Turismo global 2026: tendencias que marcan la agenda del viaje
La temporada que viene ya está tomando forma y el turismo mundial vive una transformación profunda. En mi nota de hoy en El Día, analizo cómo cambian los hábitos, qué buscan los viajeros postpandemia y cuáles son los destinos y propuestas que redefinen el mercado.

Leé la nota completa:
https://eldia.uy/turismo-global-2026/

Destinos en foco, turismo sostenible, tecnología y experiencias personalizadas son algunas de las claves que están moviendo la escena global. Si tenés interés en viajes, negocios o simplemente querés estar al día con las tendencias, esta lectura es para vos.

El empleo cambia tras la pandemia: trabajo híbrido, IA, pasantías, formación dual y jóvenes que buscan otro pacto laboral rumbo a 2026.

Una frase breve, viral y contundente condensó un debate profundo del video que adjuntamos:
“Salí de una entrevista, me encantó el trabajo, pero me ofrecieron que sea presencial de lunes a viernes de 9 a 18. Es un abuso”.

No se trata solo de un horario. Se trata de un cambio de contrato cultural. Después de la pandemia, el trabajo dejó de organizarse únicamente alrededor de la oficina y comenzó a medirse por otros valores: autonomía, tiempo de vida, aprendizaje, salud mental y sentido. En paralelo, la inteligencia artificial acelera la transformación de tareas y redefine qué significa “ser empleable”.

De cara a 2026, el mundo del trabajo vive una paradoja: los indicadores agregados muestran estabilidad relativa, pero la percepción de fragilidad laboral crece, especialmente entre jóvenes y personas mayores de 50 años.


El escenario global: empleo estable, trayectorias frágiles

Los organismos internacionales coinciden en un diagnóstico común.
La Organización Internacional del Trabajo señala que el desempleo global se mantiene en niveles históricamente bajos, pero con menor creación de empleo y mayor incertidumbre. El dato clave no está solo en cuántos trabajan, sino cómo trabajan y con qué perspectivas.

La OIT advierte además que el ingreso laboral pierde peso frente al capital, profundizando tensiones sociales y percepciones de inestabilidad. En ese contexto, hablar de empleo sin hablar de calidad, previsibilidad y transición resulta insuficiente.


Inteligencia artificial: no desaparece el trabajo, cambian las tareas

Uno de los errores más frecuentes en el debate público es presentar la inteligencia artificial como una amenaza directa al empleo. Los informes más serios muestran otra realidad: la IA rediseña tareas, no elimina profesiones completas.

Según la OIT, cerca de uno de cada cuatro trabajadores verá transformado su puesto por la IA generativa. El impacto es mayor en tareas administrativas, repetitivas y de procesamiento de información, mientras crece el valor de las capacidades humanas: criterio, comunicación, creatividad aplicada y toma de decisiones.

El desafío para 2026 no será “competir contra la IA”, sino aprender a trabajar con ella.


Híbrido y presencialidad: el nuevo campo de tensión

El teletrabajo no desapareció, pero cambió de forma. Los modelos híbridos se consolidan, aunque con reglas más claras y mayor protagonismo de las organizaciones. Ya no es “cada uno elige”, sino flexibilidad diseñada.

El conflicto aparece cuando conviven dos lógicas:

  • empresas que buscan control, coordinación y cultura,

  • jóvenes que priorizan tiempo, bienestar y autonomía.

El video viral expresa esa grieta. Para una parte del talento joven, un esquema rígido de 9 a 18 presencial se percibe como un modelo del pasado. Para muchas empresas, sigue siendo sinónimo de orden y productividad. El verdadero diferencial hacia 2026 no estará en ofrecer home office, sino en gestionar por objetivos y confianza.

El empleo ya no se discute solo por salario. Se discute por tiempo, sentido y futuro. ¿Está el mundo del trabajo preparado para los jóvenes de 2026?


Uruguay: empleo, pero con tensiones silenciosas

En Uruguay, la tasa de desempleo se mantiene en torno al 7%, un dato que, en términos históricos, no es alarmante. Sin embargo, el promedio oculta realidades complejas: jóvenes que ingresan al mercado con expectativas distintas y adultos mayores que enfrentan barreras de edad y actualización tecnológica.

