Tendencias del mundo del trabajo 2026: flexibilidad, inteligencia artificial y el nuevo desafío juvenil
Viernes, 09 Enero 2026 19:35

Tendencias del mundo del trabajo 2026: flexibilidad, inteligencia artificial y el nuevo desafío juvenil

El empleo cambia tras la pandemia: trabajo híbrido, IA, pasantías, formación dual y jóvenes que buscan otro pacto laboral rumbo a 2026.

Una frase breve, viral y contundente condensó un debate profundo del video que adjuntamos:
“Salí de una entrevista, me encantó el trabajo, pero me ofrecieron que sea presencial de lunes a viernes de 9 a 18. Es un abuso”.

No se trata solo de un horario. Se trata de un cambio de contrato cultural. Después de la pandemia, el trabajo dejó de organizarse únicamente alrededor de la oficina y comenzó a medirse por otros valores: autonomía, tiempo de vida, aprendizaje, salud mental y sentido. En paralelo, la inteligencia artificial acelera la transformación de tareas y redefine qué significa “ser empleable”.

De cara a 2026, el mundo del trabajo vive una paradoja: los indicadores agregados muestran estabilidad relativa, pero la percepción de fragilidad laboral crece, especialmente entre jóvenes y personas mayores de 50 años.


El escenario global: empleo estable, trayectorias frágiles

Los organismos internacionales coinciden en un diagnóstico común.
La Organización Internacional del Trabajo señala que el desempleo global se mantiene en niveles históricamente bajos, pero con menor creación de empleo y mayor incertidumbre. El dato clave no está solo en cuántos trabajan, sino cómo trabajan y con qué perspectivas.

La OIT advierte además que el ingreso laboral pierde peso frente al capital, profundizando tensiones sociales y percepciones de inestabilidad. En ese contexto, hablar de empleo sin hablar de calidad, previsibilidad y transición resulta insuficiente.


Inteligencia artificial: no desaparece el trabajo, cambian las tareas

Uno de los errores más frecuentes en el debate público es presentar la inteligencia artificial como una amenaza directa al empleo. Los informes más serios muestran otra realidad: la IA rediseña tareas, no elimina profesiones completas.

Según la OIT, cerca de uno de cada cuatro trabajadores verá transformado su puesto por la IA generativa. El impacto es mayor en tareas administrativas, repetitivas y de procesamiento de información, mientras crece el valor de las capacidades humanas: criterio, comunicación, creatividad aplicada y toma de decisiones.

El desafío para 2026 no será “competir contra la IA”, sino aprender a trabajar con ella.


Híbrido y presencialidad: el nuevo campo de tensión

El teletrabajo no desapareció, pero cambió de forma. Los modelos híbridos se consolidan, aunque con reglas más claras y mayor protagonismo de las organizaciones. Ya no es “cada uno elige”, sino flexibilidad diseñada.

El conflicto aparece cuando conviven dos lógicas:

  • empresas que buscan control, coordinación y cultura,

  • jóvenes que priorizan tiempo, bienestar y autonomía.

El video viral expresa esa grieta. Para una parte del talento joven, un esquema rígido de 9 a 18 presencial se percibe como un modelo del pasado. Para muchas empresas, sigue siendo sinónimo de orden y productividad. El verdadero diferencial hacia 2026 no estará en ofrecer home office, sino en gestionar por objetivos y confianza.

El empleo ya no se discute solo por salario. Se discute por tiempo, sentido y futuro. ¿Está el mundo del trabajo preparado para los jóvenes de 2026?


Uruguay: empleo, pero con tensiones silenciosas

En Uruguay, la tasa de desempleo se mantiene en torno al 7%, un dato que, en términos históricos, no es alarmante. Sin embargo, el promedio oculta realidades complejas: jóvenes que ingresan al mercado con expectativas distintas y adultos mayores que enfrentan barreras de edad y actualización tecnológica.

Aquí aparece una noción central para RR.HH.: empleabilidad. Ya no alcanza con “tener trabajo”; importa sostener habilidades, adaptarse y construir trayectorias flexibles.


El rol del Polo Tecnológico: trabajo como puente, no como imposición

En este contexto, el rol que desempeña el Polo Tecnológico, a través de su Nodo de Innovación dependiente de la DGETP en Uruguay, marca una diferencia concreta. Su aporte no se limita a la formación: construye puentes reales hacia el mundo del trabajo.

Las propuestas de formación dual, pasantías laborales remuneradas y prácticas supervisadas permiten algo clave en el mundo laboral actual: experimentar antes de decidir. Para algunos estudiantes, estas instancias definen una vocación. Para otros, cumplen una función igual de valiosa: confirmar que ese camino no es el adecuado.

Una escena reciente lo ilustra con claridad. En un restaurante se presentan dos estudiantes para una oportunidad laboral:

  • uno decide dejar porque el ritmo resulta estresante,

  • el otro porque debe cuidar a su abuelo.

No hubo falta de compromiso. Hubo vida real, responsabilidades y límites.

La pregunta surge sola:
¿el problema son los jóvenes o un sistema laboral que todavía no está diseñado para sus realidades?


Qué dicen los grandes referentes: transición, exploración y cuidado

Desde la OIT, el mensaje es claro: las trayectorias juveniles ya no son lineales. Estudio, trabajo, cuidados familiares y pausas conviven en un mismo recorrido. Por eso, las prácticas formativas y la formación dual no son concesiones, sino herramientas estructurales de inclusión laboral.

El Foro Económico Mundial coincide: las nuevas generaciones no eligen “un empleo para toda la vida”, sino portafolios de habilidades. Explorar temprano, equivocarse y cambiar reduce frustración y abandono futuro.

Por su parte, la OCDE incorpora una variable clave: el cuidado. Jóvenes que cuidan adultos mayores, salud mental y contextos familiares complejos forman parte del paisaje laboral actual. Ignorar esto no aumenta productividad; la erosiona.


Una conclusión necesaria hacia 2026

El debate ya no es si el trabajo cambió, sino si estamos preparados para rediseñarlo. La respuesta define el empleo de la próxima década.

Los jóvenes no rechazan el trabajo. Rechazan trabajos que no dialogan con su vida.
La experiencia del Polo Tecnológico demuestra que cuando el empleo se presenta como espacio de aprendizaje, prueba y acompañamiento, el compromiso aparece.

Tal vez el desafío de los próximos años no sea “adaptar a los jóvenes al mundo del trabajo”, sino rediseñar el trabajo para que vuelva a ser un espacio de formación, sentido y futuro.

Ese es, sin duda, uno de los grandes debates del empleo rumbo a 2026.

Medios