Jacobo Malowany

Jacobo Malowany

Vivir más tranquilo para encontrar paz: la propuesta espiritual de Graciela Cizin

En tiempos de ansiedad, saturación y ruido mental, la pregunta por una vida más tranquila vuelve a instalarse con fuerza. No como consigna vacía ni como moda pasajera, sino como una necesidad concreta. En esa búsqueda se inscribe la mirada de Graciela Cizin, terapeuta holística, maestra de registros akáshicos, especialista en hipnosis clínica reparadora y terapia regresiva, quien plantea un camino de regreso hacia el interior para dejar de sufrir y recuperar serenidad.

Durante una conferencia difundida por Mindalia, Cizin presentó una especie de segunda parte de su reflexión sobre el despertar de la conciencia. Su propuesta gira en torno a una idea central: la paz no se encuentra afuera, ni en el éxito, ni en los vínculos, ni en la acumulación de logros, sino en un proceso profundo de observación, aceptación y conexión con la propia esencia.

La paz no estaría afuera, sino adentro.

Uno de los conceptos más fuertes de su exposición apunta a desmontar una creencia muy extendida: pensar que la serenidad depende de alcanzar algo externo. Para Cizin, gran parte del sufrimiento humano nace de esa persecución constante de “algo más” que, supuestamente, traerá plenitud.

Según su enfoque, llega un momento en la vida en que muchas personas sienten cansancio de repetir patrones, vínculos, frustraciones y búsquedas que no terminan de llenar el vacío. Ese hartazgo, lejos de ser una derrota, puede convertirse en el inicio de una transformación interior.

La terapeuta sostiene que ese giro implica dejar de mirar únicamente hacia afuera para empezar a mirar hacia adentro. Allí, afirma, aparecen respuestas que no llegan desde la lógica cotidiana, sino desde una conexión más profunda con el ser.

Despertar de la conciencia: observar en vez de controlar

En el centro de su mensaje aparece el llamado “despertar de la conciencia”, entendido como un proceso en el que la persona deja de identificarse por completo con su personaje social, sus dolores, sus automatismos y sus reacciones repetidas.

Desde esa visión, vivir con más paz no significa evitar la tristeza, el enojo o el dolor, sino dejar de pelearse con lo que sucede. La clave estaría en observar, comprender y atravesar la experiencia sin quedar atrapado en ella.

Cizin insiste en que el gran cambio aparece cuando se abandona la ilusión del control absoluto. Para ella, aceptar que no todo puede manejarse no debilita: alivia. Y en ese alivio empieza a disminuir el sufrimiento.

Serenidad antes que felicidad

Otro punto que atraviesa su discurso es la diferencia entre felicidad y serenidad. Mientras la felicidad suele asociarse a situaciones externas, cambiantes y pasajeras, la serenidad aparece como un estado más profundo y estable.

No se trata, en su planteo, de vivir eufórico ni de negar los conflictos, sino de habitar la vida con menos resistencia interna. Esa paz, dice, nace cuando la persona deja de exigirse que todo ocurra como lo había imaginado y empieza a confiar más en el proceso de su propia existencia.

La propuesta, entonces, no pasa por “mejorar la experiencia” en un sentido superficial, sino por transformar la manera de mirar lo que se vive.

Del drama a la trama

Uno de los pasajes más potentes de la conferencia aparece cuando propone pasar del “drama” a la “trama”. Es decir, dejar de ubicarse únicamente en el lugar de la víctima de lo que sucede para intentar descubrir qué aprendizaje, movimiento o transformación puede estar pidiendo esa experiencia.

En esa línea, muchas de las situaciones difíciles dejan de ser vistas como castigos o injusticias sin sentido, y comienzan a interpretarse como partes de un recorrido mayor. Esa perspectiva no elimina el dolor, pero puede modificar el modo en que se atraviesa.

Para Cizin, ese cambio de mirada vuelve la vida “más liviana, más aceptativa y más consciente”.

Una misión personal que no siempre es grandiosa

La conferencia también aborda una inquietud frecuente: cómo descubrir la misión de vida. Frente a la idea de que toda misión debe ser grandiosa o visible, la terapeuta propone una visión más íntima.

A veces, sostiene, el propósito no pasa por cambiar el mundo de manera espectacular, sino por aprender a confiar, sanar vínculos, salir del apego, recibir amor, perdonar o vivir con coherencia. En ese sentido, la misión no siempre sería externa ni heroica; muchas veces es silenciosa, interior y profundamente transformadora.

Una voz que conecta con quienes buscan sentido

Más allá de las creencias de cada persona, el planteo de Graciela Cizin conecta con una sensibilidad contemporánea: la necesidad de frenar, revisar la propia vida y encontrar una manera más habitable de estar en el mundo.

Su mensaje interpela a quienes sienten que el ritmo cotidiano, las exigencias y los viejos mandatos ya no alcanzan para sostener una vida con sentido. Y pone sobre la mesa una idea sencilla, pero contundente: tal vez vivir más tranquilo no sea retirarse del mundo, sino dejar de luchar todo el tiempo contra uno mismo.