Aquí aparece una noción central para RR.HH.: empleabilidad. Ya no alcanza con “tener trabajo”; importa sostener habilidades, adaptarse y construir trayectorias flexibles.


El rol del Polo Tecnológico: trabajo como puente, no como imposición

En este contexto, el rol que desempeña el Polo Tecnológico, a través de su Nodo de Innovación dependiente de la DGETP en Uruguay, marca una diferencia concreta. Su aporte no se limita a la formación: construye puentes reales hacia el mundo del trabajo.

Las propuestas de formación dual, pasantías laborales remuneradas y prácticas supervisadas permiten algo clave en el mundo laboral actual: experimentar antes de decidir. Para algunos estudiantes, estas instancias definen una vocación. Para otros, cumplen una función igual de valiosa: confirmar que ese camino no es el adecuado.

Una escena reciente lo ilustra con claridad. En un restaurante se presentan dos estudiantes para una oportunidad laboral:

  • uno decide dejar porque el ritmo resulta estresante,

  • el otro porque debe cuidar a su abuelo.

No hubo falta de compromiso. Hubo vida real, responsabilidades y límites.

La pregunta surge sola:
¿el problema son los jóvenes o un sistema laboral que todavía no está diseñado para sus realidades?


Qué dicen los grandes referentes: transición, exploración y cuidado

Desde la OIT, el mensaje es claro: las trayectorias juveniles ya no son lineales. Estudio, trabajo, cuidados familiares y pausas conviven en un mismo recorrido. Por eso, las prácticas formativas y la formación dual no son concesiones, sino herramientas estructurales de inclusión laboral.

El Foro Económico Mundial coincide: las nuevas generaciones no eligen “un empleo para toda la vida”, sino portafolios de habilidades. Explorar temprano, equivocarse y cambiar reduce frustración y abandono futuro.

Por su parte, la OCDE incorpora una variable clave: el cuidado. Jóvenes que cuidan adultos mayores, salud mental y contextos familiares complejos forman parte del paisaje laboral actual. Ignorar esto no aumenta productividad; la erosiona.


Una conclusión necesaria hacia 2026

El debate ya no es si el trabajo cambió, sino si estamos preparados para rediseñarlo. La respuesta define el empleo de la próxima década.

Los jóvenes no rechazan el trabajo. Rechazan trabajos que no dialogan con su vida.
La experiencia del Polo Tecnológico demuestra que cuando el empleo se presenta como espacio de aprendizaje, prueba y acompañamiento, el compromiso aparece.

Tal vez el desafío de los próximos años no sea “adaptar a los jóvenes al mundo del trabajo”, sino rediseñar el trabajo para que vuelva a ser un espacio de formación, sentido y futuro.

Ese es, sin duda, uno de los grandes debates del empleo rumbo a 2026.

El 2026 no marcará una ruptura abrupta, sino la consolidación de tendencias que ya reconfiguran la economía, el empleo, la energía y la geopolítica global.

El año 2026 no irrumpe como un punto de quiebre repentino, sino como la maduración de procesos que llevan más de una década gestándose. La economía global, el empleo, la energía, la tecnología y la geopolítica avanzan hacia una etapa donde las decisiones ya no se miden solo por su impacto inmediato, sino por su capacidad de sostenerse en el tiempo.

En este nuevo escenario, pensar en sistemas resulta más relevante que reaccionar a crisis aisladas. Las predicciones que siguen no describen modas pasajeras, sino fuerzas estructurales que comienzan a ordenar la agenda internacional y a redefinir cómo los países, las empresas y las sociedades compiten, cooperan y se desarrollan.

1. La inteligencia artificial deja de ser ventaja competitiva y pasa a ser infraestructura crítica

La discusión global ya no gira en torno a quién utiliza inteligencia artificial, sino en quién logra integrarla de forma confiable, segura y auditable en sus sistemas productivos, educativos y gubernamentales.

La IA comienza a ocupar un rol similar al que tuvieron, en su momento, la electricidad o Internet: una infraestructura transversal, invisible pero determinante. Los países y organizaciones que avancen en gobernanza, transparencia algorítmica y uso responsable de datos atraerán inversión, talento y alianzas estratégicas.


