Jacobo Malowany

Jacobo Malowany

Cuatro jornadas, una estrategia y un objetivo: posicionar a Uruguay ante Brasil desde la experiencia humana

Porto Seguro no fue solamente sede del II Encuentro de la Federación Brasileña de Periodistas y Comunicadores de Turismo (Febtur). Para Uruguay y especialmente para Canelones, el evento terminó transformándose en una experiencia concreta de promoción internacional construida desde la articulación entre lo público y lo privado, con resultados que ya comienzan a percibirse.

Durante cuatro jornadas planificadas estratégicamente, la delegación uruguaya trabajó en distintas acciones orientadas a potenciar la repercusión del país y consolidar el interés de periodistas y comunicadores brasileños por participar del encuentro previsto para septiembre en Canelones.

La primera jornada estuvo marcada por la presentación oficial del destino. A través de videos, imágenes y contenidos institucionales, la delegación mostró la identidad turística y cultural de Canelones, acompañada además por la invitación formal realizada por el intendente Francisco Legnani para el futuro encuentro internacional.

El marco político e institucional tomó todavía más fuerza con la participación del director de Comunicaciones de la Intendencia de Canelones, Néstor Rodríguez Pla, en el panel de autoridades junto al viceministro de Turismo de Brasil. Su intervención permitió transmitir una señal de integración y bienvenida que reforzó la presencia uruguaya dentro del congreso.

Las declaraciones del presidente de la Asociación Turística de Canelones, Carlos “Pippo” Tabó, a distintos medios brasileños durante esa primera jornada generaron repercusión inmediata entre periodistas y participantes. Su defensa del enoturismo, la identidad cultural y la hospitalidad de Canelones ayudó a posicionar al departamento como un destino diferente dentro del mapa turístico regional, despertando consultas e interés desde el inicio mismo del encuentro.

La exposición conjunta de Carlos “Pippo” Tabó, Daniel López y Jacobo Malowany permitió construir una mirada integral sobre el potencial turístico de Canelones. Tabó transmitió la identidad y hospitalidad del departamento junto a la fuerza del enoturismo como diferencial regional; Daniel López presentó atractivos, experiencias y contenidos audiovisuales vinculados a la costa, la cultura y la gastronomía; mientras que Jacobo Malowany aportó datos estadísticos, contexto estratégico y elementos sobre posicionamiento internacional del destino. La combinación entre emoción, información y experiencia generó interés inmediato entre periodistas y comunicadores brasileños presentes en el encuentro.

El segundo día estuvo dedicado al networking profesional. Allí comenzaron reuniones, entrevistas y conversaciones con periodistas y comunicadores de distintos estados brasileños, respondiendo preguntas, ofreciendo materiales y generando vínculos directos con medios especializados presentes en Porto Seguro.

La tercera jornada llevó la promoción uruguaya hacia uno de los escenarios naturales más impactantes del encuentro: el arrecife de corales Recife de Fora. La delegación acompañó las actividades técnicas y aprovechó la experiencia para reforzar la cercanía con los participantes. Entre fotos, conversaciones y videos apareció una de las escenas más emotivas del viaje: la bandera uruguaya desplegada frente al mar mientras sonaba la marcha “Mi bandera”, en un momento espontáneo que generó repercusión y conexión emocional entre los asistentes.

La última gran acción se desarrolló durante la cena de despedida en Arraial d’Ajuda. Mesa por mesa, la delegación entregó mapas de Uruguay y dialogó directamente con periodistas y comunicadores para conocer qué impresión tenían del país y cuáles eran los destinos que más interés despertaban de cara al encuentro de septiembre.

Fue también el momento del cierre emocional de la participación uruguaya. Allí, Carlos “Pippo” Tabó resumió el espíritu de las jornadas con una frase que despertó sonrisas, aplausos y cercanía inmediata entre brasileños y uruguayos: “Brasil tiene la mejor caipiriña y nosotros queremos mostrarles que Canelones tiene el mejor vino”.