En un escenario marcado por la incertidumbre, esa búsqueda de paz interior aparece, para muchos, no como un lujo espiritual, sino como una forma urgente de recuperar seguridad emocional.

¿Quién es Graciela Cizin?

Graciela Cizin se presenta como terapeuta holística, maestra de registros akáshicos, terapeuta en hipnosis clínica reparadora y terapia regresiva. Desde Uruguay y también en el exterior, brinda consultas y cursos enfocados en espiritualidad, conciencia y procesos de transformación personal.

Su recorrido, según expresa, nació de una búsqueda profunda por comprender el sentido de la existencia, proceso que la llevó a explorar el mundo espiritual, la ley del desdoblamiento del tiempo y la lógica global convergente de Alejandra Casado.

Cada 8 de marzo invita a detener el paso y mirar la historia con cierta serenidad. No para repetir consignas ni para reducir una jornada compleja a gestos simbólicos, sino para comprender un proceso largo que aún sigue escribiéndose.

La historia de las mujeres no es lineal. Se parece más a una trama de silencios y rupturas, de puertas cerradas y otras que lentamente comenzaron a abrirse. Durante siglos, gran parte de la vida pública transcurrió sin su presencia visible. La política, la ciencia, la educación superior y la economía funcionaron como territorios casi exclusivos de los hombres. No siempre por ley, muchas veces por costumbre.

Ese orden empezó a resquebrajarse a comienzos del siglo XX. Las huelgas de trabajadoras textiles en Estados Unidos, las movilizaciones obreras en Europa y los debates impulsados por organizaciones socialistas y feministas colocaron en el centro una pregunta simple y poderosa: ¿por qué la mitad de la humanidad debía permanecer al margen de las decisiones colectivas?

En 1910, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, se propuso una jornada internacional de reivindicación. Al año siguiente, el 19 de marzo de 1911, Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza vivieron las primeras celebraciones masivas. Aquellas manifestaciones reclamaban algo que hoy parece evidente: voto, trabajo digno y educación.

En América Latina la discusión también comenzó temprano. El Congreso Femenino Internacional de Buenos Aires, en 1910, reunió a delegadas de varios países. Entre ellas estaba la uruguaya Paulina Luisi, una de las voces más lúcidas de su tiempo. Su lucha no fue únicamente por el sufragio; también defendió la educación, la autonomía intelectual y el derecho de las mujeres a participar plenamente en la vida pública.

Uruguay, en esos años, atravesaba un proceso reformista singular. Los gobiernos de José Batlle y Ordóñez impulsaron leyes que ampliaron derechos laborales, protegieron la maternidad y modernizaron el Estado. Aquellas transformaciones no resolvieron todas las desigualdades, pero sentaron bases importantes para una sociedad más abierta.

Más de un siglo después, el debate no se reduce a derechos formales. La pregunta se desplaza hacia el futuro.

¿Cómo se construyen sociedades donde la igualdad no implique uniformidad?
¿Cómo se integran las miradas femeninas en la economía, la innovación, la cultura o el turismo sin convertirlas en etiquetas o cuotas simbólicas?

El turismo ofrece un ejemplo interesante. En Uruguay y en gran parte del mundo, miles de proyectos turísticos nacen de iniciativas lideradas por mujeres: posadas rurales, bodegas familiares, emprendimientos gastronómicos, experiencias culturales o propuestas de naturaleza. Muchas veces no aparecen en las estadísticas económicas con la relevancia que merecen, pero son motores silenciosos de desarrollo local.

Desde Noticias y Destinos esa realidad se observa con claridad. Las historias que atraviesan el portal suelen tener rostros femeninos: emprendedoras rurales, gestoras culturales, chefs, guías, investigadoras del patrimonio o líderes comunitarias que transforman territorios con ideas concretas. No siempre desde grandes estructuras, muchas veces desde pequeños proyectos que cambian la vida de una comunidad.

Por eso el 8 de marzo puede entenderse menos como un punto de llegada y más como un espacio de conversación.

La discusión del futuro no debería centrarse únicamente en lo que falta, sino también en cómo se construyen nuevas formas de liderazgo, de cooperación y de creatividad social. En ese proceso, la mirada femenina aporta sensibilidad territorial, capacidad de articulación y una comprensión profunda de las redes humanas que sostienen cualquier proyecto colectivo.

El desafío del siglo XXI no consiste en replicar modelos del pasado con protagonistas diferentes. La verdadera innovación aparece cuando las reglas del juego cambian y las voces diversas encuentran espacio real para pensar el mundo.

Quizás ese sea el sentido más profundo de esta jornada: recordar que las sociedades avanzan cuando amplían su horizonte de inteligencia colectiva.

Y en esa conversación, las mujeres no son un capítulo aparte de la historia.
Son una de sus fuerzas más decisivas para escribir lo que viene.

