Paysandú vuelve a poner al tomate en el centro de la escena

Hay eventos que no se repiten: se renuevan. La Cata Nacional de Tomates en Paysandú es uno de ellos. Quienes ya participamos en ediciones anteriores sabemos que no se trata solo de probar variedades, sino de sentarse a la mesa del intercambio, del aprendizaje compartido y de la curiosidad bien entendida. Cada año deja algo nuevo, y la sexta edición, que se realizará el domingo 8 de febrero de 2026, llega con novedades que justifican, una vez más, el viaje.

Desde Noticias y Destinos ya estamos invitando a participar. No solo por el evento en sí, sino por lo que genera alrededor: conversaciones que se extienden más allá de la cata, vínculos que se fortalecen y una mirada más consciente sobre la producción local y el valor de los alimentos.

Mucho más que degustar

La cata propone comparar variedades, reconocer diferencias sutiles y derribar la idea de que “el tomate es siempre igual”. Hay espacio para el asombro, para la pregunta y para el diálogo directo con quienes producen. Esa cercanía transforma la experiencia en algo vivo, lejos del formato rígido y más cerca del encuentro genuino.

La jornada comienza desde la mañana, con apertura y cata sensorial de invitados, y se despliega a lo largo del día con una feria de artesanos y productores, plaza de comidas, patio cervecero y jazz en vivo, en un ambiente pensado para recorrer sin apuro.

Cata, cocina y experiencias para todas las edades

A partir de la tarde, la propuesta suma nuevos públicos y miradas. Desde las 17:00 horas se inicia la cata sensorial coordinada por la Universidad Tecnológica del Uruguay, aportando rigor técnico y formación al corazón del evento. En paralelo, hay actividades para niñas y niños, incluida la Cata Kid, que acerca el alimento desde el juego y la curiosidad.

La cocina ocupa un lugar central, con shows en vivo y degustaciones abiertas, donde el tomate se transforma y se resignifica. Más adelante, llega uno de los momentos más simbólicos de la jornada: el reconocimiento a los Guardianes de los Tomates, una instancia que pone en valor el trabajo, el cuidado de las semillas y el compromiso con la producción sostenible.

Música, cierre y clima de encuentro

La tarde-noche suma música en vivo con propuestas que acompañan el clima festivo y relajado del evento, extendiendo la experiencia hasta el cierre. La cata no termina cuando se levantan las mesas: continúa en las charlas, en las ideas que surgen y en la certeza de que estos espacios construyen algo más profundo que un evento puntual.

Un destino que acompaña

Llegar a Paysandú siempre suma. La ciudad ofrece el marco justo para este tipo de actividades, con una identidad tranquila, hospitalaria y vinculada a la producción, al río y a la cultura del encuentro. La Cata Nacional de Tomates se integra de forma natural a ese paisaje humano y productivo.

Vale la pena tomarse el tiempo, recorrer, conversar y quedarse un poco más. Porque la experiencia no se agota en el sabor: se completa en el territorio y en las personas que lo habitan.

La Cata Nacional de Tomates – Paysandú 2026 vuelve a escena con novedades y con esa esencia que la hace crecer año a año. Y Paysandú, una vez más, invita a llegar, probar y compartir.

Ídolos eternos de Paysandú y de América Latina

Hay canciones que no necesitan presentación. Basta con que suenen los primeros acordes para que la memoria colectiva haga el resto. Los Iracundos pertenecen a ese linaje raro de artistas que trascendieron el tiempo, las modas y las fronteras. Aunque el grupo dejó de existir como conjunto vigente hace décadas, su música sigue viajando de boca en boca, de escenario en escenario, de país en país.

Nunca actuaron en Puerto Montt, en el sur de Chile, y sin embargo allí —como en México, Bolivia, Perú, Colombia o Centroamérica— todos saben cantar Puerto Montt. Esa paradoja explica mejor que cualquier estadística el alcance cultural del sexteto sanducero. Sus letras forman parte del ADN emocional de América Latina.

Desde Paysandú al continente, con identidad propia
Formados a comienzos de los años 60 en la ciudad de Paysandú, Los Iracundos construyeron un sonido inconfundible: melodías simples y profundas, arreglos cuidados y una voz que marcó época. Eduardo Franco, su cantante y compositor emblemático, aportó una sensibilidad única, capaz de narrar el amor, la ausencia y la nostalgia con un lenguaje directo, casi íntimo.

Temas como Puerto Montt, Chiquilina, Te lo pido de rodillas, Marionetas de cartón o Va cayendo una lágrima siguen vivos gracias a nuevas generaciones de intérpretes y a artistas que mantienen encendida la llama del repertorio iracundo. Entre ellos, músicos latinoamericanos como Luigi Mega, en Bolivia, que recorren escenarios del continente interpretando estas canciones como si fueran propias.

