Vivimos un tiempo en el que la percepción ya no nace de la observación, sino de la creencia previa. No vemos para creer: vemos lo que creemos. En ese clima, comunicar, educar y narrar exige sensibilidad y responsabilidad. La subjetividad es campo de disputa y, al mismo tiempo, territorio de encuentro posible.

Con esa conciencia asistí a Atentado, la propuesta de la Comedia Nacional dirigida por Florencia Lindner. Más que obra, se trata de una experiencia escénica expandida: una caminata guiada por la ciudad, atravesada por voces, músicas y situaciones que suceden a la vista y fuera de cuadro. El espectador camina, escucha, elabora. Deja de ser espectador para convertirse en parte del dispositivo.

La obra se inspira en Ellas dicen, compilación de pensamiento feminista latinoamericano. No lo ilustra ni lo reduce: lo encarna en el movimiento, en el cuerpo que recorre la ciudad y en la escucha como forma de conocimiento. Cada punto de partida es distinto —ocho en total— y desde cada uno se inicia un recorrido que puede implicar calles, ascensos, escaleras o transporte. Todos concluyen en la Sala Verdi, donde la experiencia se despliega simultáneamente dentro, fuera, arriba y abajo. No todo se ve. Hay que elegir. Y esa elección ya es interpretación.

Para participar, el público debe dirigirse al punto indicado en su entrada y localizar a los referentes con mamelucos azules. Se necesita celular con batería suficiente (aproximadamente hora y media), auriculares y la aplicación WhatsApp. Se recomienda calzado cómodo y tener presente que no se regresa al punto de inicio. Este dispositivo es parte esencial de la obra: escuchar mientras se camina, mientras la ciudad respira alrededor.

En la llegada a Sala Verdi, antes de ingresar a lo que podría llamarse tercer acto —aunque la obra no se deja dividir tan fácilmente— hay una escena que merece una atención particular. A un lado de la entrada, sentada a una pequeña mesa, se encuentra Nicole Viera, actriz ciega, en el rol de tiradora de cartas. No hay anuncio ni subrayado. Su presencia propone otra forma de ver: la escucha como herramienta de lectura del otro. Nicole no interpreta para impresionar. Sostiene un espacio de intimidad mínima donde el relato de quien se sienta frente a ella se amplifica en la propia voz. Lo que sucede en esa mesa breve es un delicado acto de reconocimiento mutuo.

Lo que sucede en Atentado no busca la espectacularidad del efecto, sino la construcción de un diálogo silencioso entre cuerpos que comparten un territorio. La música no acompaña: conduce. El baile no adorna: convoca. Hay momentos donde la participación deja de ser un gesto sugerido y se vuelve casi inevitable. Imperdible el foro que se arma entre público y actores. No saber si es real o actuado es otro punto fuerte de la obra. 

Lindner articula la puesta con una sensibilidad que rehúye lo obvio. Su trabajo —como en Territorio deseo y País Clandestino— se mueve entre investigación, afectividad y una pregunta constante por las formas de estar juntxs. Aquí, la ciudad no se usa: se habita. La memoria no se cita: se respira.

Atentado no pretende dar una respuesta única sobre el feminismo latinoamericano. No busca asumir una voz totalizadora. En cambio, establece una conversación. Y como toda conversación que importa, lo significativo no se agota en la primera vez. Hay capas que quedan pendientes, elementos que se escapan, gestos que uno quisiera volver a ver para comprender mejor. Termina y queda la sensación de haber participado de algo vivo, que continuará aunque no lo estemos mirando.

Quizá por eso el deseo de volver no se siente como repetición, sino como una segunda lectura necesaria.

En un tiempo donde lo inmediato empuja a la simplificación y a la consigna, Atentado plantea otra cosa: la experiencia como forma de pensamiento. La presencia como política. El caminar como lectura de la ciudad y de uno mismo.

Un teatro que no se mira desde la butaca, sino que se respira. Y que, justamente por eso, permanece.

La inclusión, en este caso, aparece sin consigna y sin énfasis programático: se vuelve práctica. Sin embargo, el dispositivo de audio por WhatsApp, tan ingenioso en su concepción, limita la experiencia para personas con dificultades auditivas. La obra abre la ciudad, pero aún queda pendiente abrir todos los sentidos posibles: intérpretes o alternativas accesibles permitirían que la experiencia compartida realmente lo sea. La puesta convoca al estar juntxs; sería coherente que esa invitación también contemple la diversidad de formas de percibir.

Otro acierto es la integración de estudiantes del Instituto de Actuación de Montevideo. No aparecen como acompañantes secundarios, sino como cuerpos en formación que habitan la escena sin jerarquías rígidas. La obra se vuelve también escuela de presencia, transmisión viva, campo de práctica sensible.

