El Águila: el proyecto urbano que puede transformar Atlántida en una nueva ciudad del futuro
Martes, 10 Febrero 2026 18:37

La oportunidad de repensarla como ciudad inteligente La oportunidad de repensarla como ciudad inteligente

Hay proyectos que se anuncian con cifras. Y hay otros —menos frecuentes— que se anuncian con una idea de futuro. El Águila pertenece a este segundo grupo. No porque ignore la escala económica, sino porque la trasciende. Lo que está en juego no es solo una inversión de largo aliento, sino la posibilidad real de redefinir cómo se vive, se trabaja y se construye ciudad en la Costa de Oro.

Desde mi mirada, este tipo de desarrollos funcionan como un espejo adelantado del tiempo. Nos obligan a preguntarnos si estamos preparados para pensar Atlántida no solo como balneario, ni siquiera como ciudad dormitorio, sino como territorio inteligente, con identidad propia, capaz de atraer talento, emprendimientos y nuevas formas de habitar. Esa es, quizás, la mayor virtud del proyecto: instalar la conversación correcta.

El futuro urbano ya no se mide únicamente por metros cuadrados construidos. Se mide por conectividad, por acceso a servicios, por cercanía entre vivienda y trabajo, por calidad del espacio público, por resiliencia ambiental y por sentido de pertenencia. Cuando un proyecto incorpora estas variables desde su concepción —y no como agregado posterior— estamos frente a una señal clara de madurez territorial.

En marketing de ciudades solemos hablar de “narrativas”. Pero ninguna narrativa se sostiene sin coherencia entre discurso y acción. Aquí la visión es clara: una nueva centralidad metropolitana, integrada, flexible, abierta, pensada para convivir con lo existente y no para reemplazarlo. Esa lógica resulta clave para evitar errores del pasado: ciudades fragmentadas, crecimientos desordenados o desarrollos que viven de espaldas a su entorno.

También hay algo que valoro especialmente: el tiempo. Pensar un desarrollo a 20 años implica asumir que la ciudad es un proceso, no un producto terminado. Permite corregir, aprender, adaptar. Y eso, en un mundo cambiante, vale tanto como el capital invertido. La ciudad del futuro no será rígida; será capaz de evolucionar con sus habitantes.

Si este proyecto logra articularse con políticas públicas, infraestructura, movilidad sostenible y formación de capital humano, el impacto puede ser profundo. Miles de empleos, múltiples emprendimientos, nuevas oportunidades para jóvenes y para quienes hoy viajan diariamente hacia Montevideo buscando lo que el territorio todavía no ofrece. El verdadero éxito no será llenar planos, sino llenar de sentido el crecimiento.

Como habitante, como comunicador y como profesional que trabaja con territorios, confieso que este tipo de iniciativas me generan entusiasmo. No ingenuo, sino crítico y atento. Porque pensar el futuro también exige responsabilidad. Pero cuando la iniciativa privada se anima a mirar lejos y a dialogar con la ciudad que ya existe, algo empieza a alinearse.

Atlántida tiene historia, tiene identidad y tiene comunidad. Si suma visión, planificación y decisión, puede convertirse en un caso de referencia en Uruguay. No como ciudad perfecta, sino como ciudad consciente de su tiempo. Y eso, hoy, es mucho decir.

Jacobo Malowany
Marketing de ciudades · Visión territorial

Nombre del proyecto
El Águila

Tipo de desarrollo
Proyecto urbanístico de usos mixtos (vivienda, comercio, servicios, espacios públicos y áreas verdes)

Ubicación
Zona de Atlántida, Costa de Oro, departamento de Canelones
Entre el Fortín de Santa Rosa y el eje de la Ruta Interbalnearia

Superficie total
238 hectáreas

  • 90 hectáreas al sur de la Ruta Interbalnearia (hacia la costa)

  • 148 hectáreas al norte del corredor vial

Plazo de ejecución
Aproximadamente 20 años

Inversión estimada
Hasta US$ 500 millones a lo largo del desarrollo

Impulsores del proyecto
Kopel Sánchez
En asociación con Estudio Luis E. Lecueder

Origen del capital
Grupo inversor mayoritariamente uruguayo (95%)

Conceptos rectores

  • Creación de una nueva centralidad metropolitana

  • Integración con la trama urbana existente

  • Fuerte énfasis en espacio público y calidad de vida

  • Sustentabilidad y planificación de largo plazo

  • Ciudad flexible, pensada para evolucionar en el tiempo