Jacobo Malowany

Jacobo Malowany

Remo Monzeglio se integra al Arapey Thermal & Spa como asesor estratégico

El ex viceministro de Turismo del gobierno de Luis Lacalle Pou se incorpora a la actividad privada, aportando experiencia, visión y gestión al reconocido resort termal de Salto.

Por Freddy Caruso

El ex Viceministro de Turismo, Remo Monzeglio, se integró como Asesor del Directorio del Arapey Thermal & Spa, uno de los complejos hotelero-termales más importantes del norte del país, ubicado en Termas del Arapey, departamento de Salto.

El resort, que cuenta con 202 habitaciones y un modelo all inclusive, es referencia nacional en turismo termal, bienestar y descanso familiar, con una propuesta centrada en el relax, la salud y el aprovechamiento terapéutico de sus aguas.

La incorporación de Monzeglio se concreta a través de su firma MHM – Monzeglio Hotel Marketing, especializada en asesoramiento estratégico para emprendimientos hoteleros y turísticos en Uruguay, lo que refuerza el perfil profesional de la nueva etapa que inicia el complejo.

Un aporte clave desde la experiencia y la gestión

Con una extensa trayectoria en gestión hotelera, marketing turístico y planificación estratégica, Remo Monzeglio suma al Arapey Thermal & Spa una mirada integral que combina conocimiento del sector privado con una profunda comprensión del funcionamiento del Estado, adquirida durante su desempeño en el Ministerio de Turismo.

Durante su paso por la cartera, Monzeglio se destacó por una gestión proactiva, orientada a la generación de soluciones, la innovación en productos turísticos y el fortalecimiento de la competitividad del destino Uruguay, con especial atención a la articulación público-privada y al posicionamiento internacional del país.

En ese sentido, su rol como asesor del Directorio apunta a potenciar el crecimiento del resort, consolidar su posicionamiento en el mercado termal regional y acompañar procesos de mejora continua en gestión, comercialización y experiencia del huésped.

Termas del Arapey, un destino con proyección

La llegada de Monzeglio al Arapey Thermal & Spa se da en un contexto de renovado interés por el turismo de bienestar, la salud preventiva y las experiencias integrales, segmentos en los que el complejo salteño tiene una base sólida para seguir desarrollándose.

El nombramiento representa, además, una señal clara de profesionalización y visión estratégica, claves para enfrentar los nuevos desafíos del turismo pospandemia, donde la diferenciación, la innovación y la calidad de gestión se vuelven factores decisivos.

Con este paso, Remo Monzeglio consolida su regreso al ámbito privado, aportando conocimiento, contactos y una mirada estratégica que suma valor no solo al resort, sino también al desarrollo del turismo termal en Uruguay.

Uruguay en FITUR 2026: identidad, estrategia y una presencia que se siente

Del 21 al 25 de enero, FITUR 2026 volvió a convertir a IFEMA Madrid en el gran punto de encuentro del turismo global. Más de 10.000 empresas, 161 países, 111 representaciones oficiales y una superficie récord de 200.000 m² dieron marco a una edición atravesada por la innovación, la sostenibilidad y la inteligencia estratégica aplicada a los destinos.

En ese escenario, Uruguay desplegó una presencia sobria y potente, alineada con resultados concretos: el mercado español registró un aumento del 59% en el gasto turístico, alcanzando los 58 millones de dólares, junto a una mayor diversificación de visitantes, estancias más largas y un claro proceso de descentralización territorial.

Un stand que habla sin estridencias

El stand de Uruguay se presenta como un espacio abierto, cálido, reconocible. No busca impactar desde lo monumental, sino desde lo sensorial. Madera clara, iluminación cuidada y una circulación fluida invitan a quedarse. Allí, el país se cuenta a sí mismo a través de gestos simples y profundamente identitarios.

El mate aparece como ritual compartido, no como objeto decorativo. El chivito uruguayo, los dulces artesanales y los vinos Tannat construyen un relato gastronómico que conecta territorio, tradición y calidad. La música acompaña sin invadir: murga y candombe emergen como expresión viva, no como postal congelada.

Durante toda la semana, el stand propone probar, escuchar, conversar. Llevarse un sabor, una historia, una referencia concreta. Uruguay no se explica: se experimenta.

Agenda activa y mirada estratégica

La delegación oficial, encabezada por el ministro de Turismo Pablo Menoni y el director nacional de Turismo Cristian Pos, desarrolla una agenda intensa de reuniones, entrevistas y presentaciones junto a actores públicos y privados.

Bajo el lema “Uruguay sorprende, viví más de lo que imaginás”, la propuesta integra cultura, naturaleza, enoturismo, turismo rural, segmentos MICE, turismo accesible, deportivo y diversidad, con foco en conectividad aérea, desestacionalización y alianzas comerciales en el mercado europeo.

Entre las novedades, se presenta “Itinerarios Vivos”, una plataforma basada en inteligencia artificial que permite personalizar experiencias de viaje, comenzando por Montevideo y con proyección nacional. Tecnología al servicio del relato y de la decisión del viajero.

Un dato que completa el panorama y le da espesor estratégico a la presencia uruguaya en Madrid: el mercado europeo aportó en 2025 casi 200.000 visitantes, con España superando los 50.000 arribos y ubicándose entre los países con mayor nivel de gasto turístico por persona. No se trata solo de volumen, sino de calidad del visitante, permanencia y derrame en distintos territorios del país.

La conectividad respalda esa relación madura y en crecimiento. Once frecuencias semanales unen Madrid con Montevideo, consolidando un puente aéreo estable que facilita tanto el turismo vacacional como los viajes de negocios, eventos y encuentros institucionales.

A esto se suma un componente clave que trasciende lo turístico: España lidera la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector, reafirmando su rol como socio estratégico de largo plazo para Uruguay. Hotelería, servicios, infraestructura y proyectos vinculados a experiencias turísticas encuentran en el capital español un aliado natural, reforzando una relación que combina historia compartida, confianza institucional y visión de futuro.

En FITUR 2026, estos números no aparecen como estadísticas aisladas, sino como señales claras de una relación bilateral sólida, con margen de crecimiento y una agenda común donde turismo, inversión y conectividad avanzan en la misma dirección.

Sinergia público-privada

Bajo la premisa de "llevarse un pedacito de país", el stand de Uruguay funcionará como una embajada de los sentidos gracias a la colaboración estratégica con empresas nacionales que aportan la materia prima de nuestra identidad:

  • Yerba Mate Canarias: Apoya las "Rondas de Mate" diarias, un espacio de interacción cultural donde se enseña la relevancia cutural del mate entre los uruguayos. 

  • Instituto Nacional de Carnes (INAC): Respalda las degustaciones de Chivito, poniendo en valor la trazabilidad y calidad de nuestras carnes.

