Vivir más tranquilo para encontrar paz: la propuesta espiritual de Graciela Cizin

En tiempos de ansiedad, saturación y ruido mental, la pregunta por una vida más tranquila vuelve a instalarse con fuerza. No como consigna vacía ni como moda pasajera, sino como una necesidad concreta. En esa búsqueda se inscribe la mirada de Graciela Cizin, terapeuta holística, maestra de registros akáshicos, especialista en hipnosis clínica reparadora y terapia regresiva, quien plantea un camino de regreso hacia el interior para dejar de sufrir y recuperar serenidad.

Durante una conferencia difundida por Mindalia, Cizin presentó una especie de segunda parte de su reflexión sobre el despertar de la conciencia. Su propuesta gira en torno a una idea central: la paz no se encuentra afuera, ni en el éxito, ni en los vínculos, ni en la acumulación de logros, sino en un proceso profundo de observación, aceptación y conexión con la propia esencia.

La paz no estaría afuera, sino adentro.

Uno de los conceptos más fuertes de su exposición apunta a desmontar una creencia muy extendida: pensar que la serenidad depende de alcanzar algo externo. Para Cizin, gran parte del sufrimiento humano nace de esa persecución constante de “algo más” que, supuestamente, traerá plenitud.

Según su enfoque, llega un momento en la vida en que muchas personas sienten cansancio de repetir patrones, vínculos, frustraciones y búsquedas que no terminan de llenar el vacío. Ese hartazgo, lejos de ser una derrota, puede convertirse en el inicio de una transformación interior.

La terapeuta sostiene que ese giro implica dejar de mirar únicamente hacia afuera para empezar a mirar hacia adentro. Allí, afirma, aparecen respuestas que no llegan desde la lógica cotidiana, sino desde una conexión más profunda con el ser.

Despertar de la conciencia: observar en vez de controlar

En el centro de su mensaje aparece el llamado “despertar de la conciencia”, entendido como un proceso en el que la persona deja de identificarse por completo con su personaje social, sus dolores, sus automatismos y sus reacciones repetidas.

Desde esa visión, vivir con más paz no significa evitar la tristeza, el enojo o el dolor, sino dejar de pelearse con lo que sucede. La clave estaría en observar, comprender y atravesar la experiencia sin quedar atrapado en ella.

Cizin insiste en que el gran cambio aparece cuando se abandona la ilusión del control absoluto. Para ella, aceptar que no todo puede manejarse no debilita: alivia. Y en ese alivio empieza a disminuir el sufrimiento.

Serenidad antes que felicidad

Otro punto que atraviesa su discurso es la diferencia entre felicidad y serenidad. Mientras la felicidad suele asociarse a situaciones externas, cambiantes y pasajeras, la serenidad aparece como un estado más profundo y estable.

No se trata, en su planteo, de vivir eufórico ni de negar los conflictos, sino de habitar la vida con menos resistencia interna. Esa paz, dice, nace cuando la persona deja de exigirse que todo ocurra como lo había imaginado y empieza a confiar más en el proceso de su propia existencia.

La propuesta, entonces, no pasa por “mejorar la experiencia” en un sentido superficial, sino por transformar la manera de mirar lo que se vive.

Del drama a la trama

Uno de los pasajes más potentes de la conferencia aparece cuando propone pasar del “drama” a la “trama”. Es decir, dejar de ubicarse únicamente en el lugar de la víctima de lo que sucede para intentar descubrir qué aprendizaje, movimiento o transformación puede estar pidiendo esa experiencia.

En esa línea, muchas de las situaciones difíciles dejan de ser vistas como castigos o injusticias sin sentido, y comienzan a interpretarse como partes de un recorrido mayor. Esa perspectiva no elimina el dolor, pero puede modificar el modo en que se atraviesa.

Para Cizin, ese cambio de mirada vuelve la vida “más liviana, más aceptativa y más consciente”.

Una misión personal que no siempre es grandiosa

La conferencia también aborda una inquietud frecuente: cómo descubrir la misión de vida. Frente a la idea de que toda misión debe ser grandiosa o visible, la terapeuta propone una visión más íntima.