La frase, sencilla y espontánea, terminó reflejando mucho más que una comparación gastronómica. Expresó la intención de compartir identidad, cultura y hospitalidad como parte de una estrategia turística basada en vínculos humanos y experiencias auténticas.

El resultado comenzó a verse rápidamente: la demanda e interés por conocer Uruguay alcanzó niveles muy altos de repercusión entre los participantes.

Muchos comunicadores manifestaron interés por el enoturismo, el patrimonio cultural, las experiencias gastronómicas y los destinos vinculados a naturaleza y costa. Otros se mostraron sorprendidos por la cercanía geográfica y por el potencial aún poco conocido del país dentro del mercado brasileño.

El propio encuentro de Febtur terminó consolidándose como uno de los momentos más importantes para la integración, la cualificación profesional y el fortalecimiento institucional del turismo y la comunicación especializada en Brasil.

La presencia uruguaya no pasó desapercibida. Según expresó el presidente nacional de Febtur, Gorgônio Loureiro, el encuentro reafirmó el crecimiento de la federación y la importancia de construir vínculos entre periodistas, comunicadores y destinos turísticos sudamericanos.

Pero quizás el mayor logro de estas jornadas no pueda medirse solamente en números o alcance digital.

En tiempos donde el turismo discute inteligencia artificial, algoritmos y posicionamiento, Uruguay apostó a algo más humano: construir vínculos reales, conversaciones cara a cara y recuerdos capaces de transformarse luego en historias.

Ahora comienza una nueva etapa. El desafío será transformar ese interés generado en Brasil en experiencias concretas capaces de mostrar, sobre el territorio, todo el potencial turístico, cultural, patrimonial y humano que Canelones tiene para ofrecer al mundo.

Como un adolescente que vuelve de un recital y guarda la entrada en un cajón, regresé de Porto Seguro con cada una de las cintas en mi muñeca. Muchos me decían: “ya sos grande, sacátelas”. Pero no entendían que no eran simples pulseras. Eran recuerdos vivos. Fragmentos de conversaciones, abrazos, kilómetros, historias y momentos que uno sabe que no vuelven exactamente igual.

Cada cinta tuvo una emoción distinta. Una charla sobre turismo y futuro. Una caminata bajo el calor bahiano. Una entrevista improvisada. Un café mirando el mar. Un intercambio de ideas entre periodistas de distintos lugares. La sensación de descubrir que todavía existen destinos donde la experiencia humana vale más que la velocidad.

Y ahí aparece algo que en marketing turístico se conoce como el “efecto wow”. Ese instante donde un destino deja de ser un lugar para transformarse en memoria emocional. Porto Seguro no se resume en playas o paisajes. Su fuerza está en lo que provoca. En cómo logra que alguien decida conservar una cinta de acceso como si fuera un pequeño tesoro personal.

Porque el turismo real no se mide solo en estadísticas ni en cantidad de visitantes. Se mide en aquello que uno no quiere soltar al volver a casa.

Cada pulsera generada en el encuentro de FEBTUR terminó siendo más que un acceso. Fue una marca silenciosa de experiencias compartidas, de aprendizaje, de identidad y de esa extraña alegría de sentirse, por unos días, nuevamente adolescente.

En medio de la Mata Atlántica del sur de Bahía, muy cerca de Porto Seguro y Santa Cruz Cabrália, la Reserva Pataxó de Jaqueira se transformó en mucho más que una experiencia turística. Es un territorio de resistencia cultural, reconstrucción identitaria y educación indígena gestionada por la propia comunidad.

Los Pataxó forman parte de uno de los pueblos originarios más antiguos del nordeste brasileño. Su presencia en la región antecede la llegada portuguesa de 1500 y distintas investigaciones históricas señalan que el contacto con los colonizadores alteró profundamente su organización territorial y cultural.

