El modelo turístico hegemónico profundiza la crisis de los cuidados.
La soledad de quienes crecen esperando: crisis de los cuidados en contextos turísticos
Alma I. Marín, Mildred Y. Pérez, Jimena Ramos | UQROO - ALBA SUD
El modelo turístico hegemónico profundiza la crisis de los cuidados. Las narrativas de hijas e hijos del personal hotelero de Playa del Carmen, municipio ubicado en Quintana Roo, México, revelan cómo uno de los costos más invisibilizados del sector recae sobre las infancias.

Crédito Fotografía: Infancias solitarias. Julio 2026. Imagen de Alma I. Marín.
El crecimiento turístico, que en 2026 alcazó los 12 billones de dóles, un 9,9 % de la economía mundial, ha dado lugar también a una amplia producción científica sobre los impactos sociales y ambientales que genera la actividad. Particularmente en el caso de las infancias, la atención se centra en la vulneración de sus derechos. Instituciones como ONU Turismo(antes Organización Mundial del Turismo), la Organización de las Naciones Unidas [ONU] a través de la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF] han alertado sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en destinos turísticos masivos. Entre las problemáticas que más se documentan destacan la explotación laboral y el turismo sexual infantil, prácticas ilícitas que prosperan en contextos de alta marginación y desregulación.
Sin embargo, existe otra realidad que tambien afecta de manera cotidiana y persistente a las infancias, en particular a niñas y niños que crecen en hogares donde sus madres, padres o personas cuidadoras trabajan en la industria turística. Estas infancias, rara vez aparecen en los debates sobre turismo, pero sus experiencias permiten comprender uno de los costos más invisibilizados del modelo turístico: las dificultades para garantizar el derecho al cuidado cuando la organización del trabajo en el sector limita las posibilidades de cuidar y sostener la vida.
Cuando el trabajo invade el hogar
La precarización laboral en el turismo es un debate que se desarrolla desde hace ya varias décadas, en donde se evidencia que el sector que se sostiene de una fuerza de trabajo flexible, disponible y barata, lo que convierte la precarización en una condición estructural del modelo turístico. En la hotelería, esta lógica productiva exige una operatividad ininterrumpida las 24 horas del día, los siete días de la semana. Como resultado se imponen horarios nocturnos, turnos rotativos, jornadas prolongadas que sobrepasan las ocho horas diarias, contratos temporales y dependencia de las propinas, lo que configura la dinámica familiar y de cuidados en el hogar (UNICEF, 2017).
Por lo tato, las altas demandas de tiempo laboral implican que muchas infancias se críen en ausencia de referentes de cuidado. Esto significa que la organización del trabajo reduce la presencia de madres, padres o personas cuidadoras en el hogar y, cuando están presentes, el agotamiento acumulado y las labores domésticas, limitan aún más el tiempo disponible para cuidar, acompañar y convivir con sus hijas e hijos.
A estas exigencias se suma el trabajo emocional, un elemento distintivo de la hotelería, el cual se refiere a la necesidad de controlar y regular los propios sentimientos para proyectar una imagen de felicidad, amable y complaciente, negando la proyección de emociones como enojo, tristeza y frustración (Hochschild, 2003). En este sentido, la denominada “actitud de servicio” guía el día a día del personal, por lo que deja de ser una cualidad individual y se convierte en una norma que atraviesa toda la cultura hotelera. Por lo tanto, el trabajo turístico no solo depende del trabajo físico y del tiempo de las personas, sino también de su disponibilidad emocional para producir una experiencia turística.
Precisamente, Hochschild (2003) argumenta que el trabajo atraviesa una dimensión que se suele considerar privada: las emociones. La amabilidad, la sonrisa o la contención del enojo pasan a formar parte del servicio. En consecuencia, el agotamiento que se deriva de la “regulación emocional” puede alcanzar al ámbito familiar, con efectos en la paciencia, la escucha y la capacidad de responder con empatía, además de una mayor irritabilidad (Junker et al., 2026). Por lo tanto, la apropiación del tiempo y de la disponibilidad emocional adquiere especial relevancia cuando se observa desde la esfera de los cuidados, pues aquello que el trabajo turístico demanda es también parte de los recursos necesarios para sostener cotidianamente la vida.