A veces, sostiene, el propósito no pasa por cambiar el mundo de manera espectacular, sino por aprender a confiar, sanar vínculos, salir del apego, recibir amor, perdonar o vivir con coherencia. En ese sentido, la misión no siempre sería externa ni heroica; muchas veces es silenciosa, interior y profundamente transformadora.

Una voz que conecta con quienes buscan sentido

Más allá de las creencias de cada persona, el planteo de Graciela Cizin conecta con una sensibilidad contemporánea: la necesidad de frenar, revisar la propia vida y encontrar una manera más habitable de estar en el mundo.

Su mensaje interpela a quienes sienten que el ritmo cotidiano, las exigencias y los viejos mandatos ya no alcanzan para sostener una vida con sentido. Y pone sobre la mesa una idea sencilla, pero contundente: tal vez vivir más tranquilo no sea retirarse del mundo, sino dejar de luchar todo el tiempo contra uno mismo.

En un escenario marcado por la incertidumbre, esa búsqueda de paz interior aparece, para muchos, no como un lujo espiritual, sino como una forma urgente de recuperar seguridad emocional.

¿Quién es Graciela Cizin?

Graciela Cizin se presenta como terapeuta holística, maestra de registros akáshicos, terapeuta en hipnosis clínica reparadora y terapia regresiva. Desde Uruguay y también en el exterior, brinda consultas y cursos enfocados en espiritualidad, conciencia y procesos de transformación personal.

Su recorrido, según expresa, nació de una búsqueda profunda por comprender el sentido de la existencia, proceso que la llevó a explorar el mundo espiritual, la ley del desdoblamiento del tiempo y la lógica global convergente de Alejandra Casado.

“El enoturismo necesita orden, datos y menos fricción”

Entrevista a Andrés Varela, cofundador de WinesOf

https://www.winesof.wine/uruguay

 

Después de la pandemia, cuando el turismo y la gastronomía intentaban recomponerse, Andrés Varela tomó una decisión estratégica: unir educación, cocina, vino y tecnología en un mismo proyecto.

El resultado fue WinesOf, una plataforma que busca convertirse en la infraestructura digital del enoturismo, conectando bodegas, restaurantes, profesionales y viajeros en un mismo ecosistema.

Conversamos con él sobre modelo de negocio, accesibilidad, fidelización y las oportunidades que se abren para Uruguay.


— ¿Cómo nace WinesOf?

WinesOf surge después de la pandemia. Yo venía de 15 años trabajando en alfabetización digital con adultos mayores y, al mismo tiempo, formándome como cocinero y sommelier.

En distintas ciudades veía el mismo problema: información dispersa, cartas desactualizadas, eventos que dependían del algoritmo de redes sociales y experiencias difíciles de reservar.

Ahí me hice una pregunta simple: ¿cómo puede una industria que vende experiencia funcionar con datos fragmentados?

WinesOf nace para ordenar y conectar. Para que alguien en Montevideo o Barcelona pueda descubrir una bodega, entender su propuesta, reservar una visita y tomar mejores decisiones con menos fricción.


— ¿Es una app más o es algo diferente?

No es una app aislada. Es un ecosistema digital SaaS freemium que conecta bodegas, restaurantes y profesionales del vino con enoturistas a nivel global.

Del lado profesional ofrecemos funciones básicas sin costo y herramientas avanzadas —cartas digitales dinámicas, gestión de contenidos, analítica— a medida que el negocio madura.

La lógica es acompañar al negocio sin forzarlo a dar grandes saltos. Que un restaurante que hoy trabaja con una carta en PDF pueda, con dos clics, actualizar precios, comunicar alérgenos o marcar un vino sin stock en tiempo real.

El impacto está en la eficiencia y en la coherencia.


— ¿Dónde está el beneficio concreto para bodegas y restaurantes?

En tres puntos.

Primero, orden. Si una bodega crea una ficha técnica, esa información viaja intacta a la carta del restaurante o a la web de una vinoteca. El productor comunica, el restaurante replica sin errores y el consumidor recibe claridad.