  • Los Nietitos: Acompaña las tardes de "Dulce Celeste", promoviendo la tradición de nuestros dulces y alfajores.

  • Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI): A través del sommelier Federico de Moura, presentará los vinos que maridan estas experiencias, destacando al Tannat como bandera de exportación.

La delegación oficial cuenta con una fuerte presencia del sector privado y operadores turísticos clave para la comercialización del destino. Además del Ministerio de Turismo, integran la comitiva: la Intendencia de Montevideo, Personal Operadora, Abtour, Buquebus, Daniel Reyes, Tekoa Viajes, Mowi, Dcom Travel, Jetmar, Furlongincoming y Hotel The Grand. Toda la participación se realiza en permanente coordinación con la Embajada de Uruguay en España.

Además de la gastronomía y los negocios, la agenda institucional incluye el lanzamiento de la plataforma desarrollada en Uruguay "Itinerarios Vivos", instrumentada en primera instancia por Montevideo, que utiliza Inteligencia Artificial para personalizar la experiencia del viajero. El cierre de las jornadas estará a cargo de la murga Tirando la Bohemia y la Asociación de Amigos del Candombe, que con distintas propuestas celebrarán nuestras raíces.

FITUR 2026: el contexto global

Esta edición consolida a FITUR como hub de inteligencia turística. La inauguración del Pabellón del Conocimiento reúne más de 200 sesiones sobre IA, big data, gobernanza, comunicación, sostenibilidad y nuevos modelos de gestión de destinos. La feria refuerza su rol como espacio donde se cierran acuerdos, se leen tendencias y se define agenda.

México, como país socio, aporta una presencia cultural fuerte, mientras el crecimiento de áreas como Travel Technology y FITUR TechY confirma que el turismo del presente se diseña con datos, pero se valida con experiencias.

Una ausencia sentida, una presencia que continúa

Este año, por problemas de salud, no he podido acompañar presencialmente la cobertura en Madrid como estaba previsto. Una ausencia que se siente, porque FITUR siempre permite leer los matices, los gestos y las conversaciones que no entran en la agenda formal.

Sin embargo, el pulso de Uruguay en la feria es claro incluso a la distancia. El país se muestra coherente, con mensaje, con identidad y con resultados que respaldan la estrategia. FITUR 2026 confirma que Uruguay no compite por volumen, sino por sentido.

Y eso, en un mundo saturado de ofertas, marca la diferencia.

Davos, tecnología y destino humano: una mirada desde Uruguay

Desde Noticias y Destinos seguimos de cerca lo que ocurre en World Economic Forum, no por moda ni por agenda ajena, sino porque Davos funciona como un radar anticipado de los cambios que luego impactan en la educación, el trabajo, el turismo y la forma misma de habitar el mundo.

El discurso de Elon Musk merece atención, incluso cuando genera controversia. No tanto por la exactitud de sus fechas —siempre discutibles—, sino por la dirección del pensamiento que propone: un futuro acelerado, profundamente tecnológico, donde las decisiones que tomemos hoy como países pequeños también cuentan.

Inteligencia artificial y educación: formar para lo desconocido

Musk vuelve a poner sobre la mesa la llegada de la AGI y lo hace con plazos cortos. Más allá de si se cumplen o no, el mensaje interpela directamente a la educación.
Desde Uruguay, la pregunta no es si la IA llegará, sino qué tipo de personas estamos formando:

  • ¿Educamos para repetir tareas o para pensar, crear y convivir con sistemas más inteligentes?

  • ¿La alfabetización digital será técnica o también ética, crítica y humanista?

La educación, incluso la turística y la técnica, deja de ser preparación para un empleo y pasa a ser preparación para la adaptabilidad.

Robótica, trabajo y turismo: cuando el tiempo vuelve a ser valor

La visión de robots como cuidadores, asistentes y trabajadores industriales plantea un escenario donde muchas tareas se automatizan.
Para el turismo —actividad profundamente humana— esto abre un doble camino:

  • Más eficiencia operativa.

  • Pero, sobre todo, más tiempo para la experiencia, el relato, el vínculo.

Si la robótica reduce la carga laboral repetitiva, el turismo puede recuperar su esencia: hospitalidad, cultura, territorio y emoción. No competir con máquinas, sino diferenciarse de ellas.

Energía y territorio: una lección para países chicos

Cuando Musk habla de energía solar masiva en España o Sicilia, el mensaje de fondo es territorial: el futuro energético se juega en el uso inteligente del espacio y el sol.
Uruguay, con su matriz renovable avanzada, aparece como un ejemplo silencioso. No por escala, sino por decisión política sostenida. El desafío ya no es generar energía, sino integrarla a modelos productivos, educativos y turísticos coherentes.

Espacio, datos y humanidad: pensar a largo plazo

Starship, Marte y los centros de datos en órbita pueden parecer ciencia ficción, pero funcionan como metáfora poderosa: el límite ya no es tecnológico, sino cultural y ético.
La pregunta relevante no es si iremos a Marte, sino qué humanidad queremos llevar con nosotros, aquí y ahora.

Una idea final

Musk cierra con una defensa del optimismo. No ingenuo, sino activo. Desde Uruguay, ese optimismo no pasa por imitar modelos ajenos, sino por leer el mundo con atención y actuar con identidad propia.

Educación con sentido, turismo con propósito y tecnología al servicio de las personas. Davos no dicta el camino, pero sí señala los cruces. Elegir por dónde avanzar sigue siendo responsabilidad nuestra.

Reabre el Paseo Gastronómico de Parque del Plata con una propuesta renovada en la costa

El Paseo Gastronómico de Parque del Plata, ubicado en calle 50 Metros y Rambla Solís Chico, volvió a abrir sus puertas tras un proceso sostenido de renovación y puesta en valor del espacio. La reapertura marca una nueva etapa para este punto de encuentro costero, que integra gastronomía, cultura y un entorno moderno y acogedor, en diálogo directo con el paisaje del arroyo y la rambla.

El paseo nació como una apuesta a pequeños emprendedores locales, con diez locales comerciales que ofrecían una variada propuesta gastronómica. Con el paso del tiempo se incorporaron mejoras estructurales, como la colocación de un techo, y hoy el espacio luce una transformación integral. Las nuevas instalaciones, más funcionales y estéticamente integradas al entorno, suman servicios y calidad urbana a una costa que ya cuenta con un fuerte atractivo natural.

Durante la inauguración, el secretario general de la Intendencia de Canelones, Pedro Irigoin, destacó el recorrido del proyecto y su proyección a futuro. Recordó que años atrás, cuando se desempeñaba como alcalde de Parque del Plata, surgía la pregunta sobre cuánto más se podía hacer en la zona. Hoy, con otro camino recorrido, la respuesta es clara: el potencial es amplio y el trabajo por delante, continuo.