Al respecto, es posible hablar de una contradicción socioproductiva del capitalismo.Fraser (2016), plantea que para continuar con el ciclo de acumulación es necesaria la reproducción social, es decir el sostenimiento cotidiano de la vida (crianza, cuidados, alimentación, etc.), pero al mismo tiempo el sistema organiza el trabajo de manera que imposibilita las condiciones que hacen posible el cuidado, por lo que, la crisis de los cuidados es una expresión de esta contradicción. En este sentido, el modelo turístico hegemónico requiere del trabajo de cuidados para reproducir su fuerza laboral, pero simultaneamiente debilita la condiciones que hacen posible esos cuidados
Ecos de la infancia
Ante este panorama, vale la pena detenerse a mirar ¿qué ocurre con las hijas e hijos de quienes hacen posible que la industria hotelera funcione todos los días? ¿Qué significa crecer cuando las jornadas laborales de madres y padres están marcadas por turnos rotativos, largas horas, cansancio acumulado y trabajo emocional? ¿Cómo recuerdan hoy esas experiencias quienes pasaron su infancia en hogares donde el trabajo hotelero organizaba la vida cotidiana?
Con el propósito de comprender esta realidad se desarrolló una investigación cualitativa de carácter exploratorio, y se tomó como caso de estudio la ciudad de Playa del Carmen [PDC], que se ubica en Quintana Roo, México, la cual en pocas décadas pasó de ser una pequeña localidad costera a convertirse en uno de los principales destinos turísticos del Caribe. Este crecimiento desencadenó la expansión de la infraestructura hotelera y, por ende, una demanda importante de mano de obra que se inserta bajo los esquemas de precarización propios del trabajo turístico. En este contexto, interesó comprender cómo estas condiciones laborales han moldeado las experiencias de quienes crecieron en hogares donde sus madres, padres o personas cuidadoras trabajan o trabajaron en la hotelería.
El estudio recuperó las narrativas de 28 personas de entre 18 y 29 años que, durante su infancia, tuvieron como principales personas cuidadoras a madres, padres o tutores que trabajaron en hoteles de cinco estrellas o más en PDC [1]. La investigación se sustentó en la memoria autobiográfica (Conway y Pleydell-Pearce, 2000) como herramienta para reconstruir recuerdos, emociones y significados asociados a una infancia marcada por las dinámicas laborales del sector turístico. Para ello se empleó una metodología participativa que permitió reconocer a las y los participantes como protagonistas de sus propias historias.
En este sentido, se construyó el taller “Ecos de la infancia: taller para explorar la infancia desde las emociones y la memoria”. Este se diseñó como un espacio seguro y de confianza para que las juventudes participantes tuvieran la oportunidad de volver a momentos significativos de su niñez. Se realizaron 5 sesiones en junio del 2025 con una duración de entre 90 y 120 minutos, en los cuales las personas participantes identificaron las emociones que marcaron esos años, reconstruyeron recuerdos mediante ejercicios de memoria autobiográfica (periodo de vida, eventos generales, eventos específicos y etrategias de afrontamiento) y compartieron las estrategias que desarrollaron para afrontar la ausencia de sus principlaes cuidadores y cudadoras.

Foto 3. Emociones de la infancia. Junio 2025. Imagen de Jimena Ramos.
Detrás de la actitud de servicio y sonrisas estandarizadas en los hoteles de Playa del Carmen, se gesta un vacío que las estadísticas de ocupación no alcanzan a medir: la soledad de quienes crecen esperando. Las narrativas de las juventudes revelan una infancia marcada por el silencio, la soledad y la resignación, situación que se termina por normalizar. En este sentido, para algunos participantes ser hijos o hijas de personal hotelero significó “no poder ser niña, por siempre estar en silencio en casa, porque mis padres debían descansar después del trabajo” (mujer, 20 años); debido a los horarios “mis padres no asistian a mis eventos escolares” (mujer, 21 años; hombre 19 años).; o bien, “mis padres no fueron por mi a la escuela, casi me llevan al DIF [2]” (hombre, 19 años).
La industria absorbe incluso los momentos de celebración, dejando huellas de celos y enojo: “las festividades de navidad o año nuevo mis padres no llegaban y cuando llegaban compraban comida de alguna tienda que este abierta” (mujer, 18 años). Así mismo, hay quienes manifiestan que el trabajo “absorbía tanto tiempo que mi padre que no celebraba cumpleaños ni festividades” (mujer, 20 años). Esta situación generó sentimientos de soledad y de una rúptura en el vínculo emocional que permanece hasta su juventud. “En la actualidad mis padres no saben nada cerca de mi” (mujer, 21 años). Además, la ingesta de alcohol por parte de las personas cuidadoras, principalmente hombres, fue un común en los testimonios.
