Lobos Art Punta llega a José Ignacio: arte a cielo abierto en el imperdible del verano 2026
Una muestra itinerante que conecta arte contemporáneo, paisaje costero y turismo de alto nivel en José Ignacio.
Lobos Art Punta continúa su recorrido y llega a José Ignacio
Luego del éxito obtenido en el Puerto de Punta del Este y del acompañamiento del Municipio, Lobos Art Punta inicia una nueva etapa de su recorrido y desembarca en José Ignacio, uno de los enclaves más singulares y sofisticados del Este uruguayo.
A partir del 16 y hasta el 25 de enero, la muestra se traslada a un entorno de alto nivel de visitantes, donde el paisaje, la arquitectura y el ritmo sereno del balneario dialogan de forma natural con el arte contemporáneo. José Ignacio recibe a Lobos Art Punta con su encanto habitual: caminatas sin apuro, miradas atentas y un público que valora la estética, la cultura y las propuestas con identidad.
Un nuevo escenario para una muestra que ya es referencia
Tras convertirse en la postal obligada del verano 2026 en el puerto, la exposición mantiene su espíritu original y suma una nueva lectura en José Ignacio. Las esculturas de lobos marinos vuelven a apropiarse del espacio público, esta vez en un contexto donde el arte encuentra un público especialmente receptivo.
El recorrido invita a detenerse, observar y fotografiar. El lobo marino —símbolo natural de la costa uruguaya— vuelve a ser protagonista, integrándose al paisaje y reforzando la conexión entre cultura, territorio y turismo.
Las artistas y los artistas que dan vida a esta etapa
En esta nueva escala de Lobos Art Punta, participan:
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Atelier Mandalas del Uruguay
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María Andrea Arte (@ma_arte23)
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Rossana Vázquez (@artistrovazquez)
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Pilar Lacalle (@pilarlacallepou)
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Agó Páez Vilaró (@agopaezvilaro)
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Laura Piantanida (@laupiantanida.arte)
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Benedicta Caserta (@casertabenedicta)
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Satya Pizzo (@satyapizzo)
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Sol D’Agri (@soldari77)
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Carolina Casalia (@caro.casalia)
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Alex Morales (@alexmoralesfineart)
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Alejandro Medone (@artemedone)
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María Andrea Dato (@datomariaandrea)
Cada intervención aporta una mirada propia, consolidando una muestra diversa, coherente y profundamente vinculada al entorno.
Apoyos que acompañan cultura y territorio
La llegada de la muestra a José Ignacio cuenta con el respaldo de:
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Municipio de Garzón y José Ignacio (@municipiogarzonjignacio)
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Blue Cross & Blue Shield Uruguay (@bcbsuy)
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Pinturas Elbex (@pinturaselbex)
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Vinos Don Pascual (@vinodonpascual)
Un acompañamiento que refuerza el valor de las alianzas entre arte, empresas y comunidad, y que permite sostener una propuesta cultural de calidad en espacios abiertos.
Una idea clara, una producción cuidada
Lobos Art Punta es una creación de Laren Bálsamo (@larenbalsamo76), con producción general de Ayelén Bálsamo (@ayelenbalsamo), y el apoyo de @influnegocios.
El proyecto confirma que cuando la idea es sólida y la ejecución respetuosa del entorno, el arte logra integrarse naturalmente a la vida cotidiana del destino.
Arte que sigue viajando
De Punta del Este a José Ignacio, Lobos Art Punta continúa su recorrido consolidándose como una de las propuestas culturales más comentadas del verano.
Una muestra que no solo se visita: se camina, se fotografía y se comparte.
Este enero, el arte vuelve a encontrarse con el paisaje.
Y José Ignacio, con su encanto habitual, suma una nueva razón para detenerse y mirar.
Moda, cuero y música: así se vivió el desfile de Rustico’s en una noche de verano en Punta del Este
Primero la tormenta. El cielo cargado, la espera, esa pausa obligada que parecía poner todo en suspenso. Y después, como suele pasar en Punta del Este, llegó la calma. Las luces se encendieron, la gente volvió a la calle y el desfile se hizo. Contra todo pronóstico, la noche terminó jugando a favor.
En pleno Gorlero, en Galería Atlántica, Rustico’s cueros auténticos inauguró la temporada 2026 con un evento que mezcló moda, cuero, música, arte y experiencia. Y sí, pasaron cosas.