2. El empleo cambia más rápido que los sistemas educativos

La vida útil de las habilidades profesionales se acorta de forma acelerada. En numerosos sectores, el reciclaje de conocimientos se vuelve necesario cada dos o tres años.

El nuevo indicador de competitividad ya no será solo el crecimiento económico, sino la capacidad de reconversión laboral de una sociedad. Este fenómeno impacta directamente en turismo, servicios, logística, comercio y economía creativa, donde la tecnología redefine procesos, perfiles y modelos de negocio.


3. La transición energética entra en su fase más compleja

La expansión de energías renovables deja de ser el principal desafío. El verdadero cuello de botella aparece en la integración del sistema energético, especialmente en:

  • almacenamiento de energía,

  • redes inteligentes,

  • gestión de picos de demanda,

  • economía circular aplicada a baterías y equipamiento.

Quienes resuelvan esta integración dominarán cadenas de valor completas y captarán inversiones de largo plazo, con impacto directo en competitividad industrial y seguridad energética.


4. La salud global se orienta a la prevención y a los datos

El foco del gasto sanitario comienza a desplazarse del tratamiento a la prevención predictiva, apoyada en inteligencia artificial, análisis genético y hábitos de vida.

Los sistemas de salud que integren datos de forma segura y eficiente reducirán costos estructurales, mejorarán la calidad de vida y aumentarán la productividad social. La salud deja de ser solo un gasto: pasa a ser una inversión estratégica.


5. Un mundo fragmentado, pero con cooperaciones funcionales

La geopolítica global se vuelve menos ideológica y más pragmática. En lugar de bloques rígidos, emergen alianzas flexibles por temas: energía, clima, tecnología, alimentos, logística y salud.

Los países que logren insertarse con inteligencia en estas redes funcionales ganarán relevancia internacional, incluso sin ser grandes potencias tradicionales.


6. El cambio climático pasa del discurso a la gestión del riesgo

El debate climático ya no se limita a la reducción de emisiones. Gobiernos y empresas deben gestionar riesgos reales: eventos extremos, infraestructura resiliente, seguros climáticos y continuidad operativa.

El capital financiero comienza a penalizar a quienes no internalizan estos riesgos en su planificación, modificando flujos de inversión y estrategias empresariales.


7. La desigualdad se transforma en una variable económica estratégica

La concentración extrema de riqueza y oportunidades debilita mercados internos, consumo y estabilidad social. La inclusión económica —acceso a tecnología, educación, financiamiento y propiedad digital— deja de ser solo un tema social y se convierte en un factor de competitividad sistémica.

Las economías que no aborden esta brecha verán erosionadas sus propias bases de crecimiento.


8. Confianza, ética y reputación como activos medibles

En un entorno hiperconectado, la confianza se transforma en un valor económico tangible. Las organizaciones con gobernanza clara, ética en el uso de datos y propósito verificable logran mayor fidelidad de clientes, atracción de talento y respaldo inversor.

La reputación comienza a medirse con la misma seriedad que los indicadores financieros tradicionales.


Mirada final

El 2026 no estará definido por una sola tecnología ni por una única crisis, sino por la capacidad de pensar en sistemas, anticipar escenarios y construir respuestas colaborativas.

Las economías, empresas y destinos que comprendan estas fuerzas estructurales no solo resistirán el cambio: serán protagonistas de la nueva etapa global.


Bibliografía y fuentes consultadas

  • World Economic Forum – Global Risks Report y Future of Jobs Report

  • OECD – Economic Outlook y Trends Shaping the World

  • World Bank – Global Economic Prospects

  • International Energy Agency (IEA) – World Energy Outlook

  • World Health Organization (WHO) – Global Health Estimates

  • United Nations – Human Development Report

  • McKinsey Global Institute – Global Trends and Scenarios

La moralidad, la responsabilidad y el libertinaje
Columna de opinión | Jacobo Malowany

El año comienza y vuelve una lección antigua. Una profesora insistía, con una claridad que entonces parecía excesiva, en una distinción básica: libertad no es libertinaje. No se trataba de moralizar, sino de aprender a pensar. Hoy, cuando la reacción precede al juicio y la opinión se dispara antes de la reflexión, aquella advertencia recupera sentido público.