Por lo tanto, la precariedad laboral también se manifiesta en la fragmentación de los vínculos afectivos. El intento por “suplir el tiempo con regalos” (mujer, 21 años), se convirtió para muchas familias en una forma de compensar las ausencias. Esto evidencia una de las expresiones de la crisis de los cuidados: cuando las condiciones de trabajo impiden estar presentes, el consumo termina ocupando un lugar central para intentar reemplazar el acompañamiento y el tiempo que se comparte. Además, las hijas e hijos debieron asumir tempranamente tareas de cuidado y de gestión del hogar como: preparación de alimentos, realización de tareas escolares sin asistencia o supervisión adulta, cuidar de hermanas o hermanos menores (redistribución de los cuidados).
En este sentido, se retoma la idea de niños y niñas llave, un término que hace referencia a menores a quienes literalmente se les entrega la llave de la vivienda para que ingresen y permanezcan en solitario en casa durante la jornada laboral de las personas a cargo de su cuidado. Lo anterior trae como consecuencia sentimientos de abandono, soledad, enojo, vulnerabilidad; así como accidentes y posible consumo de alcohol y sustancias ilícitas (Leung et al., 1996; Sevilla, 2025). Esto, se asentua en un contexto de migración, de maternidades autónomas y de la falta de redes de apoyo, lo que muestra como el modelo turístico profundiza la crisis de los cuidados. A pesar de lo anterior, en las narrativas también emergieron formas de resistir o estrartegias de afrontamiento, a partir de actividades como pintar, dibujar, jugar videojuegos o buscar refugio en mundos imaginario o en familiares cercanos.
Crisis de los cuidados en el turismo
Lo que sucede en PDC en torno a las infancias no es un problema individual y aislado, por el contrario, es la manifestación de la contradicción estructural entre el capital y la vida. Es decir, el modelo turístico que opera bajo la lógica de acumulación de capital, desplaza la sostenibilidad de la vida a los márgenes invisibles y lo negado (Pérez, 2006). Retomando la analogía del iceberg económico de Amaia Pérez, la industria hotelera muestra la punta brillante de la hospitalidad, mientras que el trabajo de cuidados que la sostiene se mantiene en la oscuridad. En particular, en casas donde las infancias asumen el costo de un sistema que niega sistemáticamente estas problemáticas.

Foto 3. Taller 3. Ecos de la infancia. Junio 2025. Imagen de Mildred Pérez.
Las narrativas muestran que la precarización laboral trasciende el espacio de trabajo y alcanza la vida cotidiana de quienes crecen en estos hogares. La “actitud de servicio” vacía de energía emocional a madres y padres y deja a las infancias en una situación de independencia forzada. La ausencia de políticas de conciliación y de infraestructura de cuidados que respondan a la naturaleza 24/7 del turismo, refleja un cierre reaccionario de la crisis (Pérez, 2006). En otras palabras, en lugar de redistribuir y socializar la responsabilidad del cuidado, el sistema propicia que recaiga exclusivamente en las redes familiares ya precarizadas, por lo que el turismo sigue sin asumir plenamente la corresponsabilidad en los cuidados.
Entender el turismo desde este lugar, obliga a trabajar en políticas de conciliación entre la vida personal y laboral, con la finalidad de romper con las estructuras que evitan el sostemiento de la vida y que, además, permitan que las infancias crezcan en entornos seguros, libres de violencia y en acompañamiento cotidiano para su desarrollo integral. Ningún destino puede llamarse paraíso si su rentabilidad depende de que los hijos e hijas de las personas trabajadoras crezcan en el silencio y el olvido.
Periodistas de Brasil llegan a Canelones para descubrir el turismo de Uruguay
GACETILLA DE PRENSA
Ya llegan: Canelones recibe a periodistas y comunicadores de Brasil para mostrar Uruguay
Este martes 15 de septiembre comienza en Canelones el Encuentro Internacional de Periodistas y Comunicadores de Turismo. Una delegación de cerca de 40 profesionales de diferentes regiones de Brasil llegará a Uruguay para vivir durante cinco días sus destinos, gastronomía, vinos, patrimonio, cultura y experiencias. La jornada central será el jueves 17 en el Espacio Dínamo de Atlántida.
Después de meses de trabajo, coordinación y articulación entre instituciones públicas, empresas y actores del turismo, Canelones comienza a recibir a los periodistas y comunicadores brasileños que participarán del encuentro organizado por la Asociación Turística de Canelones (ATC), en el marco del vínculo construido con FEBTUR.
La propuesta tiene un objetivo concreto: que los comunicadores no conozcan Uruguay solamente a través de información promocional, sino que lo recorran, conversen con sus protagonistas, prueben sus sabores y construyan sus propias historias.