Jacobo Malowany 

Teatro que interpela al presente: la Comedia Nacional estrena Antígona y El síndrome de Stendhal en el Solís

Montevideo vuelve a respirar teatro con dos estrenos que dialogan con el presente desde lenguajes muy distintos. La Comedia Nacional presenta en el Teatro Solís dos obras que parten de tradiciones opuestas —la tragedia clásica y la autoficción contemporánea— pero coinciden en un mismo punto: invitan a mirar de frente las emociones humanas y los conflictos que atraviesan a la sociedad.

Por un lado, Antígona, la tragedia escrita por Sófocles hace más de dos mil años, regresa con una puesta escénica de gran despliegue dirigida por el español Miguel del Arco. Por otro, el dramaturgo franco-uruguayo Sergio Blanco propone El síndrome de Stendhal, una obra que explora la intensidad emocional que puede provocar el arte.

Dos estrenos, dos formas de entender el teatro. Y una misma pregunta de fondo: qué ocurre cuando una obra escénica toca algo profundo en quien la observa.


Antígona: la tragedia que nunca deja de hablarle al presente

Desde el 29 de marzo la Sala Principal del Teatro Solís recibe Antígona, en versión y dirección del reconocido dramaturgo y director Miguel del Arco.

La historia es conocida y, sin embargo, siempre vuelve a resultar incómoda. Tras una guerra civil que devastó Tebas, los hermanos Polinices y Eteocles mueren enfrentados por el poder. Creonte, nuevo gobernante, decide honrar a uno y condenar al otro al olvido. Antígona, hermana de ambos, se rebela contra esa orden en nombre de una ley moral más antigua que cualquier decreto político.

Ese conflicto —obedecer la ley o seguir la conciencia— atraviesa toda la obra y explica por qué el texto de Sófocles continúa vigente siglos después.

La puesta apuesta a un dispositivo escénico dinámico: una estructura giratoria transforma el espacio en tiempo real mientras el coro, la música original y un elenco de diecinueve intérpretes construyen una experiencia coral que combina teatro, movimiento y canto.

La elección de Miguel del Arco no es casual. El director español es una figura central del teatro contemporáneo iberoamericano, responsable de montajes que renovaron clásicos como Hamlet, Misántropo o Ricardo III y creador de proyectos escénicos que han marcado al teatro europeo reciente.

Con Antígona, la Comedia Nacional vuelve a apostar por una lectura contemporánea de los clásicos. En tiempos donde las decisiones políticas y las convicciones personales chocan con frecuencia, la tragedia griega se transforma en un espejo incómodo para el presente.


El síndrome de Stendhal: cuando el arte provoca vértigo

A partir del 20 de marzo, en la Sala Zavala Muniz, el dramaturgo Sergio Blanco estrena El síndrome de Stendhal, una obra escrita especialmente para la Comedia Nacional.

El punto de partida es un fenómeno real. En la década de 1970 la psiquiatra italiana Graziella Magherini observó que algunos turistas sufrían descompensaciones físicas y emocionales frente a grandes obras de arte en Florencia. Taquicardia, vértigo o desorientación aparecían como respuesta a una experiencia estética demasiado intensa.

A ese fenómeno lo llamó síndrome de Stendhal, en referencia al escritor francés que describió una emoción similar al contemplar obras renacentistas en la ciudad italiana.

Sergio Blanco toma esa idea y la convierte en una pieza de autoficción. En la obra, el propio autor aparece como personaje tras sufrir una crisis durante una estancia académica en Florencia, lo que lo conduce a una internación psiquiátrica donde se cruzan relatos, recuerdos y reflexiones sobre la creación artística.

La dramaturgia entrelaza tiempos, personajes y referencias culturales que van desde San Agustín hasta Caravaggio o Rachmaninov, explorando un territorio que Blanco frecuenta en su teatro: la frontera entre vida, pensamiento y representación escénica.

Con un elenco encabezado por Roxana Blanco, Mauricio Chiessa, Gustavo Saffores, Stefanie Neukirch y Pablo Musetti.   La obra propone una experiencia teatral donde la emoción estética no es un concepto abstracto, sino una experiencia física.


Dos obras, una misma pregunta

Entre la tragedia griega y la autoficción contemporánea existe una distancia de más de dos mil años. Sin embargo, las dos propuestas que presenta la Comedia Nacional dialogan en un mismo plano.

Antígona confronta al espectador con la tensión entre poder y conciencia.
El síndrome de Stendhal explora la intensidad con la que el arte puede sacudir la vida interior.

Una se apoya en la palabra de Sófocles.
La otra en la dramaturgia contemporánea de Sergio Blanco.

Ambas recuerdan algo esencial del teatro: cuando funciona, no se limita a entretener. También incomoda, cuestiona y deja una huella emocional.

En ese territorio donde el arte toca fibras profundas, el teatro vuelve a demostrar que su mayor fuerza no está en el espectáculo, sino en la experiencia que cada espectador se lleva al salir de la sala.