Irigoy señaló que el objetivo es seguir consolidando servicios en las zonas aledañas a Atlántida, con una mirada integrada del territorio. Entre los desafíos planteados aparece la renovación de la rambla, la creación de un parque lineal que conecte Las Toscas, Parque del Plata y Atlántida, y la puesta en valor de Parque del Plata Norte, preservando su carácter agreste y el entorno del arroyo. La idea es que lo urbano y lo natural convivan, con servicios que acompañen sin perder identidad.

“El crecimiento nunca se agota”, subrayó, al señalar que la demanda de la comunidad impulsa nuevas iniciativas de forma permanente. En esa misma rambla se desarrollan eventos de alcance departamental y nacional, como la Fiesta de la Cerveza, además de encuentros culturales y gastronómicos que fortalecen la infraestructura y hacen más atractiva la zona durante todo el año.

La reapertura del Paseo Gastronómico no se presenta como un punto de llegada, sino como parte de un proceso más amplio. Requiere tiempo, inversión y voluntad política, condiciones que —según destacó el jerarca— se dieron para que hoy el espacio vuelva a recibir al público y, al mismo tiempo, permita seguir pensando en nuevos proyectos, como el mercado de cercanía de Atlántida y futuras intervenciones en la costa canaria.

Con esta reapertura, Parque del Plata suma un espacio que invita no solo a comer, sino a descubrir sabores, disfrutar del entorno y vivir una experiencia gastronómica y cultural que dialoga con el paisaje y con la vida cotidiana de la costa.


La mirada local: palabras de la alcaldesa  de Parque del PlataTania Vecchio

Bueno, buenas tardes a todos. Muchísimas gracias por estar con nosotros. Es hoy realmente un día muy especial. Esto tiene una historia para atrás. No empezó hace dos meses. Sí, el final de esta historia empezó hace dos meses, pero empezó hace 10 años, cuando alguien vio que este era un lugar que se podía explotar, que la Intendencia podía apoyar a pequeños emprendedores y a su vez ser el lugar de encuentro para la gente que nos visita y que vive acá en nuestro municipio.

Hace dos meses atrás, no un poquito más, comenzamos una gestión con Canelones, con las direcciones, a decir que este lugar merecía o necesitaba un poquito de amor, por decirlo de alguna forma, y que necesitábamos ese empujón desde direcciones de Canelones para que eso sucediera. Tuvimos una gran respuesta, acá lo vemos.

Hace exactamente dos meses y cinco días, acá teníamos parados 10 chiringos con mucha historia, pero que realmente necesitaban ese impulso, y hoy, dos meses y cinco días después, vemos lo que es la infraestructura, el haber valorizado de la forma que se valorizó este espacio, el acompañar el crecimiento de pequeños emprendedores y que esto sea el lugar de encuentro no solo gastronómico, sino que cultural para todos los que nos visitan y todos los que residen acá.

Ahora solo de mi parte queda agradecer a todos los que estuvieron en este espacio, en este lugar, y para eso se hizo una gestión. A la dirección de Obras que puso muchísimo, inclusive suspendieron licencias; a Desarrollo Económico, a Turismo, a la Intendencia toda, a OPP, al Ministerio de Turismo, pero en especial quiero agradecer a todos los funcionarios de mi municipio y de cada una de las direcciones que son los que ponen el día a día y que sin ellos y sin el equipo, ninguno de nosotros funcionaríamos.

Así, agradecer a los funcionarios y también agradecer a los emprendedores, a los 10 emprendedores, a los que están desde el primer día y a los que empiezan hoy por apoyarnos y por creer que realmente este es un proyecto que va a ir para adelante.

El rol del asociativismo y la planificación turística

Desde el sector turístico, el presidente de la Asociación Turística de Canelones, Carlos Tabó, valoró la importancia de crear y sostener espacios que den oportunidades reales a pequeños emprendedores, integrándolos a una estrategia territorial más amplia. Señaló que estos proyectos fortalecen la cadena de valor local y generan identidad, servicios y experiencias que el visitante busca.

Tabó también mencionó que la ATC mantuvo recientemente reuniones con la directora de Turismo de Canelones, Ximena Costa, y con Susana Prats, donde se conversó sobre el Plan Estratégico de Turismo y su proyección para los próximos años. En ese marco, destacó la necesidad de microsegmentar acciones, llegar con propuestas concretas a cada municipio y consolidar productos turísticos que dialoguen con la identidad de cada localidad.

“Es una satisfacción ver este espacio reinaugurado”, expresó, y remarcó el valor de que la Dirección de Turismo trabaje de forma articulada en proyectos que permitan atraer más visitantes, diversificar la oferta y distribuir los beneficios del turismo en todo el departamento.

Con estas miradas —la del gobierno local, la Intendencia y el sector turístico organizado—, la reapertura del Paseo Gastronómico de Parque del Plata se consolida como un ejemplo de política pública sostenida, apoyo al emprendedurismo y construcción de territorio desde lo cotidiano.

 
 

En esta reflexión íntima y lúcida, el arquitecto Esteban Molet Gurrera comparte medio siglo de oficio y pensamiento, recorriendo el placer silencioso de crear, proyectar y ver envejecer bien a la arquitectura. Una mirada crítica sobre la obsesión por lo icónico y una defensa clara de lo esencial: el valor del diseño con sentido, tanto en lo monumental como en lo pequeño.


El placer de las obras grandes y pequeñas

Arq. Esteban Molet Gurrera

La arquitectura es como una novia que te exige y de momento, no te da lo que esperas, o lo inmediato que quieres recibir a cambio.

En mis 50 años desde que me recibí como arquitecto, creo que el mayor placer que he recibido ha sido ver algunas de mis obras que ya llevan más de 30 o 40 años de haberse terminado, en muy buen estado, tanto que todavía dan ganas de contemplarlas. Afortunadamente, esta satisfacción nadie te la quita; es muy agradable encontrar obras en Polanco, Las Lomas, del Valle, Acapulco, Cancún, obras que hicimos hace tantos años y que algunas personas que en ese momento estén contigo, digan: “¿Tú hiciste ese edificio?” Uno se siente muy bien de haber construido algo así.

Para mí, la obra terminada es una fase muy importante, ya que es la culminación de todo el trabajo creativo, sin embargo, disfruto mucho todo el proceso desde el comienzo, cuando realizo los primeros croquis, pues sé que van a llevar mis ideas a buen puerto, mientras voy añadiendo las partes que se requieren para desarrollar un edificio completo, inteligente o no.