Más que un grupo, Los Iracundos se transformaron en un patrimonio cultural compartido. Su historia ya no pertenece solo a Uruguay: es parte del cancionero sentimental latinoamericano.

Paysandú, música y turismo cultural

En ese contexto nace una propuesta que busca poner en valor el legado artístico y cultural de Los Iracundos y, al mismo tiempo, proyectar a Paysandú como destino de turismo cultural, a través de una agenda que combina memoria, ciudad, música y encuentro.

Durante cuatro jornadas, seguidores de toda América participan de recorridos patrimoniales, exposiciones, homenajes musicales y actividades de confraternidad que refuerzan los lazos culturales y turísticos a escala regional. No se trata solo de recordar a un grupo: se trata de vivir la ciudad que los vio nacer.

La convocatoria de seguidores de Los Iracundos provenientes de distintos países genera un impacto directo en la ciudad, activando una derrama turística y económica concreta. Alojamiento, gastronomía, transporte, comercio y servicios culturales se ven dinamizados por la llegada de fanáticos que viajan motivados por la música y la memoria afectiva. Este tipo de encuentros transforma la admiración artística en movimiento real de personas, consumo y permanencia en destino, consolidando a Paysandú como un polo de turismo cultural capaz de atraer visitantes fuera de la temporada tradicional y de proyectar su identidad más allá de las fronteras.

Programa de actividades

Viernes 30 de enero

  • 09:00 – Caminata guiada por el centro de la ciudad. Salida desde el Gran Hotel Paysandú (19 de Abril 958).

  • 11:00 – Presentación del evento para la prensa y proyección del video del Encuentro 2025, en la sala de eventos del hotel.

  • 12:30 – Almuerzo en restaurante céntrico y actividad recreativa.

  • 19:00 – Visita guiada al Teatro Florencio Sánchez.

  • 20:00 – Apertura de la exposición Los Iracundos en la sala de eventos del Gran Hotel Paysandú, con palabras del gerente y autoridades.

  • 20:30 – Presentación de los participantes que asisten por primera vez.

  • 21:00 – Interpretaciones musicales con pistas. Transmisión en vivo por el canal de YouTube Por Siempre Iracundos TV.

  • 21:30 – Cena degustación en el Gran Hotel Paysandú (con reserva previa).

Sábado 31 de enero

  • 09:00 – Salida en ómnibus desde el Gran Hotel Paysandú, recorriendo espacios de homenaje y reconocimiento al Sexteto Original.

  • 11:30 – Proyección de material audiovisual inédito y archivos históricos de Los Iracundos.

  • 12:30 – Emisión del programa especial Por Siempre Iracundos.

Domingo 1.º de febrero – Homenaje a Eduardo Franco

  • 10:00 – Visita al panteón de Eduardo Franco en el Cementerio Central (Ituzaingó y Vicente Mongrell).

  • 11:30 – Proyección del documental Un tal Eduardo en la sala de conferencias del Gran Hotel Paysandú (entrada gratuita).

  • 13:00 – Almuerzo de camaradería en el restaurante La Kinta Avenida.

  • 18:50 – Ofrenda floral en el busto de Eduardo Franco, en Avenida España casi Bulevar Artigas.

  • 20:30 – Actividad musical en el Teatro de Verano Eduardo Franco (horario a confirmar), organizada por la Dirección de Cultura de la Intendencia de Paysandú.

Lunes 2 de febrero

  • 09:30 – Recorrido turístico en ómnibus por distintos puntos de la ciudad: Senderos del Río, Paseo Costero y Parque París Londres.

  • 11:30 – Visita a la chacra ecológica El Mecenas, con almuerzo criollo o degustación (actividad a confirmar).

  • 16:00 – Visita al Monumento a Perpetuidad y a sitios históricos vinculados a la Defensa de Paysandú.

  • 20:30 – Cena de despedida y palabras de las autoridades.

Los Iracundos ya no suben juntos a un escenario, pero siguen viajando. En canciones, en recuerdos y ahora también en experiencias que conectan música, territorio y memoria viva. Paysandú, una vez más, vuelve a ser punto de encuentro.

La otra Edad Media: saberes ancestrales y cultura viva en La Esmeralda

Uruguay no atravesó la Edad Media como lo hizo Europa. No hubo castillos, feudos ni reinos amurallados. Mientras en otras latitudes se organizaban monarquías y gremios, este territorio estaba habitado por pueblos originarios con otros tiempos, otras lógicas y una relación profunda con la naturaleza. Aquí también se vivía una historia intensa, rica y compleja, que hoy comienza a ser revisitada desde nuevas miradas.

