Una conversación que desbordó el turismo
La pregunta parecía simple, casi provocadora: ¿el turismo es para todos o para unos pocos? Sin embargo, el encuentro semanal de Tribu de Interioridad, transmitido desde España con participación de Uruguay y Argentina, terminó convirtiéndose en una conversación profunda sobre identidad, consumo, espiritualidad y sentido de vida.
El espacio reunió miradas complementarias: la experiencia territorial, la reflexión académica, la vivencia ciudadana y, sobre todo, la pregunta por qué buscamos realmente cuando viajamos.
El turismo ya no es una élite
El disparador central estuvo a cargo de Jacobo Malowany, especialista en marketing de ciudades y emprendimientos turísticos, integrante de la Asociación Turística de Canelones (Uruguay), quien planteó que el turismo atraviesa una transformación estructural.
“El turismo cambió muchísimo porque se hizo accesible. Ese cambio nos obliga a repensar identidad, responsabilidad y territorio.”
Desde allí propuso una mirada que rompe con la lógica del destino lejano como única aspiración:
“El turista hoy está buscando experiencias que le permitan crecer y generar un recuerdo positivo.”
En su exposición, Malowany insistió en el valor de lo cercano y en una paradoja cada vez más visible:
“Cuando el local no conoce lo local, aparece uno de los grandes problemas del turismo.”
Experiencia, identidad y trabajo
A través de ejemplos concretos de Uruguay y Argentina, el orador mostró cómo pequeños pueblos y comunidades logran generar desarrollo turístico a partir de relato, identidad y trabajo colectivo.
“El turismo no es solo movimiento económico; es trabajo, identidad y una oportunidad real para las comunidades.”
Y advirtió sobre los riesgos de perder el equilibrio entre precio, servicio y calidad:
“El precio y la calidad tienen que ir de la mano. Caro sin sentido expulsa a la gente. El destino hoy está en la experiencia.”
En ese marco, definió con claridad el concepto central del encuentro:
“El turismo para todos no significa que todo sea para todos, sino que todos tengan acceso a alguna experiencia que les deje algo valioso.”
No hay un solo turismo
El economista y académico José Luis López aportó una mirada estructural y desarmó una idea muy instalada en el sector:
“No existe un solo mercado turístico; existen muchísimos mercados y muchísimas personas buscando cosas diferentes.”
Según López, el cambio más profundo está ocurriendo en la motivación del viajero:
“Hoy el turista no solo viaja para la foto; viaja para entender por qué hace lo que hace.”
Entre el discurso y la realidad
La profesora Elisa introdujo un tono crítico, planteando la distancia entre los relatos inspiradores y lo que sucede en muchos destinos saturados.
“Hay un discurso de lo que el turismo debería ser y una realidad muy diferente de lo que realmente es.”
Desde su experiencia académica y territorial, advirtió:
“El turismo muchas veces se ha reducido a un hecho puramente comercial donde lo único que importa es facturar.”
Y lanzó una alerta clara:
“No todo puede ni debe convertirse en un hecho turístico. El turismo es un fenómeno complejo que necesita planificación y límites.”
Masificación e identidad en riesgo
Desde una mirada ciudadana, Santi puso palabras al malestar que hoy se vive en varias ciudades europeas:
“La masificación está pisoteando la identidad de los pueblos y vaciando de sentido a los destinos.”
Según expresó, cuando el turismo desborda:
“No se puede sentir una cultura cuando está completamente saturada de visitantes; se pierde memoria, forma de vida y pertenencia.”
Espiritualidad y geografía interior
Uno de los momentos más profundos del encuentro llegó con la intervención de Miguel (Magnánimo), quien propuso salir del turismo exterior para mirar hacia adentro.
“Todo lo que no está dentro de uno cansa. Lo único que te mantiene activo es lo que te genera curiosidad ontológica.”
Desde el concepto de geografía interior, planteó:
“No hay mayor experiencia emocional que conocerse a uno mismo.”
Y dejó una frase que resonó a lo largo de todo el diálogo:
“El poder de compra no es capacidad de compra; es poder de curiosidad.”
El viaje cuando la vida interpela
En el tramo final, Jacobo Malowany compartió aportó una dimensión humana que dio nuevo sentido al encuentro.
“Hoy mi experiencia pasa por las personas, por las conversaciones y por lo que compartimos. Ese también es un viaje.”
La tribu respondió con cercanía, respeto y silencio atento. El turismo, en ese instante, dejó de ser un tema técnico para transformarse en forma de estar en el mundo.
Viajar con sentido
El encuentro cerró sin respuestas cerradas, pero con algunas certezas compartidas:
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El turismo no puede pensarse solo como consumo.
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Los destinos necesitan límites y respeto por quienes los habitan.
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Viajar también implica comprender por qué y para qué lo hacemos.
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A veces, el viaje más profundo comienza sin moverse.
Como síntesis, una frase que resume el espíritu del encuentro:
“Viajar puede ser una forma de descubrir el mundo o una manera de empezar a conocerse.”
Ver el encuentro completo
Turismo para todos o para unos pocos – Tribu de Interioridad (video completo)
https://www.youtube.com/watch?v=Kk1mLYSH7Ro
Una conversación que invita a pensar el turismo no solo como destino, sino como experiencia, vínculo y sentido compartido.