Datos:

  • El síndrome de Stendhal
    20 de marzo al 19 de abril
    Sala Zavala Muniz – Teatro Solís

  • Antígona
    29 de marzo al 26 de abril
    Sala Principal – Teatro Solís

  • Las entradas se encuentran disponibles a través de la boletería del Teatro Solís y su plataforma digital.

En el escenario, el flamenco no siempre se expresa como una tradición estática. A veces se transforma en un tejido vivo donde cada gesto, cada silencio y cada giro dialogan con la memoria. Ese es el territorio creativo de “Hilos del alma. Danza bordada de memorias”, la nueva propuesta escénica de la artista Mariana Alanís, una obra que enlaza danza, música en vivo y relato emocional.

El espectáculo, premiado por el fortalecimiento de las artes con apoyo del Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), propone una exploración contemporánea del flamenco desde la experiencia personal de la intérprete. En escena aparece un universo de recuerdos donde el arte se vuelve herencia. Las historias de mujeres vinculadas al flamenco —maestras, voces, presencias— se entrelazan con la vida de la artista y encuentran su símbolo en los mantones de Manila, piezas cargadas de historia y belleza artesanal.

Con curaduría internacional de la artista andaluza Carmen Mesa, bailaora, actriz y cantaora radicada en Buenos Aires, la obra avanza como un recorrido emocional que combina fuerza, delicadeza y profundidad expresiva. El flamenco se despliega en matices contemporáneos, sin perder su raíz, mientras el mantón se transforma en extensión del cuerpo y en metáfora de los vínculos invisibles que unen generaciones.

Mariana Alanís resume el espíritu de la propuesta con una frase que atraviesa todo el espectáculo:

“Yo no bailo sola, en cada paso me acompañan las que lloraron, las que cantaron, las que bordaron, las que me habitan. Esta danza son hilos del alma.”

La puesta cuenta con música en vivo, un elemento central que amplifica la intensidad dramática de la obra. Sobre el escenario participan Andrea Gómez, Fabricio Armesto y Camilo Penadés, quienes construyen un paisaje sonoro que respira junto a la danza.

El equipo artístico se completa con Maite Moreno en la producción, Diego Ferreira en escenografía, iluminación y técnica, la colaboración interpretativa de Sebastián Cardozo, y el trabajo visual de Alejandro Persichetti en diseño gráfico y fotografía. Las grabaciones y voces en off incorporan las intervenciones de Darío Agüero, Carmen Mesa y Rocío Bruno, ampliando el universo narrativo del espectáculo.

La propuesta llega al Espacio Teatro, en el corazón de Montevideo, con solo seis funciones, lo que convierte cada presentación en una oportunidad especial para encontrarse con una obra donde danza y memoria dialogan con intensidad.

Funciones

  • 7, 11, 14 y 21 de marzo — 20:30 h

  • 15 y 22 de marzo — 19:30 h

Espacio Teatro – Mercedes 865, Montevideo
Entradas: disponibles en Redtickets

“Hilos del alma” invita a mirar el flamenco desde otro lugar: como una trama de historias, voces y emociones que se transmiten de generación en generación. Cada movimiento, como un bordado invisible, deja en el aire la sensación de que el arte también puede ser memoria.

Sábado, 07 Marzo 2026 15:20

Croquis, arquitectura y tecnología

En una época donde la tecnología ocupa cada vez más espacio en los procesos creativos, el arquitecto Esteban Molet Gurrera propone detenerse a pensar en el verdadero origen del diseño arquitectónico. En esta nueva reflexión, el autor plantea una mirada crítica sobre el uso de las herramientas digitales y defiende el valor del croquis, la sensibilidad del dibujo a mano y la comprensión integral de los espacios.

Su análisis también aborda el equilibrio entre estética, funcionalidad y rentabilidad en la arquitectura contemporánea, recordando que los edificios no se conciben solo desde la fachada, sino desde la experiencia interior que habitan las personas. Con referencias que van desde la tradición clásica hasta la arquitectura moderna, Molet invita a repensar el oficio del arquitecto y su responsabilidad en la creación de espacios que conjuguen técnica, sensibilidad y visión.

Reflexiones sobre la arquitectura

 Existe un riesgo inminente en confiar totalmente en una computadora para crear, cuando se trata solo de una herramienta para expresar lo que el arquitecto ideó o diseñó, pero no puede sustituir la misma creatividad que un dibujo hecho a mano alzada, de un croquis, una perspectiva o un bosquejo.