Durante su estadía tendrán contacto con diferentes expresiones del turismo uruguayo y conocerán especialmente la diversidad de Canelones: su costa, enoturismo, ruralidad, gastronomía, patrimonio, producción, servicios, empresas y emprendimientos.
El jueves, Canelones abre las puertas de Dínamo
Uno de los momentos centrales será el jueves 17 de septiembre, desde las 8:30 horas, en el Espacio Dínamo de Atlántida, donde se reunirán los visitantes brasileños con autoridades, periodistas uruguayos, empresarios, operadores, instituciones, estudiantes y diferentes protagonistas del sector.
La jornada permitirá escuchar distintas miradas sobre el presente y el futuro del turismo, la comunicación de los destinos, los nuevos viajeros, la tecnología y los desafíos que tendrá la actividad en los próximos años.
También será una oportunidad para presentar destinos y experiencias de Uruguay y, especialmente, para algo poco habitual: conversar directamente con periodistas brasileños y conocer cómo observan a Uruguay, qué buscan sus audiencias y qué historias consideran atractivas para comunicar en Brasil.
La gastronomía tendrá su lugar, con la participación de estudiantes de UTU, mientras productos, empresas y experiencias permitirán que los visitantes conozcan el territorio también a través de sus sabores.
Canelones como anfitrión de Uruguay
Aunque Canelones será la base y protagonista del encuentro, desde ATC se planteó desde el comienzo que la llegada de los comunicadores debía convertirse en una oportunidad para todo Uruguay.
Por esa razón fueron convocados destinos, instituciones y actores turísticos de diferentes lugares del país. También se articulan actividades con la Asociación Turística de Montevideo, entendiendo la complementariedad entre ambos departamentos y la importancia de presentar una oferta integrada.
El encuentro cuenta con la participación y colaboración de organismos públicos, instituciones educativas, organizaciones turísticas y empresas que han permitido construir una experiencia basada en la articulación público-privada.
Historias que comenzarán a viajar hacia Brasil
El verdadero resultado del encuentro comenzará a verse cuando los periodistas regresen a sus lugares de origen.
Notas periodísticas, entrevistas, fotografías, contenidos digitales, radio, televisión y redes sociales podrán multiplicar las experiencias recogidas durante estos cinco días y acercarlas a diferentes audiencias del mercado brasileño.
“No queremos que regresen solamente con fotografías. Queremos que conozcan, pregunten, prueben, conversen y después cuenten lo que realmente encontraron.”
Para la Asociación Turística de Canelones, la llegada de esta delegación representa el comienzo de una nueva etapa en el trabajo de promoción y relacionamiento con Brasil.
Este martes llegan. El jueves nos encontramos en Dínamo. Y después, las historias de Canelones y Uruguay comenzarán a recorrer Brasil.
Asociación Turística de Canelones
Canelones. Un destino, muchos caminos.
China Zorrilla llegó a Uruguay: el ferry eléctrico más grande del mundo
Llegó el China Zorrilla: Uruguay recibe al ferry eléctrico más grande del mundo
Después de atravesar océanos desde Australia, el China Zorrilla llegó a Uruguay. El ferry 100% eléctrico más grande del mundo ya está en aguas uruguayas y abre una nueva página para la conexión con Argentina. Una inversión cercana a los US$ 200 millones entre el buque y la infraestructura necesaria coloca al país frente a una experiencia inédita de movilidad marítima sostenible.
Hay llegadas que merecen algo más que registrar una fecha.
Bienvenido, China Zorrilla. Bienvenido a Uruguay.
El barco que durante meses seguimos desde lejos, primero mientras tomaba forma en Tasmania y luego durante su extensa travesía hacia el Río de la Plata, finalmente está aquí.
No llega solamente un nuevo ferry para transportar pasajeros entre dos orillas. Llega una embarcación que rompe récords de la industria naval y que convierte al Río de la Plata en escenario de uno de los mayores desafíos actuales del transporte: mover más personas reduciendo al mismo tiempo el impacto ambiental de esa movilidad.
Desde Noticias y Destinos celebramos especialmente esta llegada. Queremos conocerlo, subir a bordo, viajar, recorrer sus espacios y comprobar desde la experiencia del pasajero qué significa cruzar el Río de la Plata en un gigante impulsado exclusivamente por electricidad.
Un gigante de aluminio nacido en Tasmania
Construido íntegramente en aluminio por el astillero australiano Incat, el China Zorrilla se convirtió en el ferry 100% eléctrico más grande del mundo.
