SUTUR cumple 30 años: mujeres, territorio y el alma del turismo rural uruguayo
Martes, 09 Diciembre 2025 14:45

SUTUR cumple 30 años: mujeres, territorio y el alma del turismo rural uruguayo

Una historia construida desde el campo, la maternidad, el trabajo silencioso y el asociativismo que hoy une a todo el país.

Hay aniversarios que no se celebran contando años, sino recordando gestos. El de los 30 años de la Sociedad Uruguaya de Turismo Rural y Natural (SUTUR) pertenece a esa categoría. Porque esta historia no nació con un lanzamiento ni con un plan estratégico, sino con personas reales que, en medio del trabajo, la familia y el campo, decidieron abrir la tranquera e invitar a otros a entrar.

En 1995, cuando el turismo rural todavía no tenía nombre ni lugar fijo en la agenda, un grupo de mujeres vinculadas al medio rural imaginó algo simple y profundo a la vez: que el campo también podía ser destino, que la vida rural tenía valor por sí misma y que compartirla podía convertirse en una forma de desarrollo sin perder identidad.


Una época sin apuros, pero con convicciones

Hablar del origen de SUTUR es hablar de otra época.
No había celulares. No había correos electrónicos. No existía la urgencia constante ni la exposición pública.
Había teléfonos fijos sobre escritorios, libretas con anotaciones, reuniones presenciales y muchas horas robadas al descanso.

Una de las pioneras lo recuerda con precisión:

“Anduve con varias cosas, pero los cargos no eran lo central. Era un tiempo difícil. Teléfono fijo en el escritorio, nada de celuar.”

Ese detalle resume un modo de hacer. En los comienzos de SUTUR importaba menos el título y mucho más el compromiso. Lo que contaba era que las cosas sucedieran.


Carmen Passarella: fundar mientras se materna

En ese grupo inicial aparece con fuerza la figura de Carmen Passarella, referente del turismo rural uruguayo y protagonista de una historia donde vida personal y proyecto colectivo avanzaron juntos.

En 1995 nace Martín. En 1996 mi segundo hijo Fabián.
En esos mismos años atravesaba la maternidad, la vida familiar y el trabajo rural, mientras colaboraba activamente en la creación de SUTUR.

“Fue todo muy rápido. Y en eso estábamos creando SUTUR.”

Ese cruce no es un dato anecdótico. SUTUR nació mientras sus pioneras criaban hijos, sostenían hogares y trabajaban el campo. Sin separar lo personal de lo colectivo, sin pedir permisos, sin saber hasta dónde llegarían.

“Fuimos un puñado de loquillas soñadoras que creímos que aquello era posible. Y lo hicimos posible.”


Cuando el trabajo silencioso se vuelve referencia

Durante años, muchas de quienes construyeron SUTUR no fueron conscientes del impacto de su trabajo. Lo supieron después, con el tiempo.

“Uno a veces no sabe que los demás lo están mirando como referente, con admiración.”

Ese liderazgo, lejos de la exposición, se apoyó en la coherencia: hacer bien las cosas, recibir con respeto, cuidar el entorno, volver a intentar. Treinta años más tarde, la mirada hacia atrás trae una certeza serena:

“Hoy el turismo rural es lo que soñábamos hace 30 años.”

Incluso con una reflexión honesta:

“Capaz que creció más rápido que la propia SUTUR. Pero a veces pasa con las asociaciones.”


Mujeres que marcaron el rumbo

Mi acercamiento profundo a SUTUR fue en 2014, en la Estancia Renacimiento en una reunión abierta y brindis de fin de año, he visto un fenómeno poco frecuente: SUTUR atravesó sus momentos clave con mujeres al frente, cada una marcando una etapa distinta.

  • Marina Cantera Nebel, presidenta desde 2013 durante varios períodos, conduciendo la etapa de consolidación institucional, profesionalización del sector y articulación público–privada.

  • Lucila Providente, asumiendo la presidencia en 2022 y aportando una mirada en red, donde la experiencia compartida se transforma en política gremial concreta, como el Pasaporte Turismo Rural y Natural.

  • Andrea Baracco, actual presidenta, productora lechera y referente del turismo educativo y sostenible, representando una nueva generación que pone el foco en el asociativismo, la participación y el arraigo.

No es casualidad. Es continuidad. Y también es identidad.


El territorio siempre primero

Allí entendí algo esencial: SUTUR no se explica desde los discursos, se comprende desde el territorio.

Predios abiertos, anfitriones presentes, coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Una forma de turismo que se vive, que se comparte, que no necesita artificios.


Los emprendimientos: donde todo cobra sentido

Hoy, a lo largo de todo el país, son decenas los emprendimientos que hacen maravillas para el turismo rural, sin necesidad de protagonismo. Familias que abren sus casas, productores que convierten su trabajo en experiencia, anfitriones que reciben como quien invita a su mesa. Proyectos diversos, profundos, sensibles, que innovan sin perder raíz y que sostienen, día a día, la vigencia de este modelo turístico. Sin ellos, ninguna asociación tendría sentido.


Asociarse como acto de cuidado

A treinta años del inicio, el mensaje se vuelve claro y actual: fortalecer SUTUR es cuidar el turismo rural.

Asociarse no es un trámite.
Es asumir que los caminos se recorren mejor juntos.
Es sostener una herramienta colectiva que nació cuando nada estaba garantizado.

“Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer?”


El abrazo final

Desde Noticias y Destinos, acompañamos estos 30 años con gratitud y respeto. Porque contar turismo también es contar personas, tiempos y decisiones valientes.
SUTUR cumple 30 años sin estridencias, como se construyó: desde el hacer.

Con mujeres que maternan y lideran.
Con emprendimientos que emocionan.
Con un país rural que, cuando se abre, deja huella.

Treinta años después, la historia sigue.
Y merece seguir siendo contada.