La libertad implica elección consciente y aceptación de consecuencias. Supone reconocer límites que no se imponen desde afuera, sino que se asumen para convivir. La libertad madura no necesita espectáculo; se ejerce incluso cuando nadie mira.
El libertinaje, en cambio, confunde deseo con derecho. Actúa sin freno ético y llama autenticidad a la irresponsabilidad. Donde la libertad construye vínculos, el libertinaje los erosiona.

Esta confusión se expresa en dobles discursos cotidianos, y el nuevo año ya ofrece escenas que lo muestran con nitidez.

Primer ejemplo. Venezuela y el atajo del relato único.
Las noticias del día hablan de Venezuela. Abundan opiniones categóricas, diagnósticos exprés y verdades que se gritan como si el volumen garantizara la razón. Yo, en cambio, conozco a mi vecino venezolano y a sus amigos, con quienes comparto charlas a menudo, aquí y en mi etapa en España. Son personas formadas, resilientes, que agotaron sus créditos y salieron a la vida casi sin nada; hoy muchos celebran logros que no entran en un titular.
Al mismo tiempo, quienes permanecen en su país denuncian una intervención armada sufrida el 2 de enero y viven con miedo y desgaste. Dos realidades conviven. El doble discurso aparece cuando proclamamos empatía universal y practicamos simplificación selectiva: elegimos un relato para cancelar el otro. En términos de Zygmunt Bauman, preferimos certezas rápidas en una modernidad líquida que no tolera la complejidad. Y como recuerda Adela Cortina, sin razón cordial —sin empatía concreta— la ética se vuelve abstracta y excluyente.

Segundo ejemplo. Educación: libertad sin compromiso termina en abandono.
En educación hablamos de libertad, de derechos, de oportunidades. Pero evitamos la palabra incómoda: compromiso. Cumplimos programas, cerramos actas, celebramos porcentajes de aprobación. Los números ordenan y tranquilizan. Sin embargo, el compromiso —con el estudio, con el proceso, con el otro— se diluye.
Muchos estudiantes asisten sin implicarse, aprueban sin apropiarse, avanzan sin involucrarse. Y el sistema, en nombre de la oportunidad, a veces confunde acompañar con no exigir. El doble discurso se instala cuando decimos formar ciudadanos libres, pero evitamos pedirles responsabilidad sostenida. Paulo Freire lo advirtió con claridad: educar no es liberar de todo límite, sino formar conciencia crítica y responsabilidad histórica. Fernando Savater lo resume sin rodeos: elegir es hacerse cargo. La libertad sin compromiso no emancipa; abandona. Y ese abandono rara vez aparece en las estadísticas.

Tercer ejemplo. El accidente del comunicador y el juicio social cambiante.
En Uruguay, un comunicador conocido protagonizó un accidente de tránsito con un desenlace trágico. La investigación judicial determinó homicidio culposo y estableció las responsabilidades del caso. No fue la Justicia quien suspendió su actividad profesional: fue la empresa la que decidió apartarlo de la producción tras el hecho.
Antes del fallo, la opinión pública condenó; después, aguardó; más tarde, ante el deterioro de su salud, expresó acompañamiento y deseos de recuperación. Hoy, el propio protagonista reclama respuestas sobre lo ocurrido. No es una contradicción individual, sino colectiva. Pasamos del señalamiento al respaldo con la misma velocidad con la que emitimos opinión. Como advierte Javier Sádaba, una moral sin reflexión se vuelve volátil, dependiente del clima emocional del momento. Pedimos justicia, pero practicamos juicio social inmediato.

Cuarto ejemplo. La discoteca en Suiza y la urgencia de ser espectador.
El trágico incendio de una discoteca en Suiza dejó una imagen inquietante: personas que, ante el peligro inmediato, eligieron filmar antes que huir o ayudar. No se trata de juzgar individuos concretos, sino de leer un síntoma cultural. La necesidad de registrar reemplaza al instinto de preservar la vida. Hans Jonas lo anticipó con su principio de responsabilidad: la tecnología amplifica nuestra capacidad de acción, pero también nuestra omisión. No registrar no es neutral; es una elección. Bauman vuelve a aparecer: cuando la experiencia importa solo si se muestra, la vida se subordina a la imagen.

