220 jets privados en un día: la señal silenciosa de que Punta del Este se consolida como destino premium
Viernes, 02 Enero 2026 21:03

220 jets privados en un día: la señal silenciosa de que Punta del Este se consolida como destino premium

Cuando el lujo aterriza: Punta del Este y el pulso silencioso del turismo premium

Hay veranos que se miden en multitudes y otros que se explican en silencio. El turismo de lujo pertenece a esta segunda categoría: no hace ruido, no busca volumen, pero deja huella. En Punta del Este, ese pulso se percibe con claridad en el Aeropuerto Internacional de Punta del Este, una infraestructura que, lejos de ser solo una puerta de entrada, se convirtió en un termómetro del posicionamiento internacional del destino.

El 26 de diciembre de 2025, mientras la península entraba en ritmo pleno de temporada, el aeropuerto marcó un récord que habla por sí solo: 220 movimientos de aviación general en un solo día. Jets privados, aeronaves ejecutivas, operaciones que no dependen del calendario turístico tradicional ni de las tarifas masivas. Llegadas discretas, agendas precisas, decisiones que combinan descanso, negocios e inversión.

El lujo como estrategia, no como exceso

El turismo premium no se basa en ostentación sino en tiempo, privacidad y confianza. Quien llega en aviación privada no improvisa: elige destinos previsibles, seguros, con servicios a la altura de estándares globales. En ese tablero, Punta del Este juega una partida sólida desde hace años, y el aeropuerto es una de sus piezas centrales.

La inauguración de la nueva Terminal de Aviación General a fines de 2024 marcó un antes y un después. Más espacio, procesos ágiles, atención personalizada. No se trata solo de recibir aeronaves, sino de recibir personas acostumbradas a que todo funcione sin explicaciones. El reconocimiento como Mejor FBO de América Latina no llegó por casualidad: respondió a una experiencia integral pensada para un viajero exigente, que valora tanto la eficiencia como el trato humano.

Impacto que no siempre se ve

El turismo de lujo rara vez se mide en cantidad de camas o excursiones vendidas. Su impacto aparece en otros planos: estancias más largas, consumo de alto valor, contratación de servicios especializados, inversión inmobiliaria, reuniones empresariales que derivan en proyectos concretos. Cada jet que aterriza es, muchas veces, una agenda que se despliega más allá del verano.

La posibilidad de operar las 24 horas, junto con una capacidad proyectada de hasta 10.000 movimientos anuales, posiciona a Laguna del Sauce como un nodo regional, capaz de sostener actividad durante todo el año. Esa continuidad resulta clave para desestacionalizar y para consolidar a Maldonado como territorio de oportunidades, no solo como postal estival.

Un aeropuerto que anticipa el futuro

La prórroga de la concesión a Corporación América Airports y la planificación de un aeropuerto complementario en Rocha para jets privados y charters refuerzan una visión de largo plazo. A esto se suma la recuperación de rutas comerciales estratégicas, como Buenos Aires y San Pablo, que completan un ecosistema de conectividad acorde a un destino premium.

Como señaló su gerente general, Guillermo Pagés, el récord de operaciones no es solo una cifra: es la confirmación de un proceso. Un trabajo coordinado, silencioso y constante, que permite que Punta del Este siga figurando en el radar de quienes eligen lugares donde el lujo se expresa en detalles, no en estridencias.

En un mundo donde el tiempo es el nuevo bien escaso, el turismo de alta gama no busca destinos de moda, sino destinos confiables. Y cada aterrizaje en Laguna del Sauce confirma que Punta del Este entiende ese lenguaje.