  1. Puedo afirmar que hay arquitectura tanto en los volúmenes que se ven en el exterior, como en los espacios interiores.
  2. En un edificio generalmente se vive más en el interior, con las alturas de los espacios, las escaleras y las ventanas que ven al exterior.
  3. Siempre hay que diseñar por dentro, pues tanto la función como la forma se ven y se disfrutan por dentro.
  4. Las vistas, la estética, la forma, la volumetría exterior, son como el cuerpo de un ser humano bien vestido, es importante la vista exterior con un buen traje que armonice con el entorno, además de tener buena ropa interior, limpia y cómoda, es decir, la función y el confort de los espacios interiores.
  5. No entiendo cuando un arquitecto dice: ya tengo las plantas arquitectónicas, solo me faltan las fachadas. Así no se proyecta ni se imaginan los espacios interiores, ni la volumetría que se ve por fuera.
  6. No estoy en contra de los espacios mínimos pequeños de los departamentos, siempre y cuando el usuario pueda moverse dentro de esos espacios y no se tropiece con los muebles. Debe haber espacio de circulación interna que incluya muebles como libreros, mesas de comedor y sillas.
  7. El espacio interior cambia mucho cuando se tiene una buena iluminación natural de día y una buena iluminación de noche, lo que hace que se enriquezcan los espacios con efectos muy interesantes.
  8. Muchas veces existe un divorcio entre los arquitectos de renombre y los desarrolladores inmobiliarios; uno quiere diseñar espacios generosos y el otro quiere minimizar la superficie de construcción, para vender el producto, casa, departamento, pent house, con la menor cantidad de m2 y un precio lo más alto posible.
  9. En cuanto a los espacios rentables, como oficinas o locales, a veces el arquitecto de renombre proyecta espacios de oficina para rentar, sin embargo, los m2 construidos para áreas comunes, como pasillos, lobbys, escaleras, resultan de un metraje casi igual al del espacio rentable, lo que hace que el negocio de arrendamiento no resulte interesante, pues las áreas comunes no se rentan y además generan costos de mantenimiento excesivos.
  10. Actualmente, el valor de los terrenos, a pesar de las crisis, dígase pandemia, carestía, o lo que sea, aunque tengan buena edificabilidad, no resulta factible, pues el precio final se sale de mercado y, peor, si la densidad de construcción se ha disminuido, menos dan los números para una rentabilidad inmobiliaria.
  11. Yo prefiero la verticalidad en las grandes ciudades, pues permite concentrar instalaciones y abastecer los servicios con orden y funcionalidad; las casitas de pocos pisos o de un piso, piden más extensión de terreno, lo que implica más instalaciones.
  12. El riesgo de perder la sensibilidad de realizar dibujos de croquis a mano, que es lo que nos motiva a manejar la proporción, la escala y nos permite visualizar volúmenes exteriores y espacios interiores, se presenta al tener una computadora con programas de diseño frente a nosotros, ya que nos hace menos sensibles y menos prácticos.
  13. Respeto mucho al arquitecto de la antigüedad, desde Egipto, Grecia, Roma, hasta el Renacimiento; eran verdaderos artistas, arquitectos, calculistas, arquitectos de verdad que sabían calcular los pesos de los materiales, cubiertas, pilares, bóvedas y le inyectaban toda la estética y el amor a la arquitectura, conocida como la arquitectura para Dios; por ello requerían arquitectos de otra dimensión, como el mismo arquitecto Antonio Gaudí, autor de la actual catedral de la Sagrada Familia.
  1. El arquitecto versátil y de gran experiencia se puede acomodar en el mundo de la asesoría. Hoy en día existen muchas opciones tanto para jóvenes como para maduros.

De mujeres que impulsan ideas, abren caminos, organizan experiencias y ayudan a mostrar al Uruguay desde cada territorio. Mujeres que, desde distintos roles, aportan mirada, trabajo y compromiso al desarrollo del turismo del país.

El Día publicó un reconocimiento a doce protagonistas del sector turístico uruguayo, destacando trayectorias que reflejan liderazgo, creatividad y vocación por construir destinos.

Las reconocidas este año son: Andrea Baracco, Laren Balsamo, Patricia Chabot, Soraya Cedrés, María Eugenia Cunha, Rosana Décima, Silvia Esquivel, Karina Fortete, Rosario García, Rosita Moreno, Florencia Ualde y Fernanda Villamayor.

Desde Noticias y Destinos celebramos esta iniciativa que pone en valor el aporte de mujeres que impulsan el turismo del Uruguay con visión y apertura.

Una invitación a conocer estas historias que también ayudan a construir el presente y el futuro del turismo del país.

Leé la nota completa en El Día:
https://eldia.uy/el-dia-reconoce-a-las-mujeres-que-impulsan-el-turismo-del-uruguay-con-vision-y-apertura/

Yianina “Nina” Bugani: es la diseñadora uruguaya

En el mundo de la moda, hay momentos que marcan una temporada y otros que definen una trayectoria. El recorrido reciente de Yianina Bugani pertenece claramente al segundo grupo.

Con su firma Nina B., Bugani atraviesa uno de los momentos más significativos para el diseño uruguayo contemporáneo. En cuestión de semanas, la creadora consolidó presencia en dos de los epicentros globales de la industria: New York Fashion Week y Paris Fashion Week

Primero fue Nueva York. El pasado 16 de febrero, la diseñadora presentó su colección en la pasarela neoyorquina por segunda temporada consecutiva, confirmando que su debut del año anterior no había sido un gesto aislado sino el inicio de una relación sostenida con el circuito internacional.