Lo que ocurre en Atentado no busca efectos inmediatos. Su fuerza está en la circulación entre quienes caminan juntos, en la coincidencia de pasos que no se repite igual para nadie. La ciudad deja de ser fondo y se convierte en materia. La memoria deja de ser pasado y se vuelve superficie en movimiento.

Lindner, cuyo trabajo investiga formas de convivencia, cuerpo y territorio, compone una puesta que rehúye lo explicativo. No se trata de definir un feminismo, sino de abrir la pregunta. La obra no concluye en la sala: continúa en la conversación posterior, en el silencio que queda, en la necesidad de volver para ver lo que no se vio.

En una época que tiende a reducir, Atentado expande. Invita a pensar desde el cuerpo. A escuchar la ciudad. A entender que mirar también puede ser un acto colectivo.

Un teatro que no se contempla a distancia. Se camina. Se habita. Y permanece. 

Crónica de Jacobo Malowany

La feria presenta soluciones sostenibles, nuevos modelos de gestión y herramientas digitales que redefinen la manera de pensar y comunicar los destinos turísticos.

Gramado se prepara para recibir una nueva edición del Festuris, uno de los encuentros turísticos más relevantes de la región. A lo largo de los años, la feria dejó de ser solo una instancia de promoción para transformarse en un espacio donde se reconocen tendencias, se establecen alianzas y se proyecta el futuro de un sector que se redefine de manera constante. Con la presencia de destinos de diversos continentes y la participación de todos los estados brasileños, asistir significa ocupar un lugar activo dentro de la conversación global sobre turismo.

Este año, la invitación desde la organización otorga una responsabilidad adicional: observar, registrar y transmitir lo que sucede en Gramado con la mayor fidelidad posible. La feria presenta una agenda que integra desarrollo económico, sostenibilidad, accesibilidad y vínculo con las comunidades locales, un enfoque que responde a los desafíos actuales de la actividad turística.

Un enfoque basado en prácticas sostenibles

Festuris incorpora una estrategia clara en torno a criterios ambientales, sociales y de gobernanza. La reducción del uso de papel mediante invitaciones digitales, la elección de materiales biodegradables y la implementación de paneles solares móviles son algunas de las acciones que buscan disminuir el impacto del evento. También se promueve el cuidado del entorno a través de la distribución de árboles nativas, en colaboración con el Horto Municipal y la Secretaría de Medio Ambiente de Gramado, así como la reutilización de materiales utilizados en la feria.

Participación comunitaria y accesibilidad

La feria mantiene una conexión cercana con instituciones locales como APAE, la Escuela Municipal Vicente Casagrande y el Instituto del Cáncer Infantil. En paralelo, se refuerzan las acciones de accesibilidad junto a organizaciones como Mover y Semearhis, que incorporan herramientas como audiodescripciones, señalética en braille, mapas táctiles y asistencia para personas con movilidad reducida. De esta manera, se plantea un evento que pueda ser recorrido y comprendido por todos.

La Árvore da Integração: una década de continuidad

Uno de los momentos simbólicos será el reconocimiento a Costa Rica a través del proyecto Árvore da Integração, que celebra diez años. Desde 2015, esta iniciativa promueve el plantío de araucarias en los jardines del Serra Park, como gesto de compromiso con el turismo sostenible. La elección de Costa Rica responde a su política ambiental de largo plazo, su apuesta por la biodiversidad y su relación directa entre comunidad y naturaleza.

Un encuentro que también se vive fuera de los pabellones

El fútbol vuelve a ocupar su lugar como espacio de integración. La Selección Gaúcha y la Selección del Resto del Mundo se enfrentarán en un partido amistoso que reúne a profesionales del sector en un momento de distensión, conversación y camaradería. No se trata solo de una actividad paralela, sino de un recordatorio de que el turismo también se sostiene en los vínculos que se tejen en los márgenes de los eventos.

Mirar hacia adelante

Durante el Meeting Festuris, que se desarrollará en las mañanas del 7 y 8 de noviembre, se abrirán conversaciones sobre futuro y pensamiento crítico, con la participación de figuras como Luiz Felipe Pondé. Es una instancia que invita a detenerse un momento en medio del ritmo de las agendas para reflexionar sobre lo que se construye cuando hablamos de turismo.


Contar las tendencias y realidades sera mi compromiso

Asistir a Festuris es participar de un diálogo que involucra territorios, personas y formas de habitar el mundo. Gramado vuelve a convertirse en un lugar donde las experiencias se comparten, los proyectos se encuentran y las ideas comienzan a delinearse. De allí surgirán acuerdos, recorridos y decisiones que se reflejarán en los destinos durante los próximos meses.

Con esa mirada, Noticias y Destinos estará presente en la feria para acompañar, escuchar y contar lo que allí sucede.

Un recorrido para sentir la vida del campo

San Antonio, en el corazón hortícola de Canelones, invita a vivir una jornada diferente el 1 de noviembre, en la que productores locales abrirán sus chacras y emprendimientos para compartir su trabajo, su historia y la riqueza de su territorio.

La experiencia comienza a las 9:30 de la mañana, con un desayuno en Casa de Todos, un espacio comunitario ubicado a pasos de la plaza principal. Desde allí, el grupo inicia una ruta que se construye paso a paso, conversando, observando y comprendiendo cómo se cultiva y vive en esta región.

La frutilla como punto de partida

La primera parada es en el predio de Esther y Daniel, donde la frutilla es protagonista. Los visitantes podrán conocer de cerca el proceso de producción protegida y a campo, observar la cosecha y el envasado, y ver el trabajo combinado de técnicas tradicionales y prácticas sostenibles. Además, el predio cuenta con cultivos de cebolla, papa y diversas hortalizas, reflejando la diversidad del cinturón productivo de Canelones.

Un almuerzo en familia y a cielo abierto

La jornada continúa en el Emprendimiento Caramora, donde Mayra Minetti y Emir reciben al grupo para compartir su chacra, en la que conviven ovejas caramora, cerdos, aves de distintas razas, pavos reales y guineas, entre otros animales.

Allí se almuerza en el predio, con una propuesta que nace del territorio:

  • Cordero a las brasas, pan casero y postre.

  • Opción vegetariana disponible.
    La bebida es agua saborizada casera, incluida en el ticket.
    Todo pensado para disfrutar sin prisas, entre naturaleza y conversación.

El pueblo y su identidad

Por la tarde, una caminata guiada por Moni invita a recorrer las calles de San Antonio: su plaza, su historia, las voces que sostienen la vida cotidiana.
El cierre es en el Vivero Mundo de Colores, donde Raquel comparte su trabajo con plantas ornamentales y de huerta.

Accesibilidad del recorrido

  • Adultos: $1.300

  • Niños de 5 a 12 años: $650

  • Menores de 5 años: Gratis

Durante toda la jornada, cada familia productora ofrece la posibilidad de adquirir sus productos directamente: frutillas frescas, pan casero, repostería, embutidos artesanales, plantas y más.

Reservas

La actividad requiere reserva previa.
Se solicita seña del 50% para confirmar lugar.
Contacto: 095 907 975 / 091 852 252
Instagram: @ruta.horticola
Facebook: Ruta por la horticultura


Testimonio

“La idea es que la gente conozca el trabajo que hay detrás de lo que llega a la mesa. Abrimos nuestras casas porque creemos que la producción local también es cultura y comunidad.”
Mayra Minetti, Emprendimiento Caramora

 

La Asociación Turística de Canelones acompaña y promueve estas iniciativas como parte de su compromiso con el turismo rural y comunitario en la zona del Santoral. Estas experiencias permiten valorar el trabajo de las familias productoras, fortalecer los vínculos entre territorio y visitante, y mostrar la identidad viva de nuestras localidades. Son acciones que invitan a recorrer, conocer y permanecer, generando desarrollo local y nuevas oportunidades para quienes habitan y cuidan esta tierra.

El Festival Internacional de la Canción de Punta del Este 2025 celebró su 13ª edición entre el 14 y el 18 de octubre, consolidando su lugar como uno de los encuentros musicales más representativos de Latinoamérica y el Caribe. Con una programación que incluyó actividades en la Granja San Francisco, la 4ta. edición de La Previa - Atlantida, abierta al público, en la Liga de Fomento de Atlántida, y las galas semifinales y final en el Centro Cultural Maldonado Nuevo, el festival volvió a poner en escena la música como espacio de identidad y encuentro entre pueblos.

https://www.youtube.com/watch?v=98HviYrwRxc

Fiel a su esencia, el festival se orienta a la difusión de canciones inéditas y a la proyección de nuevos intérpretes y compositores, promoviendo una creación musical que emerge desde la raíz cultural de cada territorio. En esta edición, participaron artistas y jurados de diferentes países. En la final, se contó con la presencia de 7 Embajadores de países. Se recibió el apoyo de los Ministerios de Turismo y de de Educación y Cultura, así como de las Intendencias de Maldonado y de Rocha. El festival en pleno fue recibido oficialmente en el Parlamento, por la Sra Vice Presidente de la República, en el Ministerio de Educación y Cultura, por el Sr Ministro, así como por el Embajador de Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que destaca su importancia cultural y turística.

La Liga de Fomento de Atlántida tuvo un rol destacado como auspiciante relevante, reafirmando su compromiso histórico con la cultura, la difusión turística de nuestra zona y la construcción del tejido social. La imagen promocional de Atlántida se proyectó en la transmisión oficial, así como en las redes del evento hacia toda Latinoamérica, posicionando a nuestra ciudad como un punto de referencia para la creación artística contemporánea. En Atlantida, también fueron importantes los aportes del Centro Comercial, Industrial y de Fomento de Atlantida, el hotel Argentina y el restaurant La Birra. A su vez, la Liga de Fomento, fue honrada con la entrega de uno de los premios de la gala final, fortaleciendo su participación activa en el reconocimiento del talento.

La noche de cierre, realizada el 18 de octubre, consagró como Mejor Canción a: “Yo Canto” – Representación de Perú y el premio al mejor video clip, fue para Costa Rica

La obra fue valorada por su sensibilidad poética, su identidad melódica y la fuerza expresiva de su interpretación, cualidades que conectaron con el público y el jurado.

El jurado estuvo integrado por reconocidos profesionales de la música provenientes de Argentina, Cuba, Brasil, España y Chile, quienes evaluaron las obras por su originalidad, calidad musical e interpretación. La gala también contó con la presencia de artistas invitados como Laura Sky (Argentina), Robert Reys (Uruguay), Minerva Guerra (Ecuador), Elmer Cortez (El Salvador), José Antonio Alcazaba y Dayan Aldana (Perú) y Luis Rosman (Panamá).

La participación de Laura Sky aportó un momento de brillo particular a la gala. La cantante argentina, con trayectoria internacional y una estética artística que combina sensibilidad y fuerza escénica, volvió a presentarse en Uruguay con una interpretación cuidada y emotiva. Su vestuario, seleccionado con intención expresiva y presencia elegante, acompañó cada matiz de la canción. El público respondió con un aplauso sostenido, celebrando no solo su voz, sino la conexión lograda en el escenario, ese instante donde la música encuentra a quienes la escuchan.

A lo largo de sus trece ediciones, el Festival Internacional de la Canción de Punta del Este se ha convertido en el único encuentro de canciones inéditas del sub continente y una vitrina donde la música trasciende fronteras, mostrando que la cultura se sostiene, crece y se comparte cuando las instituciones y los pueblos trabajan unidos.

Tal como expresó su Director General, Heber Barrios, recordando una frase de Jonas Salk:
“La esperanza reside en los sueños, en la imaginación y en el coraje de quienes se atreven a convertir esos sueños en realidad.”

Nuevamente este año, ese sueño volvió a resonar desde Atlántida hacia todo el continente.

 

 

 

 

El arte vuelve a reunirnos en Atlántida. Como cada año, la Liga de Fomento abre sus puertas al Festival Internacional de la Canción – Punta del Este, un evento cultural que trasciende fronteras y celebra el talento creativo de compositores e intérpretes de distintos países. La entrada es libre y gratuita, reafirmando el espíritu inclusivo y comunitario de esta propuesta artística.

Diseñado para promover creaciones inéditas en el campo de la música y dar visibilidad a nuevos intérpretes y compositores, el festival se ha consolidado como una plataforma de encuentro y proyección internacional. A través de su concurso, reconoce a artistas nacionales e internacionales que presentan canciones originales, capaces de reflejar la identidad y sensibilidad de sus territorios.

El evento se define como un espacio de difusión de la cultura de los pueblos, en el que la música actúa como puente entre naciones y generaciones. Es también una vitrina de talentos que promueve el intercambio cultural, la cooperación entre instituciones públicas y privadas, y el fortalecimiento del posicionamiento artístico de Uruguay y la región.

En su mensaje editorial, el director general Heber I. Barrios destacó que “la esperanza reside en los sueños, en la imaginación y en el coraje de aquellos que se atreven a convertir sus sueños en realidad”, frase inspirada en Jonas Salk y que define la filosofía de este encuentro. “La transformación de los sueños se produce en realidad por el talento, la perseverancia y el trabajo con responsabilidad de tanta gente que, con continuidad, se suma al proyecto”, afirmó Barrios.

Con más de una década de trayectoria, el Festival Internacional de la Canción continúa creciendo y consolidando su lugar en el calendario cultural del Cono Sur. Punta del Este y Atlántida, como escenarios anfitriones, se convierten cada año en puntos de encuentro entre la creación artística y la identidad de los pueblos.

Por su impacto cultural y su contribución al turismo, el evento ha sido reconocido con diversas Declaraciones de Interés Cultural y Turístico, reafirmando su valor como vitrina internacional de la música inédita y de los nuevos talentos que enriquecen el panorama musical latinoamericano.


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