El desarrollo de un proyecto me provoca un placer enorme y una satisfacción invaluable y es que estoy casi siempre solo, mis croquis y yo, avanzando la idea inicial para llegar al primer “proyecto conceptual”, pues esa parte del proceso creativo del proyecto es para mí un diálogo entre mi creatividad y el resultado que da cada raya, cada trazo, todos los colores, lápices y plumones, al generar formas, geometría y volúmenes que pronto se vayan concretando físicamente en objetos reales, hasta llegar a la culminación de la obra.

Lo que para mí funciona como una serie de fases que se van completando con su consecuente satisfacción, ya que cada momento tiene para mí un valor de parto sin dolor.

Es el momento que hace realidad que pueda construirse, edificarse, una obra arquitectónica que iniciaste con la primera raya y continuaste con el proyecto conceptual o el guion de la arquitectura que se va a erguir; en el momento en que se unan todos los factores necesarios: planos ejecutivos, licencias y permisos, la inversión total, la planeación y la construcción en sí, esa obra se llevará a cabo. Esto no es poco y todo tiene que conjuntarse con la simultaneidad y combinación de todos los requerimientos que han de cumplirse en su totalidad.

Hay obras arquitectónicas muy grandes que de estética no tienen nada y resultan bultos enormes o cajas de zapatos tiradas en un armario o clóset llamado espacio, que no tienen ni pies ni cabeza.

China y el resto de los países asiáticos, están llenos de bultos icónicos que de icónicos no tienen nada, resaltan formas caprichosas y sin sentido; eso me hace regresar a lo pequeño, a lo sencillo y, a veces, volver a lo simple me causa más gusto y placer, por la belleza de los pequeños detalles.

La arquitectura está en lo grande y en lo pequeño, siempre y cuando valga la pena el concepto de diseño. Igual de bien o de mal, lo grande y lo pequeño, hay que saberlo trabajar, componer con el mismo gusto y talento, tanto la arquitectura monumental como la de pequeña escala.

Como decía, ahora casi todos los edificios tratan de ser icónicos y para dar mayor énfasis, se visten con un disfraz; es como vestirse todos los días para una boda o fiesta, y para mí resulta una exageración. A veces pienso que se visten de payaso para hacerse los simpáticos o los graciosos y su interés básico es llamar la atención.

Cada edificio autonombrado icónico equivale, sin exagerar, a lo que valdrían varios edificios normales con usos normales, más bien para necesidades más humanas y más prioritarias, no de vanidad o de moda, con marcas de valores exorbitantes, ya saben a cuales me refiero, pues su precio no equivale a su utilidad real, su valor es solo de marca.

De esta misma forma distintos arquitectos han diseñado muchos edificios icónicos, solo con la finalidad de lucir y presumir su edificio, al precio que sea, sin ver la desproporción comparativa con edificios de buena arquitectura, sin pretensiones icónicas erróneas y tristemente, ya en pronta extinción.

Audiovisual Exterior: promoción de Uruguay en el mundo  logra media sanción en Diputados

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el proyecto de ley  que fue presentado por el comunicador y  ex diputado del Partido Nacional, Martín Biurrun, que da un enfoque diferente el área audiovisual. “Este proyecto deja de pensar el audiovisual únicamente como promoción cultural y lo incorpora como una herramienta estratégica de país. No hablamos solo de cine, sino también de series, documentales, animación, contenidos digitales, plataformas y nuevos formatos. Muy especialmente noticias de Uruguay, de qué pasa en nuestro país”, expresó Biurrun a Noticias y Destinos.

​Al igual que hoy en día tenemos tantas noticias de algunos países y de otros no. Eso no es casual, hay una política de audiovisual exterior de esas naciones. Y, sobre todo, de cómo todo eso se articula con política exterior, comercio, marca país e innovación. Es pasar de acciones aisladas a una estrategia coherente, que entiende al audiovisual como industria, como lenguaje, como noticia y como activo internacional, sostiene. Y no es un dominio exclusivamente estatal, ni debe serlo, es una política que involucra al individuo, a la empresa privada, al periodista, al creador de contenidos, comenta. “Todos juntos, como país tenemos que empezar a pensar en Audiovisual Exterior como concepto, como proyección, como podemos contribuir para dar a conocer aún más al Uruguay fuera de fronteras”, señala el ex legislador.

El audiovisual es el lenguaje dominante de esta época. Para un país pequeño como Uruguay, usarlo de forma inteligente es clave: no se trata de hacer más ruido, sino de decir mejor quiénes somos. Eso genera confianza, interés y oportunidades concretas. Para ampliar nuestras oportunidades como país nos tienen que conocer aún más.

Al ser consultado acerca de qué imagen de Uruguay cree que hoy no está llegando al mundo y que este proyecto puede ayudar a mostrar, Biurrun explica que Uruguay es reconocido como un país estable y confiable, y eso es un activo enorme. Pero no siempre se ve con claridad nuestro costado más contemporáneo: el Uruguay creativo, tecnológico, con talento joven y capacidad profesional para competir a nivel global. Uruguay es ejemplo de democracia en el mundo y eso también hay que seguir reivindicándolo.

“Hay mucho valor que todavía no estamos mostrando del todo. El audiovisual permite hacerlo de una manera auténtica, construyendo empatía y cercanía, a través de historias y relatos, que conectan con el público pero también mostrando nuestra realidad”, comenta.​​

Acerca del proyecto  explica que es una propuesta concreta, con reglas claras, con coordinación y con objetivos medibles. Cuando una política pública conecta identidad, desarrollo económico y proyección internacional, y lo hace con seriedad, las banderas pasan a otro plano, porque se ve claramente el interés del país.​​

El proyecto propone coordinación entre el sector público y el privado, en su opinión,  la oportunidad es enorme si se entiende bien el rol de cada uno. El Estado tiene que aportar los actores que ya tiene. La idea no es generar estructuras ni gastos nuevos, por el contrario, maximizar la eficiencia de los recursos existentes (MEC, SECAN, Uruguay XXI, Relaciones Exteriores, Industria, etc).  “El sector privado, en el sentido más amplio, tanto individuos como empresas, puede generar iniciativas, contenidos y proyectos que impulsen este concepto y que puedan innovar. Una buena política pública no reemplaza la iniciativa privada: la potencia y se apoya en la creatividad de cada ciudadano, de cada empresa, de cada asociación”, afirma el entrevistado.

Para el ex diputado  su “aspiración es que los privados lancen iniciativas. Digamos que se trata de una semilla y hay que esperar que florezca, que crezca y se desarrolle, pero para eso hay que regarla todos los días, potenciar el concepto y que la gente se ampare de él. Insisto en eso porque veo la política pública como algo dinámico y parece igual de importante un canal de televisión que envíe noticias de Uruguay al mundo, como un creador de contenido en las redes. Es mi deseo que las personas se apropien y sientan este concepto de dar a conocer a nuestro país fuera de fronteras”.