Sus dimensiones impresionan: 130 metros de eslora, capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, un sistema de baterías que supera los 40 MWh y ocho motores eléctricos que impulsan sus hidrojets.
Podrá alcanzar velocidades cercanas a los 46 kilómetros por hora.
Pero detrás de esos números hay algo todavía más importante: el barco fue concebido para realizar su operación habitual sin quemar combustible fósil a bordo.
Ese cambio modifica la manera de pensar una ruta marítima que durante décadas dependió de motores convencionales.
López Mena: “Lo logramos. Hoy está acá”
Para Juan Carlos López Mena, presidente de Buquebus e impulsor del proyecto, la llegada tiene también una historia personal y empresarial.
El proyecto comenzó aproximadamente un mes antes de que la pandemia paralizara buena parte del mundo. Aquella crisis demoró los planes, alteró plazos y puso a prueba una iniciativa que por su propia escala ya representaba un enorme desafío tecnológico.
López Mena recordó ese recorrido al recibir el barco:
“Este barco empezó más o menos un mes antes de la pandemia. La pandemia un poco lo lenteció todo, pero lo logramos. Hoy está acá”.
Y puso el acento en el motivo principal de aquella apuesta:
“Primero, que no emite una contaminación. Eso creo que es clave hoy en cualquier medio de transporte”.
Más allá de la expresión coloquial, el concepto técnico es preciso: durante su navegación eléctrica, el China Zorrilla tendrá cero emisiones directas de gases de efecto invernadero derivadas de su propulsión.
No es un detalle.
Es la razón que transforma la llegada de un ferry en una noticia internacional sobre movilidad.
Una apuesta cercana a los US$ 200 millones
La dimensión del proyecto también se expresa en su inversión.
Buquebus destinó alrededor de US$ 180 millones al nuevo barco, mientras que el Estado uruguayo realizó una inversión del orden de US$ 20 millones en infraestructura eléctrica necesaria para sostener su operación.
Porque detrás del China Zorrilla existe otra historia que ocurre en tierra.
Un ferry con baterías superiores a 40 MWh necesita una capacidad de recarga extraordinaria. Allí aparece UTE, responsable de garantizar la infraestructura energética necesaria para alimentar una operación de esta escala.
Y Uruguay posee una ventaja decisiva: su matriz de generación eléctrica tiene una participación muy elevada de fuentes renovables.
El barco eléctrico encuentra así un país especialmente preparado para recibirlo.
Fernanda Cardona: Uruguay vuelve a ponerse a la vanguardia
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, ubicó la llegada dentro de una transformación que excede al propio barco.
“Uruguay al mundo vuelve a decir que es pionero, que se pone a la vanguardia en un tipo de movilidad diferente, que es absolutamente nueva en la región”.
Cardona destacó además la relación entre esta nueva movilidad y la política energética desarrollada por Uruguay:
“Es una movilidad sostenible nueva, eléctrica”, señaló, vinculándola directamente con la apuesta nacional por las energías renovables y con la capacidad de abastecer eléctricamente una operación de estas características.
Esa relación es probablemente una de las claves menos visibles y más importantes del proyecto.
No alcanza con tener un barco eléctrico. Hay que tener energía, infraestructura y capacidad para cargarlo.
Uruguay empieza ahora a reunir esas piezas en una operación comercial real.
Del récord mundial al turismo cotidiano
Sin embargo, para el turismo la verdadera prueba comenzará cuando suban los pasajeros.
El China Zorrilla permitirá transportar hasta 2.100 personas y 225 vehículos en cada viaje. Esa capacidad puede fortalecer uno de los corredores turísticos más importantes entre Argentina y Uruguay y ampliar el movimiento hacia Colonia del Sacramento y, desde allí, hacia otros destinos del país.
La innovación tendrá entonces rostro de turista.
Será una familia que cruza por un fin de semana. Un visitante que llega por primera vez a Colonia. Un automóvil que continúa hacia Montevideo, Canelones, Maldonado o Rocha. Un extranjero que incorpora las dos orillas del Río de la Plata dentro de un mismo viaje.
Y habrá además un cambio menos cuantificable pero igualmente importante: la calidad ambiental del propio traslado.
Menos ruido asociado a la propulsión convencional, ausencia de emisiones directas durante la navegación eléctrica y una tecnología que convierte al viaje en parte del atractivo.
El barco puede terminar siendo también un producto turístico.
China Zorrilla vuelve a unir las dos orillas
El nombre elegido agrega una dimensión que ninguna ficha técnica puede medir.
