Noticias y Destinos se hizo presente en la Feria de Turismo Rural y Natural para acompañar, recorrer y dialogar con quienes sostienen esta construcción colectiva del territorio. Desde la explanada del Municipio de Punta del Este, fuimos testigos de una propuesta que no solo exhibe productos y experiencias, sino que reafirma una convicción: el campo también comunica, también vende y también proyecta futuro para Maldonado y Rocha los 365 días del año. 

La vidriera privilegiada del balneario, la tercera edición de la feria 365° de SUTUR volvió a confirmar algo que el territorio ya sabe, aunque a veces no comunica con la misma fuerza: el turismo rural también vende, también convoca y también anticipa demanda.

La Sociedad Uruguaya de Turismo Rural presentó además su primer libro, “Sentir lo Rural y Natural”, donde la Lic. María Elisa Fernández reconstruye los comienzos de la institución y el camino recorrido por quienes decidieron poner en valor el paisaje productivo, la identidad y la cultura del interior.

Una feria que genera resultados concretos

Rosana Fredda lo explicó con claridad:

“La gente no piensa en turismo rural cuando piensa en Maldonado o en Rocha. Y realmente hay emprendimientos sumamente exitosos, con una calidad increíble. La feria es el lugar donde elegimos para visibilizar y que nos descubran”.

Los números respaldan esa visión. En sus primeras dos ediciones, alrededor de 3.000 personas visitaron la feria. Pero más allá del flujo de público, el indicador más relevante aparece después: reservas que se concretan, alquileres que se confirman, experiencias que se agendan para semanas o meses más adelante.

Ese es el verdadero valor estratégico del evento: no solo comercializa en el momento, sino que activa decisiones futuras. Anticipa demanda.

En plena antesala de Carnaval, con el regreso del turista brasileño y un fuerte movimiento interno, la feria se convierte en un punto de encuentro entre operadores, emprendedores y visitantes que buscan algo distinto al clásico sol y playa.

Maldonado y Rocha: 365 días al año

La consigna es clara: que Maldonado se visite los 365 días del año. Y este año, en su tercera edición, la feria sumó formalmente a Rocha, consolidando una mirada regional.

El alcalde de Punta del Este, Javier Carballal, subrayó la apuesta departamental por invertir en todos los municipios para que la marca territorial no se limite a la playa, sino que traccione gastronomía, producción y empleo rural.

Por su parte, el Director General de Turismo de Maldonado, Edgar Silveira, remarcó el papel de estos productos complementarios en la desestacionalización, mostrando sabores e identidad como parte central de la experiencia.

La articulación regional fue destacada también por la organización, mientras el Ministro de Turismo, Pablo Menoni, enfatizó el crecimiento sostenido del turismo rural como segmento consolidado dentro de la oferta nacional.

Más que stands: identidad en acción

La feria combinó venta directa de productos —dulce de leche, aceite de oliva, vinos, propuestas gastronómicas— con operadores turísticos, tours de naturaleza y experiencias vinculadas a bodegas, almazaras, hoteles y restaurantes de campo.

Hubo show de fuegos con impronta gastronómica rural, inauguración con bailes tradicionales y, como novedad, conferencias técnicas con participación del BROU, Rocha y el Proyecto Carapé. Una señal clara de profesionalización y mirada empresarial del sector.

Andrea Baracco, presidenta de SUTUR, señaló la gran asistencia durante los dos días y el esfuerzo organizativo que implica sostener un evento de esta dimensión.

Desde lo personal, el balance resultó sencillo: me fui el sábado, pese al viento, con compras en la bolsa y con la sensación de que el mundo rural recupera el lugar que merece en la conversación turística. Incluso facilitando a un visitante la motivación para acercarse luego a las costas de Rocha.

Turismo rural: dignidad, mercado y futuro

El turismo rural no es una postal romántica. Es empleo, es agregado de valor, es permanencia en el territorio. Es venta directa y es fidelización.

SUTUR entendió que la promoción no puede depender únicamente de terceros. Decidió crear su propio escenario, convocar a sus actores y mostrar resultados.