Antes de la conquista, los charrúas, guenoas-minuanes, yaros y otros grupos nómadas ocuparon amplias zonas del actual territorio uruguayo. Muchos de ellos habitaron y transitaron el este del país, incluyendo la franja costera y serrana de lo que hoy es el departamento de Rocha. No se trata de una referencia lejana: estos pueblos vivieron en los mismos paisajes que hoy recorren residentes y visitantes.

Antes de la conquista: saberes del territorio

Desarrollaron una cultura compleja basada en:

  • La oralidad y la memoria colectiva, donde el conocimiento se transmitía de generación en generación.

  • La caza, la pesca y la recolección, con técnicas adaptadas al entorno costero, serrano y de pradera.

  • El uso simbólico del cuerpo y los objetos, desde pinturas corporales hasta armas, utensilios y adornos.

  • Una espiritualidad ligada al territorio, a los ciclos naturales y a los ancestros.

Mientras Europa vivía su Edad Media entre murallas, aquí se vivía una historia distinta, sin escritura alfabética, pero con una fuerte identidad cultural. Hoy, los historiadores y antropólogos reconstruyen ese tiempo a partir de crónicas, hallazgos arqueológicos y relatos indirectos.

La Esmeralda como puente entre historia y experiencia

En ese cruce entre pasado y presente se inscribe el Mercado de la Edad Media de La Esmeralda, una propuesta cultural y turística que, lejos de limitarse a la recreación europea, propone un viaje simbólico al pasado como forma de aprendizaje, encuentro y disfrute.

Durante el fin de semana del 24 y 25 de enero, el parque público del balneario se transformó en un espacio donde la historia se volvió experiencia viva. Vecinos y turistas recorrieron un entorno natural que, siglos atrás, también fue escenario de vida, tránsito y encuentro para los pueblos originarios del este.

Clanes de recreación histórica ofrecieron demostraciones de esgrima, tiro con arco, lanzamiento de hacha y juegos inspirados en la Edad Media, acompañados por música de inspiración celta, danzas y ambientaciones itinerantes. Más allá de la estética, la propuesta invitó a reflexionar sobre los oficios, los saberes y las formas de organización social del pasado.

El mercado reunió a cerca de 30 expositores entre artesanos y productores nacionales, recuperando trabajos en madera, vidrio, alfarería, orfebrería y herboristería, y generando movimiento económico local. La presencia de turistas de Argentina y Brasil reafirmó el posicionamiento de La Esmeralda como un destino que apuesta por la cultura como eje del desarrollo turístico.

Cultura viva, identidad y turismo con sentido

 El evento combinó:

 
  • Recreación histórica con clanes como Vuelo de Cuervo, Cruachan y El Templo del Jabalí, que ofrecieron esgrima, tiro con arco, lanzamiento de hacha y juegos de fuerza.

  • Artesanía y oficios tradicionales, con más de 30 expositores trabajando madera, vidrio, cerámica, orfebrería, herboristería y acuñación de monedas.

  • Música y danzas de inspiración celta, intervenciones artísticas y ambientación que invitó a “viajar en el tiempo”.

  • Propuestas educativas y lúdicas para todas las edades, pensadas para familias, niños, jóvenes y adultos.

La experiencia convocó a vecinos y turistas de Uruguay, Argentina y Brasil, consolidando a La Esmeralda como un destino que apuesta por la cultura como motor turístico.

Cultura viva, turismo con sentido

Más allá de la estética medieval, el valor del evento está en su capacidad de activar preguntas:
¿cómo vivían las personas antes de la modernidad?, ¿qué oficios se perdieron?, ¿qué saberes siguen vigentes?, ¿cómo se construye identidad desde el juego y la experiencia?

En un país sin Edad Media europea, propuestas como esta permiten rescatar el pasado desde la pedagogía, el arte y el turismo, generando espacios donde la historia no se lee: se camina, se escucha y se vive.

La Esmeralda demuestra que el turismo cultural no necesita grandes escenarios. A veces alcanza con un parque, una comunidad comprometida y la decisión de mirar el pasado para entender mejor el presente.

Piriápolis consolida su proyección internacional como sede continental del World Paella Day

Piriápolis vuelve a dar un paso firme en su posicionamiento internacional. En este contexto, el destino fue confirmado como sede semifinal continental clasificatoria, junto a Bulgaria, convirtiéndose en una de las dos únicas sedes continentales del World Paella Day.
El Primer Campeonato Continental se desarrollará los días 27 y 28 de marzo en la Capital Nacional de la Paella, reafirmando el vínculo entre identidad local, gastronomía y proyección global.

El anuncio oficial contó con la presencia del ministro de Turismo Pablo Menoni, junto a las concejales de Piriápolis Silvana González y Mariela Marangos, y referentes de la Comunidad Valenciana, quienes darán inicio a una nueva etapa del World Paella Day en Uruguay.

La designación constituye un hito estratégico para Piriápolis y para el país. No solo reconoce la capacidad organizativa del destino, sino que confirma al turismo gastronómico como motor de desarrollo, promoción cultural y visibilidad internacional. Piriápolis no solo recibe visitantes: produce contenido turístico con identidad, exporta experiencia y se integra a circuitos globales de alto valor simbólico.

Un camino construido con hechos

Los antecedentes explican el presente. En 2024, en el marco del 25.º aniversario de la Paella Gigante de Piriápolis, se realizó por primera vez el Campeonato Nacional de Paella, instancia que permitió clasificar a un representante uruguayo al World Paella Day 2025, celebrado en Valencia, España.

Ese proceso marcó un antes y un después para la gastronomía nacional y para el posicionamiento del destino. El resultado fue histórico: segundo puesto mundial para los representantes uruguayos Ian Escobar y Javier Piñeiro, logro que puso a Piriápolis en el radar internacional del circuito gastronómico.

El alto nivel organizativo y culinario alcanzado fue especialmente valorado por las autoridades del World Paella Day y de la ciudad de Valencia. Tras la postulación formal correspondiente, ese reconocimiento se tradujo en la designación de Piriápolis como una de las dos únicas sedes continentales del Campeonato Continental de Paella – Clasificatorio al World Paella Day.

Piriápolis, destino que proyecta

Este nuevo logro se suma a una agenda que fortalece el posicionamiento del destino durante todo el año. Naturaleza accesible, eventos con identidad, gastronomía como experiencia y una comunidad que sabe recibir explican por qué Piriápolis no solo integra los rankings de visitas, sino que lidera procesos.

Ser sede continental no es casualidad. Es la confirmación de un modelo que combina territorio, cultura y planificación, y que proyecta a Piriápolis más allá de sus fronteras, con sello propio y vocación internacional.

 
 
 

Atlántida ya vibra: el escenario se levanta y Canelones Suena Bien empieza a sentirse

Atlántida no espera a que suene el primer acorde para entrar en clima. A cinco días del jueves 29 de enero, la Manzana Cero, frente a Prefectura, muestra movimiento constante: estructuras que crecen, técnicos que ajustan tiempos, vecinos que se detienen a mirar. El festival Canelones Suena Bien vuelve por quinto año consecutivo y, como en ediciones anteriores, la previa ya forma parte de la experiencia.

En esta franja de la Costa de Oro donde el verano se vive en la rambla, la propuesta combina música, gastronomía y encuentro social. Gratuito y de gran convocatoria, el festival aspira a repetir las 70.000 personas que llegaron en 2025 para ver a Divididos y Nicki Nicole, consolidando a Atlántida como punto de referencia cultural del verano canario. Desde la Intendencia de Canelones, con el intendente Francisco Legnani al frente, el evento se define como una inversión turística que extiende la temporada y dinamiza el destino.

La escena se completa con una plaza de comidas a cielo abierto: hasta 16 food trucks seleccionados, con prioridad para emprendedores del departamento y propuestas sin alcohol, donde conviven paellas, empanadas y productos artesanales. La idea es clara: acompañar la música y cuidar el entorno familiar que caracteriza al festival.

Dos noches, una identidad sonora

El jueves 29, desde las 19:00, el escenario recibirá a Las Cobras, con rock directo desde Canelones, seguidos por Buitres, un clásico que no necesita presentación. El cierre quedará en manos de La Vela Puerca, celebrando tres décadas de canciones que forman parte de la memoria colectiva, con “Zafar” como emblema generacional.

El sábado 31, el ritual se repite con otros matices. RØCÍO, desde Tala, abre la noche con sonidos urbanos; Rubén Rada aporta su groove inconfundible y una historia viva de la música nacional; y el cierre internacional llega con Daniela Mercury, cuya energía brasileña promete una despedida a puro baile.

Más que un festival

Desde su primera edición en 2022, con Trueno y Jaime Roos, pasando por 2024 con No Te Va Gustar, Canelones Suena Bien fue construyendo un legado que va más allá del cartel. Es un espacio de encuentro intergeneracional, un impulso para la economía local y una excusa perfecta para que visitantes de Montevideo y la región crucen hacia la costa canaria.

En esta semana previa, mientras las redes de @CanelonesCultura marcan la cuenta regresiva y el escenario toma forma, Atlántida ya siente ese pulso particular que antecede a los grandes encuentros. Desde Noticias y Destinos estaremos acompañando la cobertura desde ahora, contando lo que se vive antes, durante y después. Porque en Canelones, la música no solo suena: se comparte.

 
 
 

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