China Zorrilla fue profundamente uruguaya y profundamente rioplatense.
Su vida artística cruzó una y otra vez entre Uruguay y Argentina. Fue querida a ambos lados del río y convirtió ese tránsito permanente en parte de su identidad.
Ahora su nombre hará exactamente ese recorrido.
No sobre un escenario.
Sobre el agua.
Y llevando consigo una de las tecnologías de movilidad marítima más avanzadas del mundo.
Noticias y Destinos quiere estar a bordo
Lo escribimos cuando el China Zorrilla todavía atravesaba los océanos y hoy, con el barco finalmente en Uruguay, lo reiteramos.
Noticias y Destinos quiere subir a bordo.
Queremos viajar y contar qué siente el pasajero cuando comienza a moverse un ferry de 130 metros impulsado por electricidad. Queremos conocer su tecnología, observar su recarga, recorrer sus espacios y escuchar a quienes harán posible cada cruce.
Porque ahora termina la historia de su construcción y de su larga travesía desde Tasmania.
Empieza otra mucho más importante: la de sus pasajeros.
Este verano Uruguay podrá recibir más viajeros mediante una embarcación de mayor capacidad y, al mismo tiempo, hacerlo con una tecnología que busca mejorar la calidad ambiental del transporte.
El China Zorrilla ya no es un proyecto ni una imagen llegada desde Australia.
Está en Uruguay.
Y desde este pequeño país del Río de la Plata comienza un desafío enorme: demostrar que también es posible transformar la manera en que viajamos.
Bienvenido, China Zorrilla. Ahora queremos navegar contigo.
Uruguay juega sus cartas para 2027: más vuelos, beneficios y cuatro estrategias turísticas
Uruguay prepara la temporada 2027: cuatro departamentos muestran sus cartas
IVA cero para turistas extranjeros, US$ 2,5 millones para incentivar nuevas conexiones aéreas y una definición que puede marcar la política turística de los próximos años: Uruguay quiere competir por valor y no solamente por precio. En ADM, Pablo Menoni compartió escenario con los intendentes de Canelones, Maldonado, Colonia y Rocha. Cada departamento mostró, además, sus propias apuestas para crecer.
La temporada de verano todavía parece distante, pero algunas de las decisiones que pueden definirla ya comenzaron a tomarse.
El almuerzo “Temporada 2027: Compromiso de país”, organizado el 9 de setiembre por la Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay (ADM) en el Radisson Montevideo, permitió mirar algo más que las expectativas para los próximos meses.
En una misma mesa estuvieron el ministro de Turismo, Pablo Menoni, y cuatro intendentes de departamentos decisivos para la actividad: Francisco Legnani, de Canelones; Miguel Abella, de Maldonado; Guillermo Rodríguez, de Colonia, y Alejo Umpiérrez, de Rocha.
Y allí apareció una fotografía interesante del turismo uruguayo.
Porque mientras el Ministerio habló de competitividad, beneficios fiscales y conectividad internacional, los departamentos llevaron la discusión al territorio: carreteras, playas, aeropuertos, seguridad, eventos, inversión, nuevos mercados y la necesidad de conseguir que el visitante permanezca más tiempo.
Menoni: competir por valor
Una de las frases más importantes del encuentro llegó desde el comienzo.
“Estamos hablando a partir de ahora de competitividad y no de precio. Estamos hablando de valor. Tenemos que ir por aquellas cosas que nos hacen diferentes”.
La afirmación de Pablo Menoni plantea un desafío que Uruguay arrastra desde hace años.
Uruguay difícilmente pueda construir su estrategia turística simplemente intentando ser más barato que sus vecinos. Argentina y Brasil tienen escalas, estructuras de costos, diversidad territorial y mercados internos con los que resulta difícil competir exclusivamente mediante precios.
El camino planteado por el Ministerio pasa entonces por otra palabra: valor.
Calidad de servicios, seguridad, gastronomía, naturaleza, patrimonio, playas, experiencias, cercanía, estabilidad y productos capaces de diferenciar al país.
La estrategia estará acompañada por el nuevo plan de marketing turístico y la campaña Uruguay Sorprende, con acciones en mercados regionales y extrarregionales.
Menoni fue todavía más lejos al hablar del lugar que pretende para la actividad dentro de la economía:
“Seguimos con el convencimiento de que el turismo va a ser el sector que le brinde esos puntos de crecimiento del Producto Bruto Interno que el país necesita”.