Pocas semanas después llegó otro capítulo aún más simbólico. El 5 de marzo, Nina B. se convirtió en la primera propuesta uruguaya en integrar la Paris Fashion Week, uno de los escenarios más influyentes y selectivos del calendario global.

El lenguaje del cuero

La estética de Nina B. se construye sobre una idea clara: lujo contemporáneo con raíz artesanal. Botas y piezas de cuero elaboradas a mano que combinan líneas modernas con la fuerza del oficio tradicional.

Cada diseño nace en Uruguay y se produce íntegramente en el país, en colaboración con artesanos, técnicos y talleres locales —muchos de ellos liderados por mujeres—. El proceso es meticuloso: selección de cueros de alta calidad, trabajo manual y control en cada etapa.  Ver sus diseños

No se trata solamente de moda. Es identidad.

“Poder llevar al exterior una colección concebida y producida íntegramente en Uruguay demuestra que el talento local tiene lugar en los escenarios más exigentes”, expresó la diseñadora.

Reconocimiento internacional

El crecimiento de la marca se refleja también en los reconocimientos recibidos. Durante su paso por Estados Unidos, Bugani fue distinguida con el premio “Best Foreign Fashion Designer in the United States of 2026”, una mención que confirma su posicionamiento dentro del circuito internacional emergente.

En París, su presencia tuvo además un fuerte respaldo institucional. La diseñadora fue invitada especialmente por Enrique Emilio Loedel Soca, actual embajador de Uruguay en Francia. Al desfile asistieron también autoridades diplomáticas uruguayas, entre ellas Beatriz Argimón, en un gesto que subraya el valor cultural y creativo del diseño nacional en escenarios globales.

Una marca que trasciende fronteras

Oriunda del interior del Uruguay, Bugani construyó su proyecto con paciencia y visión. Lo que comenzó como un emprendimiento artesanal hoy se integra al mapa internacional de la moda sin perder su esencia.

En un sector dominado por grandes casas europeas y conglomerados globales, Nina B. propone algo distinto: lujo con identidad, diseño contemporáneo y producción consciente.

El resultado es una marca que no solo representa a una diseñadora. Representa una idea.

Que el talento nacido en un pequeño país del sur también puede caminar con paso firme sobre las pasarelas del mundo.

 
 
 

Uruguay apuesta a la estabilidad para atraer inversiones turísticas

En un contexto regional donde la incertidumbre económica suele marcar el ritmo de las decisiones empresariales, Uruguay busca posicionarse como un territorio de previsibilidad. Ese fue uno de los mensajes centrales que transmitió el ministro de Turismo, Pablo Menoni, durante la conferencia “Invertir en turismo en Uruguay: un destino confiable”, realizada el 3 de marzo en el Yacht Club de Punta del Este.

El jerarca subrayó que el país ofrece certezas institucionales, estabilidad normativa y una cultura de diálogo público-privado que lo distinguen en América Latina. Para el ministro, estos elementos constituyen una base sólida para quienes analizan proyectos turísticos de mediano y largo plazo.

En ese marco, destacó especialmente la continuidad de la Ley de Promoción y Protección de Inversiones, vigente desde 1998 y respaldada por distintos gobiernos y partidos políticos, un factor que transmite previsibilidad a los inversores que miran a Uruguay como destino estratégico.

El turismo como sector productivo estratégico

Más allá del discurso institucional, Menoni recordó que el turismo representa un componente relevante de la economía nacional. Según los datos presentados, el sector explica cerca del 6 % del Producto Bruto Interno y constituye uno de los principales generadores de empleo para jóvenes.

En términos de exportación de servicios, la actividad turística generó ingresos superiores a los 2.300 millones de dólares en el último año móvil, lo que confirma su peso dentro del entramado productivo del país.

Este panorama explica por qué la política turística se concibe como una estrategia de Estado. Desde la creación del propio Ministerio de Turismo en 1986, el país ha ido consolidando un marco institucional que busca integrar promoción, desarrollo territorial e innovación en la oferta turística.

El desafío: pasar de la estabilidad al valor turístico

Menoni planteó que Uruguay ya es reconocido internacionalmente por su estabilidad política y jurídica. Sin embargo, el reto ahora consiste en transformar esa estabilidad en un atributo turístico percibido por el visitante.

El ministro propuso avanzar hacia una propuesta más diferenciada que combine:

  • seguridad

  • calidad de vida

  • sostenibilidad

  • autenticidad cultural

En su visión, estos atributos deben integrarse a la promoción del país para posicionar a Uruguay no solo como un destino confiable para invertir, sino también como una experiencia de alto valor para quienes lo visitan.