La Colo, enviada especial
Nuestra enviada especial, La Colo, estuvo ahí desde el inicio y lo cuenta sin vueltas: “Después de la tormenta vino la calma y se desarrolló todo el desfile”. Y cuando eso ocurre, el clima cambia. Se relaja. Se disfruta distinto.
Pasarela, marcas y presencia
Hubo desfile de modas con piezas de Rustico’s, junto a Terrana y Aiyana. Modelos con presencia, cuero en distintos formatos, texturas nobles y una pasarela que se vivió muy de cerca, sin distancias ni rigideces.
Desde abajo, miradas cómplices, celulares en alto y más de un “mirá esa presencia” que se escuchó entre el público. El cuero, protagonista absoluto, confirmó que no pasa de moda cuando está bien trabajado.
Conducción, música y ritmo
La conducción estuvo a cargo de John, que sostuvo el ritmo del evento con energía y cercanía. Sin tiempos muertos, sin solemnidad.
La música quedó en manos de DJ Molly, y ahí ya no hubo excusas: nadie se quedó quieto. El evento pasó de pasarela a celebración con naturalidad.
Vino, arte y viajes
Para los paladares atentos, Leonardo de LM Vinos y Eventos sumó una degustación de vinos que acompañó la noche como corresponde. Copas que iban y venían, charlas que se alargaban un poco más de lo previsto.
El arte también tuvo su espacio. Daisy presentó sus cuadros, conversó con los invitados y explicó cómo sumarse a su club de cruceros, sumando una dimensión inesperada a una noche que ya venía completa.
Un evento que lo tuvo todo
Moda, música, arte, sorteos, premios, gente linda, risas y ese clima difícil de fabricar donde todo fluye. Y, por supuesto, La Colo en modo total: viviendo, mostrando, contando y haciendo ese “quilombo del bueno” que convierte un evento en relato.
Al final, lo que queda no es solo la pasarela ni las fotos. Queda la sensación de haber sido parte. De esos encuentros que empiezan con incertidumbre y terminan con sonrisas.
Después de la tormenta, vino la calma.
Y el desfile.
La Cena de Famosos 2026 volvió a reunir a las grandes figuras del verano en Punta del Este
Una noche de verano donde todos fuimos parte
Así se vivió la Cena de Famosos Punta del Este 2026
El camino hacia Narbona ya anticipaba lo que vendría. Viñedos, naturaleza abierta, el campo uruguayo respirando verano y una puesta en escena que parecía pensada para desacelerar el tiempo. La llegada no fue solo a un evento: fue a una experiencia. Así viví la 48ª edición de la Cena de Famosos de Punta del Este 2026.
Pasadas las 22.00, las puertas de Narbona se abrieron para recibir a los invitados. Famosos, sí, y también muchos que —por una noche— nos sentimos famosos. Flashes, fotógrafos, prensa, influencers de ambas orillas. Glamour sin rigidez: vestidos veraniegos, looks de ocasión especial y una atmósfera que invitaba a disfrutar.
La organización llevaba la firma de Juan Herrera Producciones. Juan Herrera, con una lesión en el pie, iba y venía atento a cada detalle, mientras su equipo ajustaba tiempos, luces y movimientos. Todo fluía. Era una fiesta de verano con todo lo que necesita una gran noche: photocall, cabinas de fotos, sonrisas ensayadas y espontáneas, y esa sensación de estar dentro de algo bien hecho.
El encanto de sentirse parte
Modelos que inician sus trayectorias, figuras consagradas, invitados que posaban como celebridades. La magia de esta Cena siempre fue esa: borrar distancias. El primer plato servido por los propios famosos, con los clásicos gorros y delantales, volvió a ser uno de los momentos más celebrados. Cercanía, humor, complicidad.
Pampita, Mateyko y el espectáculo
Carolina Pampita Ardohain dijo presente y marcó uno de los puntos altos de la noche. Acompañada por su familia, habló de su vínculo de más de dos décadas con Punta del Este, un lugar que define como refugio de energía y descanso para compartir con sus hijos. En lo profesional, adelantó su trabajo junto a DirecTV en la generación de contenidos para Latinoamérica. Siempre amable, sonrisa lista y selfie sin apuro.
El humor y la televisión tuvieron su homenaje con Juan Alberto Mateyko y Pachu Peña, dos nombres que regalaron horas de entretenimiento y risas, dentro y fuera de la pantalla.
Música, ritmo y fiesta
La noche se abrió musicalmente con Cin Zabala junto al violinista Edison Mouriño, y la conducción precisa de Miguel Arispe, que hilvanó cada momento con información y ritmo.