Segundo, reducción de fricción. Quien haya pedido cuatro vinos y escuchado cuatro veces “no hay” entiende la frustración. Con stock en tiempo real eso se resuelve.

Tercero, calidad de servicio. Tipografía ampliable, lectura de alérgenos, traducción inmediata. La accesibilidad no es un detalle estético, es estándar de calidad.

Si la mesa es amable, el servicio respira, el comensal confía y la venta fluye.


— También desarrollaron WinesOf PASS. ¿Qué cambia con este pase digital?

WinesOf PASS es una membresía digital orientada a atraer y fidelizar clientes en toda la cadena enogastronómica.

Para las empresas que se suman —bodegas, restaurantes y espacios gastronómicos— no tiene costo de adhesión ni permanencia. La validación es simple: el usuario muestra su pase digital activo.

Para usuarios, en cambio, la membresía tendrá un costo de acceso, ya que se trata de una credencial con beneficios reales y curados en distintos destinos.

No es una cuponera tradicional. Es una herramienta de fidelización inteligente, pensada para atraer público segmentado, aumentar ticket promedio y generar recurrencia.

Es fidelización sin burocracia.


— La plataforma ya reúne más de 500 profesionales de distintos países. ¿Cómo lograron esa validación?

Participamos como oradores en la 1ª Cumbre de Enoturismo Responsable en Punta del Este en 2024

 

A partir de ahí el crecimiento fue orgánico. Más de 500 profesionales y comunicadores de diez países y tres continentes se sumaron sin campañas masivas.

Eso confirmó algo: hay hambre de herramientas concretas, de estándares y de datos útiles.


Sinergias estratégicas

— Desde Noticias y Destinos vemos a WinesOf como una herramienta potente para el sector. ¿Cómo podríamos colaborar con la plataforma?

Nos interesa trabajar en red. WinesOf no quiere ser una isla tecnológica.

Un medio especializado puede integrarse conectando contenidos: las notas sobre bodegas y experiencias pueden enlazarse a fichas dentro del ecosistema, generando tráfico cruzado y ordenando información.

También como generador de contenido verificado dentro de la comunidad, aportando curaduría y autoridad.

Y coordinando agenda de eventos. Un medio que comunica y una plataforma que estructura pueden crear un circuito virtuoso.

La colaboración no es solo difusión. Es construcción de estándar.


— Como miembro de la Asociación Turística de Canelones, que nuclea a una de las mayores concentraciones de bodegas del país, nos gustaría explorar un convenio. ¿Cómo podrían generarse sinergias concretas?

Canelones tiene masa crítica. Y eso es una ventaja competitiva enorme.

Un convenio puede trabajar en tres niveles.

Primero, integración digital del territorio. Si las bodegas comparten fichas estandarizadas y agenda unificada, el visitante percibe coherencia. Deja de ver bodegas aisladas y empieza a ver una ruta integrada.

Segundo, datos para la toma de decisiones. El ecosistema permite entender búsquedas, intereses y comportamiento del visitante. Eso ayuda a diseñar estrategias más precisas.

Tercero, fidelización cruzada. Con el pase digital, un visitante que conoce una bodega puede acceder a beneficios en otra o en restaurantes asociados. Eso extiende la estadía y aumenta el impacto económico local.

Y en lo personal, Canelones no es un territorio ajeno. Nací en Montevideo, pero me crié y viví veinte años en el kilómetro 19.500. Me mueve profundamente aportar desde la tecnología a un departamento con tanto potencial vitivinícola y turístico.

Si el territorio actúa en red, la experiencia mejora y el destino se fortalece.


— ¿El objetivo es consolidarse en Uruguay o escalar rápidamente?

Primero consolidar Uruguay con el pase digital. Luego escalar con socios locales y desplegar versiones marca blanca para asociaciones y clústers internacionales.

Queremos tejer una red donde cada nodo haga más fuerte al resto. Que lo aprendido en Uruguay sirva también en Mendoza, Cataluña o el Alentejo.


Me dejó la entrevista que: 

WinesOf no es simplemente una app de vino. Es una arquitectura que ordena información, conecta actores y reduce fricciones en toda la cadena del enoturismo.

