo.

Impacto regional y modelo replicable

Para la Asociación Turística de Canelones, esta iniciativa se alinea con una estrategia departamental que prioriza calidad, accesibilidad y distribución equilibrada de flujos turísticos. Consultado sobre el proyecto, su presidente, Carlos Tabó, destacó que se trata de una acción concreta que mejora la experiencia del visitante y fortalece a todo el ecosistema turístico local, en sintonía con modelos ya consolidados en destinos como Rocha y Montevideo.

El Bus Turístico no solo ordena la visita en Atlántida: abre una puerta a la expansión hacia otras localidades del departamento, consolidando un esquema de movilidad turística que puede escalarse y adaptarse a distintos perfiles de destino.

Aporte institucional y económico

Desde la Intendencia de Canelones, la directora de Turismo Ximena Acosta subrayó que este tipo de propuestas fortalecen la oferta del destino, ponen en valor los atractivos culturales y patrimoniales y generan impactos positivos en la economía local. La mayor circulación de visitantes favorece a los municipios costeros y contribuye a una dinámica más equilibrada durante la temporada.

En síntesis, el Bus Turístico de Atlántida no es solo un nuevo servicio: es una señal de madurez del destino, una alianza virtuosa entre sector público y privado, y una herramienta concreta para construir un Canelones más integrado, accesible y competitivo en el mapa turístico nacional.

Ir al Chuy, pero viajando de verdad

Hay caminos que no se miden en kilómetros, sino en lo que nos hacen sentir.
En esta edición de El Día los invito a recorrer el este uruguayo sin apuro: sierras, pueblos pequeños, fortines de piedra, lagunas silenciosas y ese aroma inconfundible de frontera que anuncia el Chuy antes de llegar.

Es una crónica para dejarse llevar, para mirar por la ventanilla, para recordar que el viaje también es parte del destino.

Leé mi nota completa y el resto de los contenidos de esta edición en El Día:
https://eldia.uy/el-paseo-al-chuy/

Parte de este relato también vive en Noticias y Destinos, como una invitación a viajar mejor y con más sentido.

Piriápolis en el top five: felicitaciones a un destino que crece con identidad y coherencia

Que Piriápolis se ubique dentro del los diez  destinos más visitados del país no solo es una buena noticia: es un reconocimiento al camino elegido. Una ciudad que, sin grandes presupuestos ni estructuras sobredimensionadas, logra posicionarse entre los principales destinos turísticos de Uruguay desde la coherencia, la identidad y el trabajo sostenido.

El valor de este logro está en el cómo. Piriápolis compite de igual a igual con destinos consolidados y territorios más amplios desde una lógica distinta: escala humana, cercanía, paisaje accesible y una propuesta que funciona todo el año. No crece por volumen, crece por experiencia.

La naturaleza es uno de sus grandes diferenciales. Cerros, costa, monte y mar conviven en un mismo territorio, acompañados por kilométricas pasarelas costeras que conectan hacia el este y transforman el paseo en experiencia. Caminar, correr, detenerse a mirar el horizonte o simplemente respirar forma parte del atractivo cotidiano del destino.

Las playas para todos los gustos refuerzan esa diversidad: sectores familiares y tranquilos, espacios abiertos para quienes buscan amplitud y viento, y rincones más calmos que invitan al descanso. Esa variedad permite recibir públicos distintos sin perder equilibrio.

La gastronomía suma identidad y calidad. Restaurantes, parrillas, cafés y propuestas de autor construyen una oferta amplia, cercana y en evolución, donde comer bien es parte central del viaje. A esto se agrega una hotelería diversa, que va desde hoteles vintage con historia hasta opciones modernas y muy confortables, junto a complejos turísticos, cabañas y camping, ampliando el abanico para todos los presupuestos y estilos de viaje.

Eventos como la Paella Gigante reflejan con claridad este modelo: no se concentran en un solo punto, sino que activan el territorio, impulsan visitas a espacios satélite y generan circulación real por la ciudad. El visitante no solo llega: recorre, se queda y vuelve.