En tiempos donde la competitividad exige identidad clara y oferta diversificada, esta feria demuestra que el campo también comunica, también innova y también genera negocio.

Y cuando eso ocurre en un punto estratégico como Punta del Este, el mensaje se amplifica.

El desafío ahora es sostener el impulso, profundizar la integración regional y consolidar la idea que ya dejó de ser aspiración para transformarse en estrategia: Maldonado y Rocha, turismo rural los 365 días del año.

El libro

En un capítulo aparte merece subrayarse la presentación del libro “Sentir lo Rural y Natural”, donde la Lic. María Elisa Fernández reconstruye los orígenes de SUTUR y el proceso colectivo que dio forma al turismo rural en el este del país. Con una escritura clara, cercana y de lectura fluida —que invita a recorrerlo casi sin interrupciones— el texto combina memoria institucional, testimonios y una reflexión estratégica sobre el valor del territorio y el trabajo en red.

La presidenta de SUTUR tuvo el gesto de obsequiarme un ejemplar, y esa primera lectura, ya completa, confirmó que no estamos ante una simple publicación conmemorativa. Es una síntesis viva del camino recorrido. Cada página revela convicción, esfuerzo compartido y una mirada que entiende al campo no como paisaje decorativo, sino como proyecto económico, cultural y humano.

No es solo una crónica histórica. Funciona como herramienta de identidad para el sector, reafirmando que detrás de cada emprendimiento hay historia, comunidad y una decisión consciente de vivir y trabajar en el ámbito rural. El libro ordena la memoria, legitima el recorrido y, sobre todo, proyecta futuro.

 

 

 

 

 

 

Organizar un viaje por el sudeste asiático puede convertirse en un rompecabezas. Saltar de Bali a Bangkok, de Kuala Lumpur a Ho Chi Minh, comparar aerolíneas locales, sumar equipajes, revisar escalas y rezar para que todo encaje.

En Noticias y Destinos no solo contamos historias de viaje: también ayudamos a planificarlas. Si el Asia Pass de Emirates despierta tu interés y quieres armar una ruta inteligente por el sudeste asiático, podés realizar tu consulta a nuestra agencia oficial, Pinto Viajar, que te asesora en cada tramo, conexiones, combinaciones de ciudades y condiciones de cambio. Una buena experiencia comienza mucho antes del embarque: empieza con una planificación profesional.

En ese escenario aparece una herramienta poco difundida pero estratégica: el Asia Pass de Emirates.

¿Qué es el Asia Pass?

Es una modalidad multiciudad que permite añadir hasta 10 vuelos internos dentro del sudeste asiático en una sola reserva, combinados con tu vuelo internacional operado por Emirates.

En términos prácticos: compras tu pasaje desde tu país hacia Asia (generalmente vía Dubái) y, dentro de esa misma compra, sumas los tramos regionales que quieras realizar.

Todo queda en un único ticket.


¿Qué destinos incluye?

El Asia Pass permite combinar ciudades en:

  • Tailandia

  • Indonesia

  • Vietnam

  • Malasia

  • Camboya

  • Singapur

  • Laos

Podés repetir país, cruzar fronteras varias veces o diseñar una ruta circular. Por ejemplo:

Montevideo – Dubái – Bangkok – Bali – Kuala Lumpur – Singapur – Dubái – Montevideo.


¿Cómo funciona en la práctica?

 
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  1. Ingresás a la web de Emirates.

  2. Elegís tu vuelo internacional hacia Asia (vía Dubái).

  3. Seleccionás la opción multiciudad.

  4. Agregás hasta 10 tramos internos dentro del sudeste asiático.

  5. Pagás todo junto.

Emirates opera el tramo largo y luego conecta con aerolíneas asociadas como Bangkok Airways y Batik Air para los vuelos regionales.


¿Cuánto cuesta?

No tiene un precio fijo.

Cada tramo tiene su tarifa específica según ruta, temporada y disponibilidad. El sistema muestra el valor final consolidado antes de confirmar la compra.