Integra bodegas, restaurantes, profesionales y viajeros bajo un mismo lenguaje, con datos consistentes, accesibilidad real y un modelo de fidelización sostenible.

En una industria basada en experiencias, la eficiencia empieza a ser el nuevo diferencial competitivo.

Desde Uruguay hacia el mundo, el desafío ya no es solo atraer visitantes, sino construir ecosistemas capaces de sostenerlos, fidelizarlos y hacerlos volver.

 

Free Time ya tiene su espacio en Noticias y Destinos

Todas las semanas encontrás el programa completo en nuestra web.

Free Time es un magazine de espectáculos y entretenimiento con consignas dinámicas, entrevistas cercanas y coberturas en movimiento. Un formato ágil que recorre el país y se mete en el corazón de cada evento.

El programa dice presente en:

  • Moda

  • Espectáculos

  • Turismo

  • Cine

  • Teatro

  • Deportes

  • Lanzamientos y eventos especiales

Cada cobertura suma miradas, protagonistas y momentos que muchas veces solo se viven en el lugar… y ahora también en pantalla.

Emitido por VTV, Canal U y cables del interior, Free Time reúne en Noticias y Destinos todas las notas realizadas para que puedas verlas cuando quieras.

▶️ Ver el video

Cada emisión queda disponible en formato video para revivir entrevistas, momentos destacados y las mejores escenas de cada cobertura.

Todas las semanas, un nuevo resumen.
Todo lo que pasa, en un solo lugar.

 
 
 

Pastelería artesanal: cuando el oficio, el error y el aprendizaje se convierten en sabor

Entrevista a Jessica Yacovenco – jy_pasteleriartesanal

Apoyar a los pequeños emprendedores también implica contar sus historias. Historias reales, hechas de práctica, de prueba y error, de horas en la cocina y de una convicción que se amasa con paciencia. Ese es el caso de Jessica Yacovenco, creadora de jy_pasteleriartesanal, un emprendimiento de repostería artesanal que nace en 2013 y que, desde entonces, no dejó de crecer.

Jessica se dedica a la elaboración de tortas personalizadas, postres, muffins, galletitas, alfajores de maicena, mini donas y productos dulces pensados para cumpleaños, reuniones familiares y encuentros especiales. Cada pedido se diseña a medida, con una lógica clara: nada industrial, nada en serie, todo hecho con dedicación y criterio artesanal.


¿Qué es la pastelería artesanal?

La pastelería artesanal no es solo “hacer cosas ricas”. Es una forma de trabajo que prioriza:

  • La elaboración manual en pequeñas cantidades.

  • El cuidado de los ingredientes y las recetas.

  • El tiempo como aliado del sabor y la textura.

  • La personalización, donde cada torta o postre responde a una historia, una edad, una celebración.

En palabras simples, es cocinar con identidad, no con molde.


Preguntas que surgen desde el oficio

¿Cómo se aprende pastelería artesanal?
Jessica lo tiene claro: aprendiendo y equivocándose. Desde 2013 combina cursos cada vez que puede con la experiencia diaria en la cocina. Los errores, lejos de frenar, se convierten en maestros silenciosos.

¿Por qué elegir productos artesanales para un cumpleaños o reunión?
Porque no son genéricos. Cada torta o postre se piensa para una ocasión concreta, con sabores y detalles que no salen de una línea de producción, sino de una conversación previa con quien encarga.

¿Qué lo diferencia de un emprendimiento pequeño?
La cercanía. El contacto directo con el cliente, la flexibilidad, la posibilidad de adaptar y de escuchar. En la pastelería artesanal, el vínculo importa tanto como la receta.


Qué elabora jy_pasteleriartesanal

  • Tortas personalizadas

  • Postres artesanales

  • Galletitas de manteca

  • Muffins personalizados

  • Alfajores de maicena con diferentes rellenos

  • Mini donas y opciones para mesas dulces

Todo pensado para celebraciones simples o especiales, donde el detalle marca la diferencia.