Biurrun tiene experiencia en la ComisióVn del Audiovisual Exterior de la Asamblea de los Franceses del Extranjero para lo que cree fue clave para esta iniciativa. Esa experiencia me mostró que los países que logran posicionarse internacionalmente no improvisan. Planifican, coordinan y evalúan. “Aprendí el valor de las redes en el exterior, de la diplomacia cultural y de pensar cada acción como parte de una estrategia mayor. El desafío fue adaptar esas lecciones a la escala uruguaya, sin copiar modelos ajenos, respetando nuestra identidad y nuestras capacidades reales. Francia por ejemplo tuvo el Audiovisual Exterior de France que luego se transformó en un holding mediático actualmente France Médias Monde que gestiona canal de televisión y radios”, concluyó.

  

Diferentes miradas políticas

El proyecto lo presentó en 2024 siendo diputado, ahora que se haya aprobado por unanimidad en Diputados el ex legislado considera que es una señal muy alentadora. En un momento donde muchas veces parece que la política se reduce a la confrontación, esta unanimidad demuestra que Uruguay sigue teniendo una fortaleza fundamental: la capacidad de ponerse de acuerdo cuando hay rumbo claro y objetivos compartidos.

Biurrun de 34 años siente que es una responsabilidad generacional demostrar que se puede renovar sin romper, fortalecer sin dividir. Lo que no quiere decir que no haya momentos en que sea necesario confrontar ideas, posturas. Es natural tener opiniones y posturas distintas, pero sin caer en la desvalorización de la persona, del interlocutor.​

Durante el debate parlamentario se mencionó su historia familiar y la convivencia de distintas miradas políticas,  el ex legislador opina que esto su experiencia personal influyó mucho. “Crecer en un entorno donde convivían miradas distintas enseña que el desacuerdo no es una amenaza, sino una oportunidad para tomar mejores decisiones y obliga a mejorar constantemente una idea o propuesta. Creo que fue un privilegio que me permitió comprender la sociedad de otra forma”, señaló.   “Esa experiencia me marcó en la forma de hacer política: escuchar, integrar, defender convicciones con respeto y entender que liderar también es convocar. Creo que ese espíritu estuvo presente en todo el proceso del proyecto”, agregó.

Noticias y Destinos le consultó acerca de si  Senado aprueba definitivamente la ley, cuál le gustaría que fuera el primer impacto concreto del Audiovisual Exterior uruguayo en el mundo. En tal sentido mencionó que le gustaría fuera un impacto claro y tangible: más contenidos uruguayos circulando en el mundo (noticias, películas, etc), más reconocimiento internacional.

Y, al mismo tiempo, que puertas adentro se perciba algo igual de importante: que logramos trabajar juntos como sociedad. Le llamo “visión de país” y​ “política país”, es decir una política de Estado que trasciende las diferencias partidarias. Una política inteligente, que confía en su gente y que coordina mejor. Eso es lo que, a largo plazo, hace fuerte a un país.

 

 

 

 

El discurso del primer ministro de Canadá, Mark J. Carney, puede leerse como una traducción geopolítica del gato de Schrödinger aplicada al mundo actual. Durante años, el orden internacional estuvo vigente y erosionado al mismo tiempo: sólido en la retórica, frágil en la práctica. Esa superposición resultaba funcional mientras nadie abriera la caja. Al hacerlo, Carney pone palabras a una evidencia incómoda: el sistema basado en normas dejó de operar como promesa universal y pasó a funcionar de manera selectiva, instrumental y, en muchos casos, coercitiva. La observación honesta colapsa la ambigüedad. Ya no existe el “como si”.

Para Uruguay, la paradoja no es ajena, aunque se viva desde otra escala. También aquí convivieron dos realidades simultáneas: la confianza histórica en el multilateralismo y la constatación de que el mundo se ordena cada vez más por poder, velocidad y conveniencia. Uruguay no es una potencia media, pero tampoco un actor pasivo. Su capital reside en la estabilidad institucional, la previsibilidad democrática, la vocación de diálogo y la credibilidad acumulada. Abrir la caja, en clave uruguaya, implica dejar de actuar bajo supuestos que ya no garantizan protección y avanzar hacia una inserción internacional más consciente, diversificada y coherente entre discurso y acción.

En ese marco, el acuerdo aún inconcluso entre el Mercosur y la Unión Europea aparece como una oportunidad estratégica que exige rectificación y decisión política. Durante años, ese entendimiento estuvo firmado y suspendido a la vez: defendido en los comunicados, postergado en los hechos. Para Uruguay, destrabarlo no es solo una cuestión comercial. Es una forma concreta de reducir vulnerabilidades, ampliar márgenes de autonomía y anclar su proyección internacional en reglas claras con un socio que todavía valora estándares, sostenibilidad y previsibilidad. En un mundo donde la integración puede convertirse en dependencia, avanzar con Europa puede ser una manera de abrir la caja a tiempo y evitar quedar atrapados en una ilusión que otros ya abandonaron.

