Flores, viernes de verano y territorio compartido
Cada vez que llego a Flores me sucede lo mismo: me sorprendo. No es solo el paisaje ni la escala amable de Trinidad; es la gente. Ese trato cercano que aparece en una charla corta, en una indicación dada con tiempo, en la sensación de que el visitante no estorba, suma. Allí se percibe el trabajo sostenido del director de Turismo, Eugenio Bidondo, un hacedor que camina alineado con su intendente y con una idea clara de crecimiento. Flores avanza sin apuro, y su capital se vuelve cada vez más pintoresca, como ya lo he señalado en otras notas.
La excusa volvió a ser el Festival del Lago "Andresito le canta al país", ese encuentro de enero a orillas del Río Negro que convoca sin prometer más de lo que cumple. En su 33ª edición, celebrada el viernes 16 de enero de 2026 en el Parque Bartolomé Hidalgo, lo viví de cerca. Participé únicamente del viernes y me fui impresionado: por el clima, por la organización y por esa magia sencilla que se genera cuando la música, el verano y el río coinciden.
Gestión y mirada turística
Durante la jornada del viernes, la subsecretaria Ana Claudia Caram mantuvo una reunión con el intendente de Flores, Diego Irazabal, y su equipo, para dialogar sobre la realidad turística del departamento y avanzar en acciones conjuntas que fortalezcan el sector. También hubo un encuentro con operadores turísticos, donde volvió a quedar claro que el desarrollo cobra sentido cuando el sector público y el privado trabajan de forma articulada.
Ese mismo viernes incluyó una visita a espacios del Geoparque Grutas del Palacio. En particular, La Clinera–Laberinto dejó una impresión clara aun en un primer acercamiento: senderos y formaciones rocosas que invitan a caminar sin apuro, a observar y a entender el paisaje antes de consumirlo. Lo conocí de pasada, lo justo para comprender que se trata de un atractivo pensado para la interpretación del territorio y el disfrute sereno del entorno.
La noche del festival
Desde las 19:30, el escenario del viernes marcó el pulso del encuentro con Sebastián García y su Banda, Silvina Rojas y su Banda, Enzo Castro, Horacio Urtiaga & Trío Bailarata, Larbanois & Carrero, Cruzacaminos y La Penúltima. Una grilla diversa y cercana, que sostuvo el espíritu de festival popular: familias, amigos, generaciones mezcladas y la música como punto de encuentro.
Dormir donde se piensa el futuro
La noche cerró con una experiencia distinta y significativa: pernoctamos en el hogar estudiantil de Flores. Un espacio cuidado y funcional, pensado para que los estudiantes se sientan cómodos durante su etapa de estudio. Dormir allí suma otra capa a la visita: habla de una comunidad que invierte en educación, que entiende la importancia de ofrecer condiciones dignas y tranquilas para aprender. También eso es territorio y también eso construye identidad.
Me fui de Flores el viernes con esa sensación que el departamento suele dejar: la de un lugar que crece sin perder cercanía, que apuesta a la cultura, al paisaje y a las personas. El Festival del Lago volvió a cumplir, pero el recuerdo que queda va más allá del escenario. Es el de un territorio que sabe recibir y que invita, con naturalidad, a volver.
Gracias Roberto Matta por el espacio y el compromiso con nuestro micro turístico en Pasando Revista, cada sábado en CX22 Radio Universal, auspiciado por Bodegas Roses.
Un agradecimiento especial por la salida del sábado, realizada en directo desde el Lago, llevando el pulso del territorio y del festival a la audiencia.