Contacto directo con la emprendedora

Instagram y Facebook: jy_pasteleriartesanal
WhatsApp: 093 324 971

Apoyar a los pequeños emprendimientos no es solo comprar: es elegir historias reales, trabajo constante y productos hechos con sentido. En tiempos de lo rápido y lo masivo, la pastelería artesanal vuelve a recordarnos que el sabor también tiene memoria.

El lanzamiento de temporada en el Hotel Terrazas tiene una energía particular. La música se mueve sin apuro, la moda pasa como un susurro y el mar se escucha tan cerca que parece parte del diálogo. Entre saludos y presentaciones, Robert Caballero —director de turismo de Rocha— se acomoda a un costado, casi sin protocolo, y empezamos a conversar como si habláramos desde hace años.

“Rocha cambió por dentro”, dice mientras mira la línea del océano. “Y cuando un territorio cambia por dentro, todo lo demás se ordena solo”.

Habla del puente sobre la laguna Garzón, de la ruta 10 renovada, de la doble vía de la ruta 9, no como obras aisladas, sino como la puerta de entrada a una nueva percepción. “La gente dejó de venir a Rocha como al final del camino. Ahora llega a un lugar que tiene múltiples caminos”.

El puente, la doble vía y una nueva forma de llegar

Desde la inauguración del puente sobre la laguna Garzón, Rocha recibe visitantes que buscan tranquilidad, belleza natural y seguridad. A eso se suma la doble vía de la ruta 9, que redujo tiempos y alivió las congestiones en los días de mayor movimiento.

“Ese acceso transformó nuestras posibilidades”, afirma. “A partir de ahí el visitante empezó a mirar a Rocha como un destino completo, no como un final del mapa”.

“Lo primero fue asumir que Rocha no es solo playa”, responde. “El plan busca consolidar la oferta del departamento, aprovechar la diversidad de recursos naturales y culturales y posicionar a Rocha como un destino de clase media y familiar, sin dejar de atender a ese público de mayor poder adquisitivo que busca tranquilidad, belleza y seguridad. La innovación y la sostenibilidad no son eslóganes: son criterios para decidir qué proyectos apoyamos y cómo acompañamos a los actores locales”.

Habla de articulación, de procesos y de tiempo. Nada aparece como un golpe de efecto; todo remite a una construcción paciente.

 


—¿Cómo entra el interior del departamento en esa mirada?

“El río Cebollatí es un buen ejemplo”, dice. “Es paisaje, trabajo y cultura al mismo tiempo”.

Allí conviven raids hípicos, jineteadas, festivales folklóricos, pesca y la fuerza de la producción arrocera. En sus aguas se recorta también la Isla del Padre, espacio de reserva y de turismo de naturaleza con potencial educativo.

“Cuando uno sube al bote y se adentra en el río, entiende que el turismo interior no es un complemento, es parte del corazón de Rocha. Nuestro desafío es que la comunidad participe en la gestión y la promoción, que sienta que el turismo es una herramienta y no algo externo que llega y se va”.

Aguas Dulces, Valizas y Polonio: tres escenas del mismo territorio

Cuando la conversación llega a los balnearios, la expresión de Caballero cambia, como si se encendiera una memoria personal.

“Aguas Dulces es un pueblo que respira a su ritmo”, dice. “Esa pequeña Gorlero tiene vida propia”.
Sobre Valizas, agrega:
“Es uno de esos lugares donde la naturaleza te obliga a bajar la voz”. Menciona la Camaronada, esa celebración que cada fin de verano reúne gastronomía, tradición y música alrededor de una práctica ancestral: recolectar camarones en la orilla.

Las dunas funcionan como un corredor hacia Cabo Polonio, una caminata que permite sentir el paisaje antes de llegar a su faro, sus loberías y esa forma singular de habitar.

Cuando se le pregunta por qué sigue fascinando tanto, responde:
“Polonio conserva algo que el visitante siente como verdadero. No tenemos que inventarlo”.

El bosque de ombúes: un paisaje que sorprende hacia el oeste

Más allá de la costa, Caballero destaca el bosque de ombúes, uno de los paisajes más antiguos del departamento.
“Es un recordatorio de que Rocha también se cuenta desde la quietud”, señala. “Son escenarios que te enseñan a mirar”.