Les dejo el discurso en Davos el día 20 de enero de 2026

Es un placer —y un deber— estar con ustedes en este punto de inflexión para Canadá y para el mundo. Hoy hablaré de la ruptura del orden mundial, del fin de la grata ficción y del amanecer de una realidad brutal en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno. Pero sostengo, aun así, que otros países —en particular las potencias medias como Canadá— no están indefensos. Tienen el poder de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados. El poder de los menos poderosos comienza con la honestidad. Cada día se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias. Que el orden basado en normas se está desvaneciendo. Que los fuertes hacen lo que pueden, y los débiles sufren lo que deben. Este aforismo de Tucídides se presenta como inevitable: la lógica natural de las relaciones internacionales reimponiéndose. Y, ante esa lógica, existe una fuerte tendencia de los países a adaptarse para encajar. A acomodarse. A evitar problemas. A esperar que el acatamiento compre seguridad. No lo hará. Entonces, ¿cuáles son nuestras opciones? En 1978, el disidente checo Václav Havel escribió un ensayo titulado El poder de los sin poder. En él planteó una pregunta sencilla: ¿cómo se sostenía el sistema comunista? Su respuesta empezaba con un verdulero. Cada mañana, este tendero coloca un letrero en su escaparate: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”. No lo cree. Nadie lo cree. Pero lo coloca de todos modos: para evitar problemas, para señalar conformidad, para llevarse bien. Y como cada tendero en cada calle hace lo mismo, el sistema persiste. No solo mediante la violencia, sino mediante la participación de la gente común en rituales que, en privado, sabe que son falsos. Havel llamó a esto “vivir dentro de una mentira”. El poder del sistema no proviene de su verdad, sino de la disposición de todos a actuar como si fuera cierto. Y su fragilidad proviene de la misma fuente: cuando incluso una sola persona deja de actuar —cuando el verdulero quita su letrero— la ilusión empieza a resquebrajarse. Ha llegado el momento de que las empresas y los países retiren sus letreros. Durante décadas, países como Canadá prosperaron bajo lo que llamamos el orden internacional basado en normas. Nos unimos a sus instituciones, alabamos sus principios y nos beneficiamos de su previsibilidad. Podíamos impulsar políticas exteriores basadas en valores bajo su protección. Sabíamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa. Que los más fuertes se eximirían cuando les conviniera. Que las reglas comerciales se aplicaban de manera asimétrica. Y que el derecho internacional se aplicaba con rigor variable según la identidad del acusado o de la víctima. Esta ficción era útil, y la hegemonía estadounidense, en particular, ayudó a proveer bienes públicos: rutas marítimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos para resolver disputas. Así que pusimos el letrero en la ventana. Participamos en los rituales. Y, en gran medida, evitamos señalar las brechas entre la retórica y la realidad. Ese pacto ya no funciona. Permítanme ser directo: estamos en medio de una ruptura, no de una transición. En las dos últimas décadas, una serie de crisis —financiera, sanitaria, energética y geopolítica— dejó al descubierto los riesgos de una integración global extrema. Más recientemente, las grandes potencias empezaron a usar la integración económica como arma. Aranceles como palanca. Infraestructura financiera como coerción. Cadenas de suministro como vulnerabilidades a explotar. No se puede “vivir dentro de la mentira” del beneficio mutuo mediante la integración cuando la integración se convierte en la fuente de tu subordinación. Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias —la OMC, la ONU, las COP—, la arquitectura de la resolución colectiva de problemas, están muy debilitadas. Como resultado, muchos países están llegando a las mismas conclusiones. Deben desarrollar mayor autonomía estratégica: en energía, alimentos, minerales críticos, finanzas y cadenas de suministro. Este impulso es comprensible. Un país que no puede alimentarse, abastecerse de energía o defenderse tiene pocas opciones. Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tú. Pero seamos lúcidos sobre adónde conduce esto. Un mundo de fortalezas será más pobre, más frágil y menos sostenible. Y hay otra verdad: si las grandes potencias abandonan incluso la pretensión de normas y valores para perseguir sin trabas su poder e intereses, los beneficios del “transaccionalismo” se vuelven más difíciles de replicar. Los hegemones no pueden monetizar continuamente sus relaciones. Los aliados diversificarán para cubrirse ante la incertidumbre. Comprarán seguros. Aumentarán opciones. Esto reconstruye la soberanía —una soberanía que antes estaba anclada en normas—, pero que estará cada vez más anclada en la capacidad de resistir la presión. Esta gestión clásica del riesgo tiene un coste. Pero ese coste de la autonomía estratégica, de la soberanía, también puede compartirse. Las inversiones colectivas en resiliencia son más baratas que que cada uno construya su propia fortaleza. Los estándares compartidos reducen la fragmentación. Las complementariedades son de suma positiva. La pregunta para las potencias medias, como Canadá, no es si debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Debemos hacerlo. La pregunta es si nos adaptamos simplemente construyendo muros más altos —o si podemos hacer algo más ambicioso. Canadá fue de los primeros en escuchar la llamada de atención, lo que nos llevó a cambiar de forma fundamental nuestra postura estratégica. Los canadienses saben que nuestra vieja y cómoda suposición de que nuestra geografía y nuestras membresías en alianzas conferían automáticamente prosperidad y seguridad ya no es válida. Nuestro nuevo enfoque se basa en lo que Alexander Stubb ha denominado “realismo basado en valores” —o, dicho de otro modo, aspiramos a ser principistas y pragmáticos. Principistas en nuestro compromiso con valores fundamentales: la soberanía y la integridad territorial, la prohibición del uso de la fuerza salvo cuando sea coherente con la Carta de la ONU, el respeto de los derechos humanos. Pragmáticos al reconocer que el progreso suele ser incremental, que los intereses divergen, que no todos los socios comparten nuestros valores. Nos estamos comprometiendo ampliamente, de forma estratégica, con los ojos abiertos. Afrontamos activamente el mundo tal como es, no esperamos al mundo tal como quisiéramos que fuera. Canadá está calibrando sus relaciones para que su profundidad refleje nuestros valores. Estamos priorizando un compromiso amplio para maximizar nuestra influencia, dada la fluidez del mundo, los riesgos que esto plantea y lo que está en juego de cara a lo que viene. Ya no dependemos solo de la fuerza de nuestros valores, sino también del valor de nuestra fuerza. Estamos construyendo esa fuerza en casa. Desde que mi gobierno asumió el cargo, hemos recortado impuestos sobre ingresos, ganancias de capital e inversión empresarial; hemos eliminado todas las barreras federales al comercio interprovincial; y estamos acelerando un billón de dólares de inversión en energía, IA, minerales críticos, nuevos corredores comerciales y más allá. Estamos duplicando nuestro gasto en defensa para 2030, y lo hacemos de maneras que fortalezcan nuestras industrias nacionales. Nos estamos diversificando rápidamente en el exterior. Hemos acordado una asociación estratégica integral con la Unión Europea, incluyendo la adhesión a SAFE, los mecanismos europeos de compra de defensa. Hemos firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes en los últimos seis meses. En los últimos días, hemos concluido nuevas asociaciones estratégicas con China y Catar. Estamos negociando pactos de libre comercio con India, la ASEAN, Tailandia, Filipinas y Mercosur. Para ayudar a resolver problemas globales, estamos impulsando una geometría variable: diferentes coaliciones para diferentes asuntos, basadas en valores e intereses. En Ucrania, somos miembro central de la Coalición de los Dispuestos y uno de los mayores contribuyentes per cápita a su defensa y seguridad. En soberanía ártica, nos mantenemos firmemente junto a Groenlandia y Dinamarca y apoyamos plenamente su derecho único a determinar el futuro de Groenlandia. Nuestro compromiso con el Artículo 5 es inquebrantable. Trabajamos con nuestros aliados de la OTAN (incluyendo el Nordic Baltic 8) para asegurar aún más los flancos norte y oeste de la alianza, incluyendo inversiones sin precedentes en radar de alcance más allá del horizonte, submarinos, aeronaves y presencia terrestre. En el comercio plurilateral, estamos impulsando esfuerzos para tender un puente entre el Acuerdo Transpacífico y la Unión Europea, creando un nuevo bloque comercial de 1.500 millones de personas. En minerales críticos, estamos formando clubes de compradores anclados en el G7 para que el mundo pueda diversificarse y alejarse de un suministro concentrado. En IA, cooperamos con democracias afines para garantizar que, en última instancia, no nos veamos obligados a elegir entre hegemones e hiperescaladores. Esto no es multilateralismo ingenuo. Tampoco es depender de instituciones debilitadas. Es construir coaliciones que funcionen, asunto por asunto, con socios que comparten suficiente terreno común como para actuar juntos. En algunos casos, será la gran mayoría de las naciones. Y es crear una densa red de conexiones a través del comercio, la inversión y la cultura, de la que podamos valernos para desafíos y oportunidades futuras. Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú. Las grandes potencias pueden permitirse ir solas. Tienen el tamaño de mercado, la capacidad militar, la palanca para dictar condiciones. Las potencias medias no. Pero cuando solo negociamos bilateralmente con un hegemón, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía. Es la representación de la soberanía mientras se acepta la subordinación. En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los países intermedios tienen una elección: competir entre sí por el favor o unirse para crear un tercer camino con impacto. No debemos permitir que el auge del poder duro nos ciegue ante el hecho de que el poder de la legitimidad, la integridad y las normas seguirá siendo fuerte —si elegimos ejercerlo juntos. Lo cual me devuelve a Havel. ¿Qué significaría para las potencias medias “vivir en la verdad”? Significa nombrar la realidad. Dejar de invocar el “orden internacional basado en normas” como si siguiera funcionando tal como se anuncia. Llamar al sistema por lo que es: un período en el que los más poderosos persiguen sus intereses usando la integración económica como un arma de coerción. Significa actuar con coherencia. Aplicar los mismos estándares a aliados y rivales. Cuando las potencias medias critican la intimidación económica que viene de una dirección pero guardan silencio cuando viene de otra, estamos manteniendo el letrero en la ventana. Significa construir aquello en lo que decimos creer. En lugar de esperar a que el hegemón restaure un orden que está desmantelando, crear instituciones y acuerdos que funcionen como se describen. Y significa reducir la palanca que permite la coerción. Construir una economía doméstica fuerte debería ser siempre la prioridad de todo gobierno. Diversificar internacionalmente no es solo prudencia económica; es la base material para una política exterior honesta. Los países se ganan el derecho a posturas basadas en principios reduciendo su vulnerabilidad a represalias. Canadá tiene lo que el mundo quiere. Somos una superpotencia energética. Poseemos vastas reservas de minerales críticos. Tenemos la población más educada del mundo. Nuestros fondos de pensiones están entre los mayores y más sofisticados inversores del planeta. Tenemos capital, talento y un gobierno con una enorme capacidad fiscal para actuar con decisión. Y tenemos los valores a los que muchos otros aspiran. Canadá es una sociedad pluralista que funciona. Nuestro espacio público es ruidoso, diverso y libre. Los canadienses siguen comprometidos con la sostenibilidad. Somos un socio estable y fiable —en un mundo que no lo es—, un socio que construye y valora relaciones a largo plazo. Canadá tiene algo más: el reconocimiento de lo que está ocurriendo y la determinación de actuar en consecuencia. Entendemos que esta ruptura exige más que adaptación. Exige honestidad sobre el mundo tal como es. Estamos quitando el letrero de la ventana. El viejo orden no va a volver. No deberíamos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero, a partir de la fractura, podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo. Esta es la tarea de las potencias medias, que son las que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que más tienen que ganar en un mundo de cooperación genuina. Los poderosos tienen su poder. Pero nosotros también tenemos algo: la capacidad de dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fuerza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente. Y es un camino ampliamente abierto a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros.