La Fiesta Medieval suma un valor diferencial a la agenda de Piriápolis y refuerza su perfil como destino creativo y experiencial. Integrada al calendario anual, esta celebración transforma espacios del balneario en un escenario temático que convoca a familias, jóvenes y visitantes de distintos puntos del país. Recreaciones históricas, vestuarios, música, gastronomía y ferias artesanales generan una experiencia inmersiva que invita a quedarse más de un día y a recorrer el entorno. Lejos de ser un evento aislado, la Fiesta Medieval aporta identidad, genera la demanda y confirma la capacidad de Piriápolis para diversificar su propuesta turística con actividades que combinan cultura, entretenimiento y territorio.

Detrás de este posicionamiento hay un trabajo sostenido de Destino Piriápolis, con una mirada que apunta a ordenar, planificar y proyectar la ciudad durante todo el año, articulando actores y cuidando la identidad. El top ten no es casualidad: es consecuencia.

Por todo esto, esta es una nota de felicitaciones. Piriápolis confirma que se puede crecer sin perder esencia, competir sin sobreactuar y posicionarse desde lo auténtico. Estar entre los diez destinos más visitados no es un punto final, sino la validación de un modelo que funciona y que todavía tiene mucho para ofrecer.

Atlántida recupera un mirador donde el atardecer vuelve a ser de todos

Hay lugares que no necesitan grandes discursos para explicar su valor. Basta quedarse quieto unos minutos, mirar el horizonte y dejar que el sol empiece a caer sobre el mar. En Atlántida, ese gesto simple volvió a ocupar el centro de la escena.

En uno de los puntos más altos y abiertos de la costa, allí donde el verano convierte al atardecer en un ritual cotidiano, un espacio público recuperado volvió a ser adoptado por la gente. Sin estridencias ni polémicas, sin imponerse al paisaje, el lugar se transformó en lo que hoy se necesita: un punto de encuentro limpio, accesible y honesto, donde el mar vuelve a ser protagonista.

Las imágenes hablan por sí solas. Familias sentadas mirando el horizonte, niños jugando cerca de la arena, jóvenes que se detienen a sacar una foto y vecinos que regresan a un sitio que durante años había quedado en pausa. No hay nada forzado: el espacio fue apropiado de forma natural, casi inmediata. Y eso, en términos urbanos y sociales, dice mucho más que cualquier acto formal.

Atlántida es una ciudad de veraneo, pero también una ciudad que crece, que suma residentes estables y que necesita lugares donde convivir sin consumo obligatorio, sin ruido, sin urgencias. Recuperar este mirador significa devolverle a la costa su función más básica: ser un lugar para estar.

Entre la rambla y la playa, el recorrido invita a bajar el ritmo. La vieja escalera de piedra, el contacto con la arena, el mobiliario simple, los juegos y los espacios de descanso construyen una experiencia que no busca deslumbrar, sino acompañar. El verdadero espectáculo ocurre todos los días, cuando el cielo cambia de color y el mar se queda en silencio.

Hoy, ese punto de la costa volvió a cumplir su función más noble: reunir. Y en tiempos donde todo parece exigir velocidad, recuperar un lugar para mirar el atardecer es, también, una forma de cuidar la ciudad y a quienes la habitan.


Datos de la obra y la intervención

  • Ubicación: Rambla Tomás Berreta y Ciudad de Montevideo, Playa Mansa, Atlántida.

  • Superficie aproximada: 250 m² de mirador abierto.

  • Características: tablones, arena, césped, mobiliario urbano en hierro y madera, juegos infantiles y áreas de descanso.

  • Criterios ambientales: intervención integrada a la franja costera, con habilitaciones correspondientes.

  • Inversión estimada: $ 1.700.000.