Innovación y nuevos mercados

Otro eje de la estrategia oficial apunta a superar el techo histórico del turismo receptivo. Para ello, el ministerio trabaja en tres líneas principales:

  • innovación en productos turísticos

  • segmentación inteligente de la promoción

  • fortalecimiento de la conectividad aérea

Además, Menoni señaló el potencial de crecimiento en mercados regionales como el sur de Brasil y el centro de Argentina, donde existe margen para captar nuevos visitantes mediante campañas más precisas apoyadas en herramientas de inteligencia artificial y análisis de datos.

Un mensaje al sector

El cierre de su intervención dejó un mensaje dirigido tanto al sector público como al privado: las condiciones institucionales del país constituyen una ventaja competitiva, pero el crecimiento del turismo dependerá de la capacidad de innovar, coordinar y construir propuestas con identidad.

La estabilidad, señaló el ministro, ya está instalada. El próximo paso consiste en transformarla en valor turístico tangible para quienes visitan e invierten en Uruguay.

La escuela Gato Dumas presenta una nueva carrera que conecta cocina, cultura y comunicación. Una propuesta que abre un camino todavía poco explorado en la región.

La gastronomía uruguaya vive un momento interesante. Nuevos cocineros, productores, bodegas y proyectos rurales empiezan a dialogar con una mirada cultural más amplia. En ese escenario, aprender a observar, escuchar y contar esas historias se vuelve una herramienta valiosa. Porque detrás de cada plato siempre hay algo más: territorio, personas y memoria.


Cuando la gastronomía se transforma en relato

Viajar tiene muchas memorias. Algunas se guardan en fotografías. Otras quedan en paisajes o conversaciones. Pero casi siempre, cuando alguien vuelve de un destino, lo primero que cuenta es lo que comió.

La gastronomía dejó de ser solo cocina. Hoy es identidad, territorio, turismo, historia y también relato. En ese cruce aparece una disciplina que crece en todo el mundo: el periodismo gastronómico.

Con esa mirada, la escuela Gato Dumas Uruguay presenta una nueva carrera de Periodismo Gastronómico y Comunicación para Gastronomía, que se desarrollará entre abril y diciembre con clases dos veces por semana. Una formación pensada para quienes quieren comprender la cocina más allá de la receta y aprender a contarla.


El legado del Gato Dumas

Carlos Alberto “Gato” Dumas fue uno de los grandes maestros de la cocina latinoamericana. Su nombre se transformó en sinónimo de formación gastronómica y de pasión por el oficio.

A través de sus restaurantes, de sus escuelas y también de la televisión, logró algo que pocos cocineros consiguieron: transmitir entusiasmo por la cocina a miles de personas.

Sus programas culinarios acercaron el mundo gastronómico a los hogares y despertaron vocaciones en generaciones de cocineros. Muchos profesionales que hoy lideran restaurantes o proyectos culinarios comenzaron su camino inspirados por ese espíritu.

La escuela que lleva su nombre mantiene esa tradición formadora.


Una propuesta que une cocina y comunicación

La nueva carrera parte de una realidad clara: la gastronomía necesita ser contada con conocimiento y sensibilidad.

El programa combina herramientas de periodismo y comunicación con contenidos propios del universo gastronómico: historia de la alimentación, análisis del negocio culinario, cultura gastronómica, sostenibilidad y formación sensorial de alimentos y bebidas.

Está dirigida a periodistas, comunicadores, cocineros, profesionales del marketing, gestores culturales y personas vinculadas al turismo que quieran profundizar su mirada sobre la gastronomía.

Porque detrás de cada plato hay una historia, un territorio y una identidad.


Docentes que conocen el territorio gastronómico

La coordinación académica está a cargo de la consultora y comunicadora gastronómica Alva Sueiras, acompañada por un equipo docente internacional integrado por investigadores, periodistas y profesionales del sector.

Entre ellos se encuentran el antropólogo Gustavo Laborde, la periodista Macarena Langleib, la autora Rosana Decima, el productor Ernesto Muniz, la especialista Sylvana Cabrera, la gastrónoma francesa Sophie Le Baux y el especialista en comunicación digital Noriel Ferrer.

Desde Noticias & Destinos conocemos la calidad profesional de varios de estos nombres. En distintos viajes, encuentros gastronómicos y coberturas vinculadas al turismo hemos compartido mesas, conversaciones y recorridos donde siempre aparece la misma conclusión: la gastronomía se entiende mejor cuando se vive y se conversa.

En lo personal, quien escribe estas líneas sigue descubriendo este mundo con curiosidad. Cada productor, cada cocinero y cada territorio enseñan algo nuevo.


Aprender a mirar la cocina

El periodismo gastronómico no se limita a describir platos. Implica observar procesos, entender tradiciones, conocer productos, escuchar historias y descubrir cómo la cocina dialoga con la cultura y el turismo.

En un país como Uruguay, donde la identidad culinaria se mezcla con la ruralidad, la pesca, la carne, el vino y las nuevas cocinas urbanas, aprender a contar ese universo puede abrir caminos interesantes para la comunicación.