Castillos, 19 de Abril y la identidad que se pinta en las paredes

La conversación avanza hacia el centro del departamento.

“Castillos es un punto clave. La nueva terminal de buses lo ordena y lo proyecta”, explica.

Y sobre 19 de Abril, agrega:
“Un pueblo puede volverse museo sin encerrarse. Es lo que hicieron ahí. Sus murales cuentan quiénes fueron y quiénes son”.

Lascano

En Lascano, la tradición se enciende alrededor del fuego. Cada año, la ciudad celebra el Festival del Asado con Cuero, una fiesta popular que reúne a cocineros, familias y productores desde 1982. El aroma del cuero tostándose lentamente, la música en vivo y las mesas compartidas convierten el encuentro en un gesto de identidad profunda. Para Caballero, “Lascano conserva ese espíritu de comunidad que sostiene la cultura gastronómica de Rocha”. La ciudad se volvió un punto de referencia en el calendario afectivo del departamento, un lugar donde la tradición no se exhibe: se vive.


El palmar y la amenaza del picudo rojo

Cuando la conversación deriva hacia el palmar, Caballero se detiene un instante, como si midiera la importancia del tema.
—¿Y el avance del picudo rojo? —preguntamos.
Asiente con seriedad antes de responder.

“El picudo es una amenaza real”, admite. “Los que pasan por la ruta solo ven el palmar de Castillos, que es hermoso, pero es apenas una parte mínima. Hacia la Laguna Negra el palmar se extiende en miles de hectáreas, con miles de ejemplares que forman un ecosistema único. Si no actuamos a tiempo, perderíamos no solo un paisaje, sino un capítulo entero de nuestra identidad ecológica”.

Explica que trabajan junto a productores, técnicos y comunidades rurales para monitorear, frenar la plaga y proteger este patrimonio natural que no siempre aparece en las fotos, pero sostiene buena parte del territorio rochense.

El puente entre lo privado y el territorio

En algún momento la charla deriva hacia su trayectoria. Caballero no lo enfatiza, pero se le nota la transición.

“Vengo del sector privado”, dice. “Y eso me enseñó a escuchar”.

Durante años trabajó en la Corporación Rochense, lo que le dio una lectura fina sobre cómo piensan los emprendedores, qué temen, qué necesitan, qué los frena.

“Mi trabajo hoy es tender puentes. Cuando lo privado siente que forma parte del territorio, no como invitado sino como socio, el desarrollo fluye. No hay imposiciones: hay participación”.

Una agenda que late todo el año

En Punta del Diablo, en La Paloma, en el Parque Santa Teresa, en la Barra del Chuy —donde se anunció la temporada 2026—, las agendas culturales y deportivas sostienen el movimiento anual. Maratones, festivales, caminatas, gastronomía, ferias.

Entra en escena el bus turístico, que para Caballero es más que un transporte: es una herramienta pedagógica del territorio.

El sol que organiza la vida

La conversación hace una pausa cuando menciono La Balconada. Sonríe.

“Aplaudir el atardecer es un gesto que dice mucho de nosotros. Nadie lo ordenó, nadie lo inventó. Surgió”.

Y luego recuerda el otro ritual, más íntimo: amanecer en las playas del este, ver cómo sube el sol del Atlántico.
“Ese sol es el sol de la patria. Y verlo nacer así explica por qué cuidamos tanto esta tierra”.

Aeropuerto, cinco estrellas y lo que viene

Caballero habla del aeropuerto como quien describe un paso lógico: no un lujo, sino una pieza necesaria para conectar mejor.
Habla del hotel cinco estrellas en pausa, pero no detenido.
Habla de la hidrovía de la laguna Merín como un futuro posible.

Nada se presenta como anuncio rimbombante. Todo aparece como parte de una trama mayor que el departamento comenzó a tejer hace años.

“Rocha crece cuando cada comunidad encuentra su lugar en el mapa que estamos dibujando”, dice antes de volver al salón, donde la música retoma su ritmo.

 


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