Actualmente viven principalmente en el extremo sur del estado de Bahía y en el norte de Minas Gerais, distribuidos en decenas de aldeas y territorios indígenas reconocidos oficialmente.

El peso de la historia y la resistencia

Uno de los episodios más dolorosos de la historia Pataxó fue el llamado “Fogo de 51”, ocurrido en 1951, cuando una aldea indígena fue atacada e incendiada en un contexto de persecución y disputa territorial. Diversos estudios académicos lo describen como un punto de quiebre que provocó dispersión, miedo y ocultamiento cultural entre muchas familias indígenas.

Durante décadas, numerosos Pataxó dejaron de hablar públicamente su lengua y muchas prácticas tradicionales quedaron invisibilizadas por presión social y estatal. Sin embargo, desde finales del siglo XX comenzó un fuerte movimiento de recuperación cultural, especialmente en torno a la lengua Patxohã, rituales ancestrales y modelos educativos propios.

Cómo nació la Reserva de Jaqueira

La Reserva de Jaqueira surgió a partir de un proceso de reorganización territorial dentro de la Tierra Indígena Coroa Vermelha. Según investigaciones académicas y registros sobre la comunidad, el proyecto tomó fuerza desde 1997 y se consolidó como una iniciativa indígena vinculada a la preservación ambiental y al etnoturismo comunitario.

Hoy el territorio protegido cuenta con unas 827 a 900 hectáreas de Mata Atlántica preservada, dependiendo de la fuente consultada.

La propuesta fue impulsada especialmente por lideresas indígenas y familias Pataxó que entendieron que mostrar su cultura podía convertirse también en una herramienta económica y de fortalecimiento identitario. El turismo comunitario permitió generar ingresos sin abandonar la defensa del territorio y de las tradiciones.

Conversé con una señora Pataxó de 107 años que, con una serenidad difícil de explicar, nos dijo que la vida es naturaleza, paz para todo lo que se hace y respeto entre las personas. Hablaba despacio, sin ansiedad, como si el tiempo tuviera otro valor dentro de la aldea. En un mundo acelerado y lleno de ruido, aquella charla sencilla terminó dejando una sensación profunda: quizá muchas respuestas modernas todavía siguen escondidas en las formas más antiguas de vivir. 

 

Una comunidad organizada con liderazgo propio

La gobernanza de la reserva funciona desde estructuras tradicionales indígenas. Las decisiones comunitarias se articulan alrededor del liderazgo del cacique, referentes culturales, educadores y familias que integran la aldea.

Investigaciones universitarias sobre la Reserva de Jaqueira mencionan la importancia de liderazgos como Nitynawã Pataxó y Syratã Pataxó en los procesos educativos, ambientales y culturales desarrollados dentro de la comunidad.

Además del liderazgo político tradicional, la comunidad trabaja mediante asociaciones vinculadas al turismo comunitario y a proyectos de preservación cultural y ambiental. Distintos estudios definen el modelo como una experiencia de “ecoturismo comunitario indígena”.

La escuela indígena como centro cultural

Uno de los aspectos más relevantes de Jaqueira es su escuela indígena. No se trata solamente de un centro educativo convencional, sino de un espacio de transmisión cultural.

La Escuela Indígena Pataxó de la Reserva de Jaqueira fue inaugurada en 2009 y diversos trabajos académicos analizan cómo combina enseñanza formal con conocimientos tradicionales, educación ambiental y recuperación lingüística.

En la escuela se enseña portugués, pero también Patxohã, la lengua revitalizada por el pueblo Pataxó tras décadas de pérdida cultural. Según reportajes y estudios educativos, las clases integran música, pintura corporal, relatos orales, rituales y conocimientos sobre el bosque.

Investigadores de la Universidad Federal del Sur de Bahía destacan que la educación desarrollada en Jaqueira posee características de educación ambiental crítica y de formación comunitaria basada en la identidad cultural indígena.

