LM Vinos y Eventos apuesta al vino como herramienta estratégica para eventos corporativos
Domingo, 04 Enero 2026 17:51

LM Vinos y Eventos apuesta al vino como herramienta estratégica para eventos corporativos

En un mercado donde las marcas compiten por atención, recordación y vínculos reales, LM Vinos y Eventos desarrolla una propuesta que entiende el evento como una inversión: un espacio diseñado para fortalecer relaciones, generar conversación y dejar huella. La empresa trabaja con un enfoque integral que combina curaduría de vinos, diseño de experiencias y comunicación, aplicable tanto a celebraciones privadas como a encuentros corporativos.

El proyecto está liderado por Marcelo Molinelly, junto a su socio Leonardo Romero, llegado desde Ecuador con trayectoria y conocimiento en el universo del vino y la planificación de eventos, y con el aporte comunicacional de Dahiana Molinelly, influencer y generadora de contenidos que convierte cada vivencia en un relato coherente con la marca.

Una propuesta de valor que se gestiona como experiencia, no como servicio suelto

LM Vinos y Eventos trabaja bajo una lógica empresarial: cada evento responde a objetivos claros y a un diseño pensado para lograr resultados visibles, desde la atmósfera hasta el último detalle. Curaduría de vinos, ambientación, gastronomía, música y dinámica del encuentro operan como un sistema.

Marcelo Molinelly lo resume desde su mirada de experiencia:

“Una copa bien elegida abre diálogos, relaja tensiones y conecta personas que no se conocen. Ahí aparece la experiencia. El vino no invade, acompaña”.

Esa perspectiva guía la construcción de propuestas a medida, evitando formatos repetidos y priorizando el perfil del público y el propósito del encuentro.

https://www.youtube.com/watch?v=RyvGgqXF6OQ

Liderazgo complementario: sensibilidad local y visión internacional

La presencia de Leonardo Romero suma un componente decisivo: estructura, método y mirada regional. Llegado desde Ecuador, aporta experiencia en distintos mercados y formatos, con una orientación clara hacia la planificación profesional.

“Uruguay tiene una identidad vitivinícola sólida y muy genuina. Nuestro trabajo no consiste en imponer modelos, sino en potenciar esa identidad con conocimiento y estructura, cuidando el detalle y el resultado final”.

La combinación entre ambos liderazgos permite a LM Vinos y Eventos moverse con solvencia en dos segmentos: el social —más emocional— y el corporativo —más estratégico—, sin perder coherencia de marca.

El vino como recurso corporativo: hospitalidad, networking y posicionamiento

En el entorno empresarial, el vino opera como herramienta de vínculo. LM Vinos y Eventos lo trabaja como un recurso de hospitalidad que facilita conversación y cercanía: ideal para reuniones con clientes, lanzamientos, actividades de fidelización, networking y experiencias internas para equipos.

Marcelo lo plantea en términos directos:

“En un evento corporativo, el vino no habla de lujo. Habla de hospitalidad y cercanía. Ayuda a que la gente se quede, converse y se conozca”.

Comunicación con coherencia: narrar lo que ocurre, no lo que se promete

La comunicación de la marca, liderada por Dahiana Molinelly, sostiene un principio clave: credibilidad. El contenido nace de lo vivido, no de un guion.

“No cuento eventos, cuento lo que se siente estar ahí. Si la experiencia no emociona, no funciona. La gente reconoce cuando algo es real”.

Esa mirada traduce el trabajo del equipo a una narrativa visual y editorial que refuerza el posicionamiento: encuentros auténticos, cuidados, con un lenguaje estético claro y cercano.

Articulación con el ecosistema local

La propuesta también refuerza valor en el entorno: integración de vinos uruguayos, proveedores alineados a cada experiencia y una selección que contribuye a visibilizar bodegas y emprendimientos vinculados al sector. Cada evento se convierte, además, en un espacio de circulación de identidad local.

Una empresa alineada con las nuevas demandas

LM Vinos y Eventos interpreta un cambio de época: el público ya no busca solo un evento bien armado, busca sentido, clima, pertenencia y recuerdo. En ese contexto, el vino funciona como puente entre personas y como herramienta para construir vínculos.

Con un liderazgo complementario y una comunicación coherente con la experiencia, la empresa consolida una propuesta profesional: diseñar encuentros que generen valor antes, durante y después del brindis.