La frase eleva también la responsabilidad: si el turismo pretende convertirse en uno de los motores del crecimiento, sus resultados deberán medirse no solamente en cantidad de visitantes, sino también en gasto, estadía, empleo, inversión y movimiento de las economías locales.
IVA cero: US$ 14 millones para sostener competitividad
El anuncio de efecto más inmediato para el visitante extranjero es la extensión durante toda la temporada 2027 de la exoneración total del IVA para turistas no residentes.
El beneficio comprende servicios gastronómicos, alquiler de vehículos sin chofer y servicios vinculados con fiestas y eventos.
Para el Estado supone una renuncia fiscal estimada en US$ 14 millones.
No es un dato menor.
El precio sigue importando, aunque la estrategia oficial pretenda dejar de convertirlo en el centro del mensaje. Por eso el beneficio funciona como una herramienta para reducir parte de la diferencia de costos que puede encontrar un visitante extranjero.
Paralelamente, Turismo, Economía y representantes del sector privado integrarán un grupo de trabajo dedicado específicamente a analizar la competitividad turística.
US$ 2,5 millones para conseguir más vuelos
La segunda herramienta puede tener consecuencias más estructurales.
El Gobierno puso en marcha el Régimen de Incentivo a la Conectividad Aérea Internacional, que permitirá otorgar incentivos económicos a las compañías que aumenten la cantidad de turistas extranjeros transportados hacia Uruguay y a aquellas que desarrollen nuevas rutas internacionales.
El Ministerio de Turismo y Aeropuertos Uruguay conformaron para ello un fondo conjunto de hasta US$ 2,5 millones anuales.
“Es una herramienta que premia el crecimiento”, explicó Menoni.
El régimen tendrá inicialmente un año de vigencia y podrá prorrogarse hasta alcanzar un máximo de cuatro años.
La importancia excede al aeropuerto.
Un nuevo vuelo significa pasajeros para hoteles, restaurantes, rentadoras, comercios, transportistas y destinos. Y cuanto más distante es el mercado que Uruguay pretende captar, mayor importancia adquiere la conectividad.
Canelones: US$ 74 millones, playas vigiladas y Atlántida
Francisco Legnani llevó a ADM una de las presentaciones con anuncios más concretos.
Canelones tendrá intervenciones de infraestructura vinculadas con las rutas 101, 102 y el corredor que conecta con la Interbalnearia, con una inversión del Ministerio de Transporte y Obras Públicas que alcanza los US$ 74 millones.
Las obras incluyen intervenciones en la intersección de las rutas 101 y 102, una rotonda en avenida Calcagno, viaductos vinculados con avenida de las Américas y Racine y una nueva rotonda en la zona.
Según Legnani, las obras:
“Garantizarán un mejor flujo vehicular tanto para quienes ingresan a Montevideo como para quienes salen”.
La movilidad también es turismo. Buena parte de quienes llegan al Aeropuerto de Carrasco y continúan hacia la Costa de Oro, Maldonado o Rocha atraviesan este corredor.
Pero hubo otro anuncio directamente relacionado con el próximo verano: las 102 bajadas de playa de Canelones tendrán videovigilancia, conectada al Centro de Monitoreo departamental.
El operativo estival contará además con 224 guardavidas.
Y Atlántida volvió a aparecer dentro de la estrategia departamental.
Legnani confirmó que Canelones Suena Bien 2027 se realizará los días 28 y 30 de enero, consolidando al evento como una herramienta para generar movimiento turístico, comercial y laboral más allá del tradicional producto de sol y playa.
Maldonado baja la ansiedad: “expectativas moderadas y razonables”
Miguel Abella eligió un tono diferente.
El intendente del principal departamento turístico del país habló de “expectativas moderadas y razonables” para la temporada 2027.
No es una expresión menor en un sector que suele comenzar cada verano rodeado de pronósticos optimistas.
Abella planteó cautela ante un escenario regional condicionado, entre otros factores, por los procesos políticos y económicos de Argentina y Brasil, y por la experiencia de temporadas en las que las expectativas iniciales terminaron ubicándose por encima de los resultados.
Maldonado también quiere que el turismo deje de concentrarse exclusivamente en algunas semanas del verano.
El departamento apuesta a eventos como la Corrida Internacional San Fernando, travesías de natación y kayak, actividades en El Placer y una iniciativa particularmente interesante: “una fiesta por pueblo”, para que diferentes localidades desarrollen celebraciones capaces de movilizar emprendedores y visitantes durante el año.
Abella destacó además las playas accesibles de Punta del Este, Piriápolis y Solís Grande. Durante la temporada pasada llegaron a recibir más de 400 usuarios diarios con apoyo de profesores y animadores.