Por Jacobo Malowany para Noticiasydestinos

Fuete: Discursos de Davos 2026  y el video de https://x.com/IdafeMartin

Piriápolis en el top five: felicitaciones a un destino que crece con identidad y coherencia

Que Piriápolis se ubique dentro del los diez  destinos más visitados del país no solo es una buena noticia: es un reconocimiento al camino elegido. Una ciudad que, sin grandes presupuestos ni estructuras sobredimensionadas, logra posicionarse entre los principales destinos turísticos de Uruguay desde la coherencia, la identidad y el trabajo sostenido.

El valor de este logro está en el cómo. Piriápolis compite de igual a igual con destinos consolidados y territorios más amplios desde una lógica distinta: escala humana, cercanía, paisaje accesible y una propuesta que funciona todo el año. No crece por volumen, crece por experiencia.

La naturaleza es uno de sus grandes diferenciales. Cerros, costa, monte y mar conviven en un mismo territorio, acompañados por kilométricas pasarelas costeras que conectan hacia el este y transforman el paseo en experiencia. Caminar, correr, detenerse a mirar el horizonte o simplemente respirar forma parte del atractivo cotidiano del destino.

Las playas para todos los gustos refuerzan esa diversidad: sectores familiares y tranquilos, espacios abiertos para quienes buscan amplitud y viento, y rincones más calmos que invitan al descanso. Esa variedad permite recibir públicos distintos sin perder equilibrio.

La gastronomía suma identidad y calidad. Restaurantes, parrillas, cafés y propuestas de autor construyen una oferta amplia, cercana y en evolución, donde comer bien es parte central del viaje. A esto se agrega una hotelería diversa, que va desde hoteles vintage con historia hasta opciones modernas y muy confortables, junto a complejos turísticos, cabañas y camping, ampliando el abanico para todos los presupuestos y estilos de viaje.

Eventos como la Paella Gigante reflejan con claridad este modelo: no se concentran en un solo punto, sino que activan el territorio, impulsan visitas a espacios satélite y generan circulación real por la ciudad. El visitante no solo llega: recorre, se queda y vuelve.

La Fiesta Medieval suma un valor diferencial a la agenda de Piriápolis y refuerza su perfil como destino creativo y experiencial. Integrada al calendario anual, esta celebración transforma espacios del balneario en un escenario temático que convoca a familias, jóvenes y visitantes de distintos puntos del país. Recreaciones históricas, vestuarios, música, gastronomía y ferias artesanales generan una experiencia inmersiva que invita a quedarse más de un día y a recorrer el entorno. Lejos de ser un evento aislado, la Fiesta Medieval aporta identidad, genera la demanda y confirma la capacidad de Piriápolis para diversificar su propuesta turística con actividades que combinan cultura, entretenimiento y territorio.

Detrás de este posicionamiento hay un trabajo sostenido de Destino Piriápolis, con una mirada que apunta a ordenar, planificar y proyectar la ciudad durante todo el año, articulando actores y cuidando la identidad. El top ten no es casualidad: es consecuencia.

Por todo esto, esta es una nota de felicitaciones. Piriápolis confirma que se puede crecer sin perder esencia, competir sin sobreactuar y posicionarse desde lo auténtico. Estar entre los diez destinos más visitados no es un punto final, sino la validación de un modelo que funciona y que todavía tiene mucho para ofrecer.