El problema no reside en opinar, sino en opinar sin pensar. Confundir juicio con justicia. Llamar libertad a la descarga emocional y responsabilidad al castigo inmediato. En ese atajo, la moral se vuelve episódica y el compromiso, opcional.

Quizás el gesto más contracultural consista en recuperar la lentitud: leer con paz, escuchar sin interrumpir, sostener procesos, aceptar la incomodidad del esfuerzo. No es nostalgia; es higiene democrática.
La libertad necesita compromiso para no degradarse en libertinaje. Y la responsabilidad —silenciosa— exige tiempo para no perderse en el ruido.

Empezar el año podría significar eso: menos prisa para condenar, más tiempo para comprender. En un mundo efímero, pensar despacio y comprometerse sigue siendo un acto profundamente público.

Fuentes y referencias conceptuales

  • Zygmunt Bauman
    Modernidad líquida; Vida líquida. Análisis sobre la fragilidad de los vínculos, la velocidad social y la volatilidad del juicio en las sociedades contemporáneas.

  • Adela Cortina
    Ética de la razón cordial; Ciudadanos del mundo. Reflexiones sobre ética cívica, empatía, responsabilidad y convivencia en sociedades plurales.

  • Fernando Savater
    Ética para Amador; El valor de elegir. La libertad entendida como elección responsable y base de la ciudadanía democrática.

  • Hans Jonas
    El principio de responsabilidad. Ética para la era tecnológica y la obligación moral hacia las generaciones futuras.

  • Javier Sádaba
    Ética para el siglo XXI. Análisis crítico sobre la moral contemporánea, el juicio social y la fragilidad ética en contextos emocionales.

  • Paulo Freire
    Pedagogía del oprimido; Pedagogía de la autonomía. Educación, compromiso, conciencia crítica y responsabilidad como base de la libertad.

  • Mis aprendizajes de Alfabetizador laboral en mi compromiso con la educación.

 

Uruguay se acerca a la temporada 2025–26 en un escenario que combina moderación y oportunidad. Los informes del Centro de Investigaciones Económicas (CINVE) muestran que, aunque la llegada de turistas argentinos podría disminuir, el país conserva la capacidad de sostener niveles similares al ciclo anterior gracias al empuje del visitante brasileño y del uruguayo residente en el exterior.

Noticias & Destinos, como portal de análisis y prospectiva turística, presenta esta investigación con un objetivo claro: trabajar con datos, anticipación e inteligencia para comprender lo que viene, corregir rumbo cuando es necesario y reimaginar el turismo uruguayo con una mirada de futuro.


1. Diagnóstico del turismo receptivo

1.1 Datos recientes

El Ministerio de Turismo reporta que en el primer trimestre de 2025 ingresaron 1.368.083 visitantes, con una estadía media de 7,2 días y un gasto promedio de US$ 651 por persona.

  • Argentinos: 974.742 visitas – gasto medio US$ 601.

  • Brasileños: 111.988 visitas – gasto medio US$ 951.
    (Fuente: Informe R-1T2025, Ministerio de Turismo)

Esto confirma un patrón ya conocido: Argentina sostiene el volumen; Brasil sostiene la rentabilidad.

1.2 Tendencias y alertas

CINVE advierte que la relación de precios Uruguay-Argentina y la coyuntura económica del vecino país son variables decisivas. Además, los uruguayos residentes en el exterior —que potenciaron la recuperación pospandemia— están regresando a niveles previos.

Para la temporada 2025–26, el conjunto Argentina–Brasil–uruguayos en el exterior muestra una caída esperada cercana al 4 %, aunque manteniendo niveles altos históricos.
(Fuente: CINVE, 13/11/2025)


2. Proyección 2025–26

2.1 Escenario base (CINVE)

  • Descenso moderado de argentinos.

  • Estabilidad o leve crecimiento de brasileños.

  • Urugayos no residentes en niveles prepandemia.

  • Resultado agregado: –4 % frente al verano 2024–25.