La fiesta creció con Charly Sosa, creador de Mayonesa, una de las canciones más bailadas del mundo. “Está entre las cinco más bailadas a nivel global”, comentó, casi con asombro, mientras la pista lo confirmaba. Luego llegó Matías Ferreira, nueva figura del pop, acompañado por cuatro bailarinas en un show sólido y vibrante. El cierre, a puro baile, quedó en manos de The Party Band, con bises pedidos a coro.
La gastronomía acompañó sin fisuras y los helados pusieron el broche dulce a una noche completa.
Glamour con propósito
La Cena tuvo, además, un eje profundo: el apoyo a la Fundación SES (Salud, Educación, Sociedad). Más de 600 invitados y unas 70 personalidades del Río de la Plata compartieron una gala donde la solidaridad fue el denominador común.
El escenario elegido fue “El Galpón” de Narbona, un salón reconocido por su arquitectura, su propuesta gastronómica y su entorno campestre junto al mar. Un marco que potencia cada edición.
Figuras de ambas orillas
La 48ª edición de la Cena de Famosos Punta del Este 2026 reunió a personalidades de la Argentina y Uruguay, confirmando su carácter rioplatense y su capacidad de convocatoria.
Desde la Argentina, dijeron presente:
Carolina Pampita Ardohain, Juan Alberto Mateyko, Pachu Peña, Florencia de la V, Graciela Alfano, Karina Jelinek, Marcelo de Bellis, L-Gante, Tomás Fonsi, Fernando Burlando, Barby Franco, Ulises Apóstolo, Verónica Perdomo, Marian Farjat, Yanina Screpante y Alfredo Ravazzani, entre otros.
Por Uruguay, participaron referentes del periodismo, la cultura, el deporte y la sociedad:
Alberto Kesman, Lourdes Ferro, Roberto Moar, Gustavo Zerbino, Agó Páez Vilaró, Alejandro Acland, Camila Cibils, Carlos Páez, Patricia Pita, Yesty Prieto, Selva Pérez, Andy Vila, Virginia Moreira, Valentina Barrios, Gustavo Trelles, Marcelo Bornio, Valeria Ripoll, Laura Martínez, Charly Sosa, Sofía Romano, Maxi Peña y Rodrigo Zeballos.
Una lista diversa, transversal, donde convivieron generaciones, trayectorias y miradas, reforzando esa sensación que define a la Cena de Famosos: una noche donde el apellido importa menos que el encuentro.
Una tradición que se renueva
En pleno verano, cuando Punta del Este concentra miradas y agendas, la Cena de Famosos logra destacarse sin estridencias. Año tras año sorprende porque entiende algo esencial: el glamour también puede ser una herramienta para unir, incluir y transformar.
Una noche, una causa y una organización que hace posible lo más difícil: que todos, famosos o no, se sientan parte de una historia irrepetible. Punta del Este volvió a vestirse de gala. Y la noche respondió.
Colonia del Sacramento inaugura su Temporada Teatral 2026 con Oscar Wilde
Un estreno que convierte a Colonia en escena
Conocer un teatro nuevo siempre tiene algo de rito iniciático. Hacerlo en Colonia del Sacramento, ciudad acostumbrada a dialogar con su pasado, transforma la experiencia en un acontecimiento cultural que se vive con atención y cierta expectativa contenida. La Temporada Teatral 2026 en el Centro Cultural Bastión del Carmen comenzó así: sin apuros, dejando que cada capa de la noche se revelara a su tiempo.
Antes de que el telón imaginario se levantara, el recorrido propuso una pausa inesperada. En una de las salas, una muestra pictórica de Estefanía Franco Girao, oriunda de Colonia, ofrecía una primera lectura sensible del talento local. Sus obras, de trazo personal y atmósfera introspectiva, funcionaron como antesala perfecta: una invitación a mirar con detenimiento, a afinar la percepción antes del teatro.
Luego llegó la obra. Y la sorpresa fue inmediata.
La puesta en escena de El abanico de Lady Windermere, del dramaturgo Oscar Wilde, se desplegó con una ambición poco frecuente en producciones del interior. Más de veinticinco actores y actrices sobre el escenario, cuatro actos cuidadosamente diferenciados por un vestuario preciso y una escenografía que sostuvo el ritmo sin imponerse. Todo estaba donde debía estar.
La obra —primera gran pieza de éxito de Wilde— conserva intacta su agudeza. Bajo la apariencia de una comedia elegante, se desliza una sátira mordaz sobre la clase alta victoriana, sus dobles discursos y su particular relación con la moral. La trama, agradablemente improbable, gira en torno a una esposa que sospecha una infidelidad, solo para descubrir que la temida “otra mujer” desarma por completo los prejuicios establecidos. Los diálogos, brillantes e ingeniosos, mantienen una vigencia que incomoda y divierte a partes iguales.
La magnitud del proyecto se explica, en parte, por la confluencia de tres elencos colonienses: la Comedia Departamental de Colonia, el Elenco Independiente del Patrimonio y el Grupo Teatral Del Burdell. Esa suma de trayectorias dio como resultado una energía coral, donde cada interpretación encontró su espacio sin perder cohesión.
El elenco —amplio y comprometido— sostuvo la obra con solvencia: Ana Cecilia García, Nancy Ávila, Nelis Carro, Alberto Questa, Amalia García, Andrea Zabala, Pablo Perdomo, Gustavo Dufour, David Brünner, Máximo Giménez, Nicolás Rojas, Lorena Rochón, Norma Morgan, Cristina Guimaraens, Araceli Vignoly, Edith Magrini, Nicolás Duarte, Carlitos Purstcher, Natalia Ramírez, Ana Cristina Grosso, Beatriz Zilavi, Gloria Alves, Soraya Saavedra, Susana Stevens, Micaela Ferrari, Eliana Caballero, Carmen Leguizamo, Juan Hernández y Sebastián Blanco. La asistencia de dirección estuvo a cargo de Susana Stevens, mientras que la dirección general fue asumida por Lorena Rochón y Eduardo Grosso, con una mirada clara sobre los tiempos, los silencios y las tensiones del texto.
Al salir, quedó una certeza difícil de ignorar: Colonia no solo conserva historia, también produce presente cultural. Y cuando el teatro se vive así —con cuidado, ambición y respeto por el espectador—, la ciudad entera parece ampliar su escena.
El Jagüel: vuelve a operar un punto histórico de Punta del Este
Repertura del aeródromo de El Jaguel de la mano de Roxana Corbran
Reabrió el aeródromo de El Jagüel este verano bajo la conducción de Roxana Corbran, consultada por Destinos y Noticias acerca de la importancia de esto, sostuve “que es fundamental para la aviación general y para el turismo, es importantísimo para el local y para el turismo de élite. Es una opción ágil dentro de Punta del Este facilitando el trabajo de locales, los que hacen publicidad con carteles, los que tienen hobbies aéreos y las personas de alto poder adquisitivo pero que no tienen grandes jet privados”. Además agiliza de tal forma que beneficia al aeropuerto internacional de Laguna del Sauce que está con un gran volumen de vuelos privados además de los comerciales.
El aeródromo de El Jagüel busca “dedicarse a la aviación general y ejecutiva. No competirá con los grandes vuelos comerciales ya que dejó de ser un aeropuerto internacional hace mucho tiempo y ya no se dan esas posibilidades con los cambios que padeció”, resumen Corbran.
Apunta sí a fortalecerse y/o consolidarse en la aviación privada recreativa, taxis aéreos, escuelas de vuelo, paracaidismo, entre otros. “Y también podría ser muy útil en casos de servicios de emergencia y traslados sanitarios”, agregó.
Es difícil de determinar quienes más usan el aeródromo de El Jaguel en tan poco tiempo, pero “interactúan taxis aéreos, privados, aeroclubes y paseos”. El objetivo es que funcione siempre, pero por el momento estará funcionando hasta el 30 de abril y se espera que continúe por lo que “en principio dentro de dicho lapso se llamará a licitación”, comentó Corbran.
“Hemos llegado a tener hasta 20 vuelos o más por día, los que más utilizan son aeronaves de porte pequeño monomotores, bimotores, helicópteros desde CESSNA, Breechcraft Baron o helicópteros Robinson, por ejemplo, no obstante hay de las más diversas marcas”. En cuanto a la nacionalidad “en primer lugar son argentinos, pero también hay de la región como brasileños, chilenos y no faltan europeos”, afirmó la jerarca.
El Jagüel funciona solo de día “sería bueno que operará siempre, que la difusión de que esté en funcionamiento fuere más amplia para multiplicar los usuarios del mismo”. “Invertir en el aeródromo El Jaguel puede llegar a ser una llave para mantener todo el año mano de obra de muchas personas si se mantiene, si tan solo las personas que tienen como hobbie en la Argentina sin contar toda la región vuelven y se multiplican. Requiere mantenimiento y hay muchos pendientes pero lo que no se puede dejar es inactivo” aclaró Corbran.
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