Conectividad aérea y movilidad regional: el rol de JetSMART en la estrategia turística de Uruguay

El crecimiento del turismo en Uruguay en los últimos años no puede explicarse únicamente por la demanda regional o por la estacionalidad. Detrás de los flujos de llegadas y salidas, la conectividad aérea cumple un rol cada vez más determinante como habilitador del movimiento turístico, la movilidad de personas y la integración regional.

En ese escenario, la operación de JetSMART desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco se consolidó como una pieza relevante dentro del ecosistema de transporte aéreo del país. Desde el inicio de sus operaciones en Uruguay en 2022 y hasta diciembre de 2025, la aerolínea transportó 501.722 pasajeros en rutas desde y hacia Uruguay, un volumen que permite dimensionar su peso específico dentro de la dinámica de movilidad regional.

Datos que dialogan con el movimiento turístico

Solo durante 2025, JetSMART movilizó 143.560 pasajeros, en un año marcado por alta circulación regional, escapadas cortas y una creciente tendencia a viajes planificados en tiempo real. Estas cifras se integran a un contexto más amplio de movilidad, donde los registros migratorios muestran una intensa circulación por los principales puntos de ingreso y egreso del país, con fuerte protagonismo de Argentina y otros mercados regionales.

La disponibilidad de tarifas accesibles, una flota moderna y una operación eficiente contribuyeron a ampliar el universo de viajeros que eligen el avión como medio de transporte, complementando los flujos terrestres y fluviales que históricamente dominaron la conectividad uruguaya.

Conectividad como política indirecta de turismo

Más allá de la performance de una aerolínea en particular, el dato relevante es estructural: sin conectividad no hay turismo competitivo. La posibilidad de contar con mayor oferta aérea, más rutas y frecuencias contribuye a sostener el flujo de visitantes, facilita escapadas de corta duración y refuerza la integración con los mercados emisores cercanos.

En ese sentido, el transporte aéreo funciona como una política turística indirecta, que impacta tanto en el turismo receptivo como en la movilidad de residentes y uruguayos que viajan desde y hacia el exterior. La consolidación de operadores de bajo costo amplía el acceso al viaje, reduce barreras económicas y genera nuevas oportunidades para destinos y servicios.

Un contexto regional de expansión

El crecimiento de JetSMART en Uruguay se da en paralelo a un proceso regional más amplio. A nivel Sudamérica, la compañía alcanzó hitos relevantes: 50 aeronaves Airbus A320 y A321, 50 millones de pasajeros transportados y 50 destinos en su red, conectando ciudades principales y secundarias en la región. Este contexto explica, en parte, la capacidad de sostener operaciones y crecimiento en mercados como el uruguayo.

Lectura estratégica para el turismo uruguayo

Desde una mirada turística, estos datos refuerzan la necesidad de seguir articulando conectividad, promoción y producto. El desafío no pasa solo por sumar pasajeros, sino por convertir movilidad en visitas, y visitas en experiencias que generen derrame económico en destinos, alojamiento, gastronomía y actividades.

La experiencia reciente muestra que cuando la conectividad acompaña —especialmente en clave regional—, el turismo gana previsibilidad, escala y capacidad de adaptación a nuevas formas de viajar. En ese equilibrio entre oferta aérea, demanda turística y estrategia pública–privada se juega buena parte de la competitividad del Uruguay como destino.

Ética, percepción y responsabilidad en la era de la inteligencia artificial

 

En el video que publico más abajo, el perro reacciona con total convicción. Ladra, se tensa, se planta frente a la pantalla. Para él no existe la duda. No sabe de edición, de pantallas ni de inteligencia artificial. Su cerebro recibe estímulos y responde. Lo que ve es real.

Ese gesto simple abre una pregunta incómoda.
Lo que el perro percibe no existe en la realidad física, pero existe plenamente en su realidad mental. No hay engaño consciente; hay interpretación. Solo con aprendizaje —si llega— podría entender que ciertas imágenes no implican presencia real.

Ese mismo mecanismo actúa en las personas. Nuestro cerebro tampoco distingue de forma automática entre lo verdadero y lo fabricado. Primero creemos; después, si aprendemos, dudamos. Desde ese punto comienza el debate ético.


El quiebre del pacto visual

Durante décadas sostuvimos un acuerdo silencioso con la información: la imagen funcionaba como prueba. La fotografía documentaba, el video confirmaba. Hoy ese pacto se resquebraja. La inteligencia artificial permite crear escenas verosímiles sin que hayan ocurrido: nieve en el desierto, gestos que nunca existieron, cuerpos generados, voces reconstruidas.

La tecnología no miente. Calcula. El problema surge cuando la imagen sigue presentándose como evidencia sin advertencias. En ese punto, la percepción reemplaza a la verdad y la confianza se erosiona.


Percepción no es verdad

El ojo no valida hechos; interpreta estímulos. El cerebro completa lo que ve con experiencias previas, emociones y expectativas. Por eso una imagen convincente activa respuestas reales: miedo, deseo, rechazo, empatía.
El impacto no depende de si algo ocurrió, sino de si parece haber ocurrido.

La inteligencia artificial trabaja precisamente ahí, en el terreno de lo plausible. No necesita engañar para generar efectos. Le alcanza con parecer.


El riesgo de delegar el juicio

La IA puede colaborar con ideas, acelerar procesos creativos, ampliar miradas. El límite aparece cuando cedemos el pensamiento crítico. Pedirle que decida qué es verdadero, qué creer o cómo interpretar la realidad implica renunciar a una responsabilidad humana básica.

La tecnología no posee ética propia. Opera con patrones, probabilidades y datos. El criterio moral no está en el algoritmo, sino en quien lo usa y en el contexto donde se publica el contenido.


Advertir también es un acto ético

En este nuevo escenario, la omisión se vuelve problemática. Si una imagen, un video o un audio fue generado o alterado por inteligencia artificial, debería decirlo. No como censura, sino como señalización. Marcas visibles, metadatos claros, contextos explicativos.

Advertir no limita la creatividad. Al contrario, protege el derecho a comprender. La ética de la información ya no pasa solo por lo que se muestra, sino por lo que se explica.


Educación antes que prohibición

Regular resulta necesario, pero no alcanza. La verdadera defensa es cultural. Aprender a dudar, contrastar fuentes, entender cómo se producen las imágenes y por qué nos convencen.
La alfabetización mediática se vuelve tan importante como saber leer o escribir.

La ética no se descarga ni se automatiza. Se entrena.


Un nuevo contrato con la imagen

La pregunta central no es si la inteligencia artificial engaña. La pregunta es qué hacemos nosotros con lo que vemos. La tecnología amplifica capacidades humanas, pero también amplifica sesgos, deseos y temores.

El video del perro no muestra un error. Muestra un reflejo.
Nos recuerda que creer es un acto automático y que dudar es un aprendizaje.