2.2 Escenario optimista

Si Uruguay gestiona bien la competitividad de precios, activa campañas integradas hacia Brasil y la diáspora uruguaya, y mejora su promoción digital, la caída argentina podría moderarse a –2 %, y el volumen brasileño crecer por encima del escenario base.
Resultado: temporada igual o levemente superior a la de 2024–25.

2.3 Escenario de riesgo

Si Argentina se abarata aún más en términos relativos, la comunicación de beneficios es difusa y la diversificación territorial es insuficiente, la caída puede escalar al 8–10 %, afectando:

  • Gasto medio,

  • Estadía,

  • Distribución territorial del turismo.


3. Comparativo numérico: 2024 vs. proyección 2025

Indicador Temporada 2024 Proyección 2025–26
Visitantes totales 3.341.830 ~ –4 %
Visitantes argentinos 1.705.092 Descenso moderado
Visitantes brasileños 468.027 Crecimiento leve a moderado
Uruguayos no residentes 268.000 aprox. Nivel similar a prepandemia
(Fuentes: Ministerio de Turismo, CINVE, prensa especializada)    

4. Factores estructurales que definen el escenario

  • Tipo de cambio y precios relativos: variable crítica para el mercado argentino.

  • Alta dependencia del visitante argentino: cualquier variación impacta más que en otros mercados.

  • Concentración en sol y playa: fortalece el verano, debilita el resto del año.

  • Gasto medio mayor de brasileños: oportunidad clara para reposicionar producto.

  • Déficit de promoción estratégica basada en datos: la región avanza rápido; Uruguay debe acelerar.


5. Estrategias recomendadas para evitar la caída

5.1 Competitividad de precios y mensaje claro

  • Comunicación efectiva de IVA 0 y beneficios.

  • Simuladores de costos claros para argentinos.

  • Paquetes anticipados con cuotas y beneficios.

5.2 Brasil como motor de crecimiento

  • Más conectividad aérea y acuerdos con operadores.

  • Producto segmentado: vino, gastronomía, naturaleza, compras, calidad-precio.

  • Campaña digital Brasil-Uruguay con microsegmentación.

5.3 Diáspora uruguaya como mercado estratégico

  • Campañas emocionales (“Volver”).

  • Beneficios exclusivos para residentes en el exterior.

  • Eventos y experiencias de reencuentro.

5.4 Diversificación territorial

  • Turismo rural, termal, cultural y urbano.

  • Rutas productivas (vino, quesos, horticultura, patrimonio).

  • Estrategias para estadía más larga.

5.5 Gobernanza basada en datos

Noticias & Destinos promueve integrar sistemas de datos que permitan:

  • Seguir ocupación, tarifas, reservas y fronteras en tiempo real.

  • Ajustar campañas semana a semana.

  • Medir impacto por mercado y destino.

La inteligencia artificial aplicada a turismo —uno de los ejes que impulsa nuestro portal— habilita pronósticos más finos y decisiones mejor informadas.


6. Importante a tener en cuenta

La temporada 2025–26 no será un salto ni un retroceso profundo: será un test de competitividad. Los datos muestran que Uruguay puede repetir un buen verano, pero solo si diseña el verano y no lo improvisa.

Noticias & Destinos desarrolla este informe para aportar herramientas de anticipación y análisis.
Pronosticar con tiempo, interpretar señales débiles y actuar antes de que la tendencia se consolide es hoy un diferencial estratégico.

El turismo uruguayo no está obligado a adaptarse a lo que viene: puede reimaginarlo.

Fuentes

  • “La próxima temporada turística, igualaría el éxito de la temporada pasada”, informe de CINVE publicado 13 noviembre 2025. cinve.org.uy+1

  • “Uruguay se prepara para una nueva temporada turística: leve baja en visitantes, pero perspectivas positivas”, artículo en El Observador. El Observador

  • “Turismo receptivo 2025 – Primer trimestre”, datos del Ministerio de Turismo, Uruguay. Gub.uy+1

  • “Cinve proyecta una leve baja de turistas, pero la próxima temporada igualaría el éxito del verano pasado”, resumen en RadioRBC. radiorbc.com


.
Página 2 de 3