Mucho más que turismo

Quien visita la reserva participa de caminatas por la selva, conoce viviendas tradicionales llamadas “kijemes”, presencia el Awê —ritual de canto y danza colectiva— y escucha relatos sobre espiritualidad, caza, plantas medicinales y memoria ancestral.

Pero detrás de cada experiencia existe algo más profundo: la reconstrucción permanente de un pueblo que sobrevivió a siglos de desplazamiento, discriminación y pérdida territorial.

En tiempos donde el turismo muchas veces se consume rápido para las redes sociales, la Reserva Pataxó de Jaqueira recuerda que algunos destinos todavía invitan a detenerse, escuchar y comprender que la identidad también puede ser una forma de resistencia.

Visitar la reserva no debería ser solo una excursión turística. También puede convertirse en una pregunta incómoda:
¿qué estamos perdiendo como humanidad mientras ganamos velocidad?

Porto Seguro guarda playas conocidas en todo Brasil, pero también conserva estos espacios donde el tiempo parece respirar diferente.

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ACDE pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué lugar ocupará lo humano en la era de la inteligencia artificial?

Mientras la inteligencia artificial acelera procesos, transforma empleos y redefine la manera en que las personas se relacionan con la información, aparece una discusión mucho más profunda que la simple automatización. ¿Qué sucede con el liderazgo, la empatía, la creatividad y la toma de decisiones cuando las máquinas comienzan a pensar, analizar y responder a velocidades imposibles para el ser humano?

En ese contexto, la llegada a Uruguay de Víctor Valle, ex CEO de Google Argentina y actual referente empresarial vinculado a innovación y estrategia tecnológica, propone una conversación que va más allá de la tecnología como herramienta. El encuentro organizado por ACDE —Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa— lleva un título que ya funciona como disparador: “Humanidad aumentada: Liderazgo y Estrategia en la Era de la IA”.

La actividad se realizará el próximo 19 de mayo en el Aula Magna de la Universidad Católica del Uruguay y aparece en un momento donde empresas, gobiernos, docentes y trabajadores intentan comprender un cambio que ya dejó de ser futuro para convertirse en presente.

La inteligencia artificial hoy redacta textos, crea imágenes, desarrolla campañas de marketing, analiza datos médicos, detecta patrones financieros y hasta conversa con naturalidad. Pero cuanto más avanza la tecnología, más valor adquieren capacidades profundamente humanas: interpretar emociones, construir confianza, inspirar equipos y comprender contextos culturales.

Pero quizás la discusión más importante no sea tecnológica.

La verdadera pregunta es qué ocurrirá con las personas en medio de esta revolución.

¿La inteligencia artificial potenciará la creatividad humana o terminará reemplazando parte de ella?
¿Los líderes del futuro deberán saber más de algoritmos o más de emociones?
¿Estamos formando jóvenes para trabajos que quizás desaparezcan?
¿La velocidad de la tecnología está dejando atrás la reflexión?
¿Podrá una máquina comprender realmente la sensibilidad, la intuición o la empatía?

Son preguntas incómodas, profundas y cada vez más presentes en empresas, universidades y gobiernos.

Y probablemente esa sea la razón por la que encuentros como el de ACDE comienzan a despertar atención: porque ya no se debate solamente sobre tecnología, sino sobre el futuro humano en un mundo atravesado por inteligencia artificial.

En distintos países, las grandes compañías comenzaron a incorporar perfiles híbridos: profesionales capaces de comprender algoritmos, pero también de liderar personas. El fenómeno atraviesa desde startups hasta universidades y gobiernos. Incluso organismos internacionales advierten que la próxima gran ventaja competitiva no será solamente tecnológica, sino humana.

Por eso, encuentros de este tipo adquieren otra dimensión. No se trata únicamente de escuchar a un ex ejecutivo de Google. La charla aparece como una oportunidad para detenerse, observar el cambio de época y pensar cómo convivir con una inteligencia artificial que ya está modificando industrias enteras.