La propuesta de Gato Dumas aparece entonces como una puerta para quienes sienten curiosidad por ese relato. 

Porque muchas veces la gastronomía comienza en la cocina, pero termina en una historia bien contada.


Información e inscripciones

Escuela Gato Dumas Uruguay
Tel: 2487 6263
WhatsApp: 093 888 630
Mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Gacetilla.PCG.Gato Dumas

 

En un país pequeño, la primera impresión cuenta. Y muchas veces esa primera mirada llega por aire. El Aeropuerto Internacional de Carrasco, ubicado en el departamento de Canelones y principal puerta de entrada al Uruguay, continúa fortaleciendo su conectividad aérea y modernizando sus sistemas operativos para acompañar el crecimiento del turismo, los negocios y la movilidad regional.

Durante varias horas, un avión dibujó trayectorias repetidas sobre el cielo de la costa. Desde Atlántida, Parque del Plata y otros puntos del litoral de Canelones, muchos observaron su paso constante. El movimiento llamó la atención. No parecía un vuelo comercial ni una simple aeronave de tránsito.

La curiosidad llevó a investigar qué ocurría.

La explicación remite a uno de los aspectos más silenciosos y esenciales de la aviación: la seguridad de los sistemas de navegación aérea. El avión en cuestión es un Embraer IU-50 del Grupo Especial de Inspección en Vuelo (GEIV) de la Fuerza Aérea Brasileña, que realiza tareas de calibración en los aeropuertos uruguayos, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

Su misión consiste en verificar la precisión de los sistemas que guían a los pilotos durante las aproximaciones y aterrizajes. Entre ellos, el ILS (Instrument Landing System), las radioayudas VOR y los procedimientos instrumentales que permiten operar con seguridad incluso cuando la visibilidad se reduce.

Equipado con tecnología de medición de alta precisión, el avión sobrevuela la zona siguiendo patrones específicos. Cada pasada registra datos, corrige señales y valida que todo funcione con exactitud milimétrica.

Donde el ciudadano observa un avión repitiendo su recorrido sobre el cielo, los técnicos ven cifras, señales y coordenadas que garantizan que cada despegue y cada aterrizaje se realicen con plena seguridad.

Mientras la seguridad operacional se mantiene bajo permanente control técnico, la conectividad aérea del aeropuerto también muestra un crecimiento sostenido.

Para marzo de 2026, Carrasco opera 171 frecuencias semanales con 12 aerolíneas hacia 17 destinos, consolidando su papel como hub regional.

Entre las principales rutas se destacan:

  • Aerolíneas Argentinas: 26 vuelos semanales a Aeroparque.

  • Paranair: 18 a Asunción, 3 a Salto y 2 a Rivera.

  • Iberia: 7 a Madrid.

  • Air Europa: 4 a Madrid.

  • JetSmart: 7 a Río de Janeiro.

  • Sky Airline: 7 a Santiago, 3 a Salvador de Bahía y 4 a Río.

  • Gol: 7 a San Pablo y 4 a Río de Janeiro.

  • Azul: vuelos a Recife y Belo Horizonte.

  • Avianca: conexión con Bogotá.

  • American Airlines: 3 vuelos semanales a Miami.

La red se completa con conexiones a Panamá a través de Copa Airlines y otros destinos regionales.

El fortalecimiento de rutas hacia Brasil aparece como una de las tendencias más claras del momento, acompañando el crecimiento del turismo y los negocios entre ambos países.

Así, mientras la tecnología revisa cada señal de navegación en el aire, el aeropuerto sigue ampliando su red de destinos, consolidando su papel como la principal puerta de entrada aérea del Uruguay.uelo

Para marzo de 2026, Carrasco opera 171 frecuencias semanales con 12 aerolíneas hacia 17 destinos, consolidando su papel como hub regional.

Entre las principales rutas se destacan:

  • Aerolíneas Argentinas: 26 vuelos semanales a Aeroparque.

  • Paranair: 18 a Asunción, 3 a Salto y 2 a Rivera.

  • Iberia: 7 a Madrid.

  • Air Europa: 4 a Madrid.

  • JetSmart: 7 a Río de Janeiro.

  • Sky Airline: 7 a Santiago, 3 a Salvador de Bahía y 4 a Río.

  • Gol: 7 a San Pablo y 4 a Río de Janeiro.

  • Azul: vuelos a Recife y Belo Horizonte.

  • Avianca: conexión con Bogotá.

  • American Airlines: 3 vuelos semanales a Miami.

La red se completa con conexiones a Panamá a través de Copa Airlines y otros destinos regionales.

El fortalecimiento de rutas hacia Brasil aparece como una de las tendencias más claras del momento, acompañando el crecimiento del turismo y los negocios entre ambos países.

Así, mientras la tecnología revisa cada señal de navegación en el aire, el aeropuerto sigue ampliando su red de destinos, consolidando su papel como la principal puerta de entrada aérea del Uruguay.

Fuentes