Estefanía Franco Girao: una mirada sensible que empieza a marcar camino en Colonia
Sábado, 10 Enero 2026 11:55

Estefanía Franco Girao: una mirada sensible que empieza a marcar camino en Colonia

La artista Estefanía Franco Girao presenta una obra íntima y diversa en Colonia del Sacramento, con materiales reciclados y pintura contemporánea.

En el marco de la reciente Temporada Teatral 2026, llamó la atención de visitantes y público local la exposición individual de Estefanía Franco Girao, artista plástica que presentó su primer despliegue solista bajo el título Puré de Colores. Su muestra, instalada en el Centro Cultural Bastión del Carmen, propone un puente entre lo cotidiano y lo emocional, entre la memoria familiar y la exploración estética.

Franco Girao —quien firma su obra como Tefi Franco— nació en Montevideo en 1996 y desde hace tres años reside y trabaja en Colonia del Sacramento, donde ha ido consolidando su presencia en la escena plástica local. Se describe a sí misma como autodidacta, con una actitud abierta hacia las múltiples ramas del arte y una voluntad de experimentar que se traduce en la diversidad de formas y tonos presentes en su trabajo. (Texto de presentación de la propia artista, expuesto en la muestra)

En Puré de Colores, Estefanía parte de una imagen muy personal: el puré de verduras con que su abuela Bea la acompañaba durante la infancia. Ese plato, más allá de su sentido literal, se convierte en metáfora de los matices que conforman la vida y las afectividades. Para la artista, así como el puré reúne ingredientes y sabores bajo una textura común, sus obras buscan ensamblar emociones y vivencias con una paleta visual que “cuenta historias”, palabra con la que define su poética.

La exposición se presentó como su primera muestra individual, un hito en la carrera de Franco Girao que marca tanto una etapa de consolidación como una invitación a un diálogo más directo con el público. Sus piezas, lejos de un estilo homogéneo, reflejan una personalidad que ella misma califica de espontánea, resuelta y sensible, cualidades que se reflejan en la elección de colores, texturas y composiciones.

No hay, por ahora, una amplia documentación pública sobre la obra de Tefi Franco fuera del ámbito local; sin embargo, su actividad en redes y comunicaciones vinculadas al arte indica que se trata de una creadora en proceso de expansión, con una propuesta que dialoga con experiencias íntimas y universales a la vez. Su muestra en Bastión del Carmen es testimonio de ese cruce entre lo personal y lo colectivo y confirma la vitalidad emergente de las artes visuales en Colonia del Sacramento.

Una mirada personal sobre la obra de Estefanía Franco Girao

Entrar a la muestra de Estefanía Franco Girao es, ante todo, dejarse llevar. No hace falta saber de arte ni buscar explicaciones complejas. Las obras se presentan con honestidad y eso se agradece. Hay algo que se percibe rápido: detrás de cada pieza hay tiempo, prueba, error y una búsqueda personal que todavía está en movimiento.

La obra realizada con tapas de refrescos llama la atención desde el primer momento. De lejos, el conjunto se ordena; de cerca, aparecen los detalles. Tapas usadas, objetos que cualquiera descartaría, se transforman en una imagen que invita a mirar dos veces. No hay golpe bajo ni discurso forzado. Hay una idea simple y efectiva: incluso lo cotidiano, lo que se tira, puede volver a tener sentido cuando alguien se detiene a mirarlo distinto.

En las pinturas figurativas, el cuerpo humano aparece sin estridencias. No busca provocar ni explicar nada. Está ahí, presente, quieto. Son figuras que transmiten calma, introspección, momentos que parecen capturados en silencio. Se nota una intención de decir sin hablar demasiado, de sugerir más que imponer.

Las obras abstractas funcionan como un cambio de clima. Colores que se cruzan, capas que se superponen, gestos libres que no piden ser entendidos, solo sentidos. Y en la serie de animales, aparece un registro más lúdico, cercano, que conecta rápido con el público. Hay humor, pero también cuidado. No son piezas livianas, aunque sonrían.

Como admirador del arte, uno sale con la sensación de haber visto a una artista en pleno proceso de crecimiento. No todo está dicho, y eso es justamente lo más interesante. Estefanía Franco Girao muestra variedad, curiosidad y una identidad que empieza a tomar forma. Si continúa explorando, afinando su mirada y confiando en su camino, no sería extraño verla ocupar nuevos espacios, sumar exposiciones y seguir construyendo una obra cada vez más propia.

A veces, el futuro del arte se anuncia sin ruido. Esta muestra deja esa impresión.