La otra pata es la inversión. El intendente anunció incentivos para estimular nuevos desarrollos inmobiliarios en distintas zonas del departamento y evitar que el crecimiento continúe concentrándose exclusivamente en los mismos puntos.
Colonia quiere que el turista se quede
Guillermo Rodríguez introdujo otro problema esencial para analizar el turismo: no alcanza con contar cuántas personas llegan; importa cuánto tiempo permanecen.
Colonia tiene una ventaja extraordinaria: Buenos Aires está enfrente.
Pero esa cercanía también puede producir un fenómeno conocido: visitantes que llegan, recorren el Barrio Histórico y regresan el mismo día.
Rodríguez planteó que el departamento debe aumentar la permanencia y el gasto, descentralizar el turismo y potenciar productos como las rutas del vino y del queso, el turismo rural, los eventos deportivos y el segmento de reuniones y congresos.
Los números empiezan a acompañar esa dirección. Según datos del Ministerio citados durante su exposición, la estadía promedio pasó de 3,7 a 4,6 días en el primer trimestre de 2026 respecto del mismo período del año anterior, mientras el gasto promedio por visitante aumentó más de 30%.
Pero Rodríguez agregó una mirada menos habitual: China.
El intendente señaló que ya se observa diariamente la presencia de turistas chinos en el Barrio Histórico y propuso facilitar procedimientos migratorios para transformar esas visitas breves en estadías más prolongadas.
Es una señal interesante. Buenos Aires no tiene por qué ser solamente un mercado emisor argentino; también puede funcionar como puerta para captar parte del enorme flujo de turistas internacionales que visita la capital vecina.
Rocha y una palabra que vuelve: aeropuerto
Si para Canelones la palabra fue infraestructura, para Maldonado prudencia y para Colonia permanencia, Rocha volvió a colocar sobre la mesa una discusión que puede transformar su turismo: el aeropuerto.
Alejo Umpiérrez viene defendiendo la instalación de una terminal internacional en el departamento como pieza estratégica para una zona que recibe inversiones y donde crece el interés por segmentos turísticos de alto poder adquisitivo.
El intendente lo había expresado pocas semanas antes de ADM con una frase contundente:
“El aeropuerto para Rocha es vital para su desarrollo”.
Umpiérrez considera que la nueva infraestructura puede captar vuelos privados y chárteres, complementar la operativa de Laguna del Sauce y mejorar el acceso hacia Rocha y el entorno de José Ignacio.
El proyecto también enfrenta cuestionamientos ambientales por su localización entre las lagunas de Rocha y Garzón, lo que obliga a compatibilizar desarrollo turístico, conectividad y protección de uno de los principales activos naturales del departamento.
Y precisamente allí aparece uno de los debates turísticos más interesantes que Uruguay tendrá por delante: cómo crecer sin deteriorar aquello que hace atractivo al destino.
Cuatro departamentos, cuatro desafíos
El encuentro de ADM dejó bastante más que anuncios para enero y febrero.
Mostró cuatro realidades.
Canelones necesita acompañar su enorme crecimiento poblacional y turístico con infraestructura, movilidad y servicios.
Maldonado busca administrar un destino maduro, distribuir mejor sus inversiones y conseguir actividad durante más meses del año.
Colonia quiere convertir visitantes en turistas que duerman, consuman y recorran más territorio.
Rocha enfrenta el desafío de mejorar su accesibilidad sin comprometer el patrimonio natural que constituye buena parte de su diferencial turístico.
Y sobre esas cuatro estrategias departamentales aparece una política nacional que promete aportar promoción, beneficios fiscales y conectividad.
La temporada se juega antes de que llegue el primer turista
Quizás esa sea la principal conclusión del encuentro.
Una buena temporada no comienza cuando se coloca la sombrilla en la playa.
Empieza mucho antes: cuando una aerolínea decide abrir una ruta, cuando una carretera mejora sus tiempos, cuando un destino consigue que el visitante pase una noche más, cuando un evento mueve un balneario fuera de temporada o cuando un pequeño emprendimiento logra convertir esa circulación turística en trabajo.
Uruguay quiere recibir más turistas en 2027.
Pero el desafío planteado en ADM es bastante mayor.
Conseguir que lleguen mejor conectados, recorran más territorio, permanezcan más tiempo y dejen mayor valor en las comunidades que visitan.
Ahí estará la verdadera medida de la temporada.
Uruguay alcanza el oro en FILAPI con la revista Actualidad Apícola
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