  • Financiamiento:

    • $ 1.500.000 a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

    • $ 200.000 con aportes del Gobierno Departamental.

  • Diseño y ejecución: Dirección General de Espacios Públicos, en coordinación con la Dirección de Turismo y el Municipio de Atlántida.

Un espacio simple, bien pensado y, sobre todo, vivo. Porque cuando la gente lo hace propio, el lugar ya cumplió su objetivo.

Estar en la lista de los 20 mejores destinos del mundo para viajar en 2026, elaborada por BBC Travel, no es un reconocimiento casual para Uruguay. Es la confirmación de un proceso silencioso, sostenido y coherente, que el país viene construyendo desde hace años: una forma de hacer turismo donde el paisaje, la cultura y las personas conviven sin estridencias.

Mientras otros destinos compiten por volumen, Uruguay aparece en la nómina por equilibrio.


Un país pequeño que eligió otro ritmo

Uruguay no irrumpe. No empuja. No grita.
Se deja descubrir.

Entre dos gigantes regionales, el país supo cultivar una identidad propia: ciudades caminables, costas abiertas, campo productivo y una relación cotidiana con la naturaleza que no se exhibe como espectáculo, sino como parte de la vida diaria.

La BBC destaca un dato que sintetiza esa elección: el 99% de la energía eléctrica proviene de fuentes renovables. No como campaña, sino como política pública consolidada. A eso se suma un entorno seguro, diversidad social y un fuerte compromiso con los derechos individuales, factores que hoy pesan tanto como el paisaje en la decisión de viaje.


Montevideo: la capital que no necesita apurarse

Montevideo aparece en la nota como una ciudad que, aun siendo puerto y capital, conserva una atmósfera costera.
La rambla —más de 20 kilómetros frente al Río de la Plata— marca el pulso diario: gente caminando, pescadores, mate compartido, bicicletas y silencios largos mirando el agua.

Es también cuna del tango, territorio de buena carne y escenario del carnaval más extenso del continente. Un carnaval que no se resume en un desfile, sino que se despliega durante semanas en barrios, tablados y plazas, mezclando ironía, música y crítica social.


Colonia y el interior: cuando el patrimonio respira

Más allá de la capital, Colonia del Sacramento ofrece un contraste sereno. Fundada por los portugueses, su trazado irregular y su arquitectura colonial no funcionan como decorado, sino como escenario vivo. La historia no está encapsulada: se cruza caminando.

En el interior, los pastizales fértiles sostienen una de las producciones ganaderas más reconocidas del mundo, mientras pequeñas localidades, estancias y emprendimientos rurales incorporan el turismo como complemento, no como sustitución de su identidad.


La costa atlántica: naturaleza sin domesticar

Desde Rocha hasta Cabo Polonio, el paisaje cambia.
Dunas móviles, lagunas costeras, pueblos de pescadores y colonias de flamencos construyen un litoral donde la naturaleza no se ordena para el visitante: se la respeta.

Laguna de Rocha, Garzón, los humedales y las áreas protegidas muestran una costa donde el turismo convive con la conservación, y donde cada decisión —desde el acceso hasta el alojamiento— tiene impacto directo en el entorno.


Qué representa este reconocimiento

Estar en la lista de BBC Travel significa que Uruguay:

  • Entra en el radar global del viajero consciente, no del turismo masivo.

  • Refuerza su posicionamiento como destino sostenible real, no declamativo.

  • Valida una estrategia de largo plazo basada en calidad, no cantidad.

  • Se consolida como alternativa regional con identidad propia, sin copiar modelos ajenos.

No es un premio al marketing. Es una lectura externa de un país que entendió que el turismo del futuro se construye con tiempo, coherencia y respeto.


Mirar el mundo desde lo simple

En un escenario global saturado de estímulos, Uruguay propone otra cosa:
tiempo, escala humana y una relación honesta con el territorio.

Quizás por eso hoy aparece en esta lista.
No por lo que promete, sino por lo que ya es.


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