La ventaja no es necesariamente que sea “más barato”, sino que:

  • Centraliza la reserva

  • Reduce riesgos de conexiones separadas

  • Permite planificar una ruta compleja con mayor coherencia


¿Y si cambio de planes?

El Asia Pass permite cambios desde 15 dólares por modificación, lo que lo convierte en una opción relativamente flexible para una región donde el clima, los festivales o las oportunidades pueden alterar el itinerario.


Valor estratégico para el viajero latinoamericano

Para quienes viajan desde América del Sur —donde el trayecto hasta Asia ya implica muchas horas y una inversión significativa—, esta herramienta ordena el viaje y evita el caos de comprar múltiples tickets independientes.

En un territorio donde cada país ofrece una identidad distinta —templos en Camboya, playas en Tailandia, arrozales en Bali, modernidad en Singapur—, el Asia Pass permite construir un recorrido a medida sin fragmentar la experiencia.

No es un producto masivo ni ampliamente promocionado. Sin embargo, para el viajero que busca eficiencia, flexibilidad y visión integral del sudeste asiático, puede convertirse en una pieza clave de planificación.

Atlántida suma un Bus Turístico y consolida un modelo de destino integrado

La incorporación del Bus Turístico de Atlántida marca un paso relevante en la evolución del balneario como destino organizado, accesible y competitivo, en línea con las experiencias que ya forman parte de la agenda turística de las grandes ciudades. Más que un nuevo servicio, la propuesta ordena la oferta, integra atractivos y mejora la lectura del territorio, con impacto directo en la experiencia del visitante y en la economía local.

El proyecto dio inicio con varias salidas programadas y contó con la presencia del alcalde de Atlántida, autoridades de la Gobierno de Canelones, representantes de la Asociación Turística de Canelones, del Centro Comercial e Industrial de Atlántida y actores del sector privado, en una señal clara de articulación institucional.

Un recorrido que cuenta la historia del lugar

El circuito propone un viaje por la identidad y la memoria de Atlántida y su entorno. Incluye paradas en la Iglesia Cristo Obrero, obra singular de Eladio Dieste; El Águila; la rambla frente al Río de la Plata, con su luz característica y las casas de los primeros años del siglo XX; además del Sol de Agó Páez, el circuito histórico de la costa, el Parador Tres36 y la Plaza de los Fundadores.
Son historias que inspiran, construyen identidad y abren oportunidades para guías locales y espacios culturales a partir de cada llegada del bus.

Un emprendimiento que piensa para que suceda

El servicio fue desarrollado por Horacio Yanes, con una mirada práctica orientada a la acción. Durante el viaje inaugural, Yanes expresó que “hoy comienza un proyecto que implica mucho esfuerzo, planificación y compromiso. El Bus Turístico de Atlántida nace con la vocación de brindar un servicio de calidad a quienes nos visitan, pero también de generar movimiento para las empresas de la zona, que podrán incorporar estos paseos a su propuesta y sumar valor a la experiencia del destino. Creemos en un turismo ordenado, accesible y bien pensado, que beneficie tanto al visitante como a la comunidad local”.

La iniciativa es impulsada por YAN.Uy junto al servicio de COIT, con el auspicio del Ministerio de Turismo y del Gobierno de Canelones, además del respaldo del Municipio de Atlántida, la Asociación Turística de Canelones y el Centro Comercial e Industrial de Atlántida.

Ventajas para el visitante y para el destino

El sistema Hop On – Hop Off, con ticket diario, aporta flexibilidad y autonomía, favorece estadías más largas y estimula el consumo en gastronomía, comercios y servicios locales. La unidad accesible, equipada con plataforma y estándares actuales de confort y seguridad, refuerza una visión de turismo inclusivo y contemporáneo.

Desde la Asociación Turística de Canelones, el proyecto se integra a una estrategia departamental que prioriza calidad, accesibilidad y una distribución equilibrada de los flujos turísticos. Su presidente, Carlos Tabó, ha señalado en distintas instancias que este tipo de acciones fortalecen el ecosistema local y mejoran la experiencia del visitante, en sintonía con modelos ya consolidados en otros destinos del país.

Para Noticias y Destinos, acompañar este primer viaje del Bus Turístico de Atlántida tuvo un valor especial. No solo por presenciar el inicio de un nuevo servicio, sino por observar cómo una idea se convierte en acción concreta. Propuestas como esta ordenan el territorio, generan oportunidades y confirman que el turismo avanza cuando existe visión, trabajo sostenido y cooperación entre quienes creen en el destino y apuestan a hacerlo mejor cada día.

Información práctica – Bus turístico de Atlántida

  • Punto de salida: Av. Artigas y Ciudad de Montevideo

  • Horarios: 15:00, 16:00, 17:00, 18:00 y 19:00 horas.

  • Modalidad: Recorrido sin paradas intermedias

  • Sistema: Audioguía disponible mediante códigos QR durante el trayecto.

  • Operador: YAN.Uy

  • Información y reservas: 098 792 247

Gracias, Daniel López y Alejandro, por las fotos.

Con proyección hacia la temporada 2026, el Bus Turístico de Atlántida se presenta como una herramienta clave para consolidar al balneario y a Canelones dentro del mapa turístico nacional, desde una lógica integrada, accesible y con identidad propia.

La Asociación Turística de Canelones (ATC) invita a descubrir y redescubrir la Iglesia Cristo Obrero como uno de los hitos patrimoniales más valiosos del departamento. Un espacio que une arquitectura, identidad y territorio, y que hoy proyecta a Canelones al mundo a través del reconocimiento de la UNESCO, fortaleciendo el turismo cultural, accesible y sostenible, y reafirmando el compromiso del destino con un desarrollo turístico que pone a las personas y al patrimonio en el centro.

Patrimonio mundial, orgullo de Canelones

La Iglesia Cristo Obrero, ubicada en Estación Atlántida, integra desde 2021 la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, un reconocimiento que trasciende lo arquitectónico. La distinción valora una obra que combina innovación estructural, sensibilidad social y una profunda identidad local. Para Canelones, significa proyección internacional, fortalecimiento del turismo cultural y la confirmación de que el territorio también produce patrimonio de valor universal.

Esta iglesia no solo se visita: se comprende, se recorre y se siente. Su inclusión en la lista UNESCO coloca a Canelones en el mapa global del patrimonio contemporáneo y refuerza una política cultural que apuesta a la accesibilidad, la inclusión y el derecho a la cultura.

Eladio Dieste, el ingeniero que pensó con ladrillos

Eladio Dieste nació en 1917 y marcó la arquitectura del siglo XX con una idea simple y revolucionaria: hacer más con menos. Ingeniero de formación, desarrolló la llamada cerámica armada, un sistema estructural que permitió crear formas curvas, resistentes y austeras utilizando ladrillo, un material humilde y profundamente latinoamericano.

La Iglesia Cristo Obrero, construida entre 1958 y 1960, resume su pensamiento: economía de recursos, belleza sin ornamento y una arquitectura al servicio de la comunidad. Dieste demostró que la innovación también puede nacer lejos de los grandes centros, desde el conocimiento técnico y el compromiso social.

Febrero | Visitas guiadas inclusivas con intérprete LSU

En el marco de Canelones Humano, durante febrero se realizan visitas guiadas con intérprete de Lengua de Señas Uruguaya (LSU) en la Iglesia Cristo Obrero, organizadas junto a la Dirección de Patrimonio y el Área de Discapacidad.

Fechas y horarios

  • Miércoles 11 – 15:30 h

  • Miércoles 18 – 15:30 h

  • Sábado 21 – 17:00 h

? Ruta 11, km 164 – Estación Atlántida
? Información y reservas: 092 257 468 (lunes a viernes de 9 a 15:30 h)

Una propuesta que une patrimonio, turismo e inclusión, y que refuerza un mensaje claro: el patrimonio se cuida cuando se comparte, y se valora más cuando llega a todas las personas.

El nuevo lujo viaja más lento y pregunta más

Elegimos este artículo de José Fernando Ballesteros, publicado en Enfoque del Café, porque aporta una mirada latinoamericana sólida y bien argumentada sobre un debate central del turismo actual. Desde Colombia, Ballesteros analiza cómo el lujo deja de ser exceso para convertirse en conciencia, impacto positivo y coherencia, una perspectiva que dialoga de forma directa con los nuevos hábitos del viajero y con los desafíos que hoy enfrenta la industria turística en la región.

La pregunta no es nueva, pero sí urgente. En un momento en el que el turismo global revisa sus excesos, sus impactos y su relación con los territorios, el turismo de lujo aparece en el centro de una tensión silenciosa: ¿puede una actividad asociada al alto consumo convivir con los principios de la sostenibilidad sin caer en la contradicción?

Durante años, el lujo fue entendido como acumulación: metros cuadrados, amenities infinitos, experiencias exclusivas desconectadas del entorno. Sin embargo, el propio mercado comenzó a mostrar señales de cambio. Hoy, una parte creciente del viajero de alto poder adquisitivo no busca más, sino mejor: silencio, autenticidad, tiempo, sentido y coherencia.

Cuando el lujo deja de ser ostentación

El turismo de lujo contemporáneo ya no se define únicamente por el precio, sino por el cuidado. Cuidado del diseño, del servicio, del origen de los alimentos, de la relación con el paisaje y, cada vez con más fuerza, del impacto social. En este giro, la sostenibilidad aparece no como una concesión ética, sino como un nuevo estándar de calidad.

Un alojamiento que reduce su huella hídrica, que limita el número de habitaciones, que emplea talento local y protege su entorno natural no está renunciando al lujo: está redefiniéndolo. La exclusividad ya no proviene de lo inaccesible, sino de lo bien hecho.

Experiencia de bienestar en entorno natural y turismo de lujo consciente

El territorio como verdadero activo de lujo

En América Latina, y particularmente en países megadiversos como Colombia, el verdadero capital del turismo de lujo no está en la infraestructura sino en el territorio. Paisajes frágiles, culturas vivas, saberes ancestrales y biodiversidad convierten a la sostenibilidad en una condición de supervivencia, no en un discurso.

Cuando el lujo se desarrolla de espaldas a la comunidad, genera rechazo, presión sobre los recursos y ruptura social. Cuando se integra, puede convertirse en una herramienta de conservación, empleo digno y permanencia cultural. La diferencia no está en el concepto, sino en la gobernanza.

Turismo de lujo vinculado a comunidades locales y cultura viva

¿Sostenibilidad real o relato conveniente?

El mayor riesgo del turismo de lujo sostenible no es su imposibilidad, sino su banalización. Certificaciones sin control, discursos verdes sin indicadores claros y proyectos que compensan sin reducir son señales de alerta. La sostenibilidad no se declara: se demuestra en el largo plazo.

Ser sostenible implica decisiones incómodas: crecer menos, ganar más despacio, renunciar a ciertos mercados y aceptar límites ecológicos. No todos los modelos de lujo están dispuestos a hacerlo, pero aquellos que lo entienden están construyendo una ventaja competitiva silenciosa y duradera.

Un viajero más consciente también exige más coherencia

El viajero de lujo de hoy pregunta, compara y observa. Quiere saber de dónde viene lo que consume y a quién beneficia su experiencia. En ese sentido, el turismo de lujo puede ser un laboratorio de buenas prácticas: tiene margen económico para innovar, medir y corregir.

Paisaje natural protegido como valor del turismo responsable

La compatibilidad entre lujo y sostenibilidad no es automática ni garantizada. Es una construcción deliberada, frágil y exigente. Pero cuando ocurre, demuestra que el turismo no tiene que elegir entre rentabilidad y responsabilidad.

Más que una respuesta cerrada, la pregunta deja abierta una reflexión necesaria: en un mundo saturado, tal vez el mayor lujo del futuro sea viajar sabiendo que el lugar seguirá allí cuando nos hayamos ido.

Por José Fernando Ballesteros publicado en www.enfoquedelcafe.com


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