En tiempos donde todo parece acelerarse, quizás la verdadera innovación consista en recuperar preguntas esenciales: qué tipo de sociedad queremos construir, qué lugar tendrá el criterio humano y cómo liderar sin perder sensibilidad en medio de los algoritmos.

Datos de la actividad

“Humanidad aumentada: Liderazgo y Estrategia en la Era de la IA”
Con Víctor Valle, ex CEO de Google Argentina.

Aula Magna UCU – Av. 8 de Octubre 2738
Martes 19 de mayo

08:00 coffee
08:30 inicio de la actividad

Streaming oficial

Canal oficial de transmisión en YouTube

El turismo dejó de discutir solamente destinos, hoteles o temporadas. En Porto Seguro, durante el II Encontro Nacional da Febtur, el verdadero debate giró alrededor de algo mucho más profundo: cómo será la comunicación turística en los próximos años y quién logrará mantenerse visible en medio de algoritmos, inteligencia artificial y viajeros cada vez más exigentes.

Durante toda la jornada, periodistas, especialistas en marketing, empresarios, organizadores de eventos y referentes institucionales analizaron desde estrategias de posicionamiento digital hasta el crecimiento de los eventos deportivos no tradicionales como nuevas herramientas para atraer visitantes y generar identidad territorial.

Las charlas también abordaron turismo de lujo, reputación digital, nuevas narrativas, producción de contenidos, press trips, sostenibilidad y experiencias capaces de transformar un viaje en recuerdo emocional.

Noticias y Destinos estuvo presente en Porto Seguro como medio invitado y en las próximas notas compartiremos parte de los debates, entrevistas, experiencias y tendencias que hoy comienzan a redefinir el futuro del turismo en América del Sur.

Pero esta vez el centro de la conversación no fueron solamente los destinos.

El gran protagonista invisible del congreso fue otro: la inteligencia artificial hasta para el sorteo de regalos. 

El turismo frente a una revolución silenciosa

Uno de los paneles más esperados abordó un tema que ya genera preocupación en medios, empresas y creadores de contenido: “Rankeo en Google, impacto de los algoritmos y la inteligencia artificial para la comunicación turística”.

La sala permaneció en silencio varias veces. No por falta de interés, sino porque muchos entendían que se estaba hablando del presente inmediato.

Willian Porto, CEO de Alright; la Dra. Aline Farias; Ronaldo Barros y Marco Aurélio Jacob debatieron sobre un fenómeno que comienza a alterar las reglas del ecosistema digital: buscadores que responden directamente al usuario sin necesidad de enviarlo a páginas web, caída del tráfico orgánico y medios obligados a reinventarse para seguir siendo visibles.

El concepto de “Google cero” apareció una y otra vez.

La pregunta flotaba en el ambiente: ¿cómo comunicar turismo cuando los algoritmos cambian constantemente y la inteligencia artificial empieza incluso a producir respuestas propias?

Lejos de un tono pesimista, el encuentro dejó otra idea todavía más potente: el turismo seguirá necesitando personas capaces de emocionar.

El nuevo viajero busca algo más que destinos

Otra de las grandes conclusiones apareció en varias conferencias y conversaciones de pasillo. El viajero cambió.

Guilherme Paulus analizó el crecimiento del turismo de lujo y experiencias hacia 2030, mientras Toni Sando profundizó sobre press trips, alianzas estratégicas y posicionamiento internacional de destinos.

Ya no alcanza con mostrar paisajes lindos.

El turista busca autenticidad, identidad, gastronomía, relatos humanos y experiencias que logren permanecer en la memoria.

En ese contexto, la comunicación turística deja de ser promoción tradicional para transformarse en construcción de reputación emocional.

Canelones presentó su identidad ante Brasil

En medio de ese escenario, la Asociación Turística de Canelones realizó una de las presentaciones institucionales del encuentro, oficializando la invitación para que integrantes de Febtur participen en septiembre de un encuentro internacional en Uruguay.

La delegación estuvo integrada por Carlos “Pippo” Tabó, presidente de la ATC; Daniel López, empresario de medios y creador del programa Free Time; quien escribe esta crónica; y Néstor Rodríguez Pla, director de Comunicaciones de la Intendencia de Canelones.

A través de imágenes, videos y relatos, Canelones buscó mostrar mucho más que atractivos turísticos.

La presentación giró alrededor de un concepto simple pero poderoso: transformar lugares en recuerdos.

Los 32 municipios del departamento, la tradición vitivinícola, la cercanía humana, el patrimonio cultural y las experiencias vinculadas al vino, la gastronomía y la identidad territorial despertaron interés entre periodistas y comunicadores brasileños.

No pasó desapercibido que cerca del 60% de las bodegas del Uruguay se concentran en Canelones, consolidando al departamento como uno de los grandes polos del enoturismo regional.

Entre los lugares destacados apareció el Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, obra de Eladio Dieste reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Más que un monumento, fue presentado como símbolo de una identidad uruguaya donde sencillez, innovación y emoción conviven naturalmente.

La frase que resumió el encuentro

Hubo también espacio para momentos espontáneos.

Durante una de las presentaciones, Carlos Tabó provocó sonrisas y aplausos con una frase sencilla que terminó sintetizando el espíritu del intercambio cultural entre ambos países:

“Brasil tiene la mejor caipiriña y Canelones el mejor vino, que queremos compartir con ustedes”.

Detrás del humor apareció algo importante: el turismo sudamericano empieza a construir vínculos mucho más colaborativos entre destinos, medios y comunicadores.

Porto Seguro también enseñó otra forma de vivir el turismo

La programación incluyó visitas técnicas y press trips a la Reserva Pataxó da Jaqueira, el Parque Natural Marino Recife de Fora, el Centro Histórico de Porto Seguro y Arraial d’Ajuda.

Allí, entre pueblos originarios, mar, gastronomía y patrimonio histórico, Brasil mostró cómo trabaja hoy la integración entre cultura, naturaleza y experiencias auténticas.

Quizás esa sea la gran lección que dejó Febtur.

Mientras el mundo discute algoritmos, inteligencia artificial y automatización, el turismo sigue regresando al mismo lugar de siempre: las emociones humanas.

Porque al final del viaje, las personas no recuerdan un algoritmo.

Recuerdan cómo un lugar las hizo sentir.

 
 
 
 

Uruguay y el turismo: el país sudamericano más dependiente de la industria de los viajes

Mientras muchos países de América del Sur sostienen sus economías principalmente en materias primas, energía o industria pesada, Uruguay mantiene una particularidad que empieza a definir parte de su presente económico: el turismo ocupa un lugar estratégico dentro de su Producto Interno Bruto.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Uruguay es el país sudamericano que más depende económicamente del turismo, con una participación estimada del 3,09% del PIB nacional vinculada directamente a esta actividad.

La cifra coloca al país por encima del resto de América del Sur y abre además un debate más profundo sobre el verdadero peso que tiene el turismo dentro de la economía uruguaya.

Un liderazgo regional poco visible

El ranking ubica a Uruguay claramente por delante de otros países de la región:

  • Uruguay: 3,09%
  • Paraguay: 2,70%
  • Colombia: 2,24%
  • Ecuador: 1,44%
  • Bolivia: 1,44%
  • Perú: 1,38%
  • Chile: 1,15%

La diferencia resulta significativa si se tiene en cuenta que Uruguay posee una estructura productiva mucho más pequeña que economías como Colombia, Perú o Chile.

En otras palabras: proporcionalmente, el turismo pesa más en Uruguay que en casi cualquier otro país sudamericano.

Mucho más que hoteles y playas

El dato obliga también a ampliar la mirada tradicional sobre la actividad turística.

Cuando se habla de turismo, muchas veces se piensa únicamente en hoteles, restaurantes o temporada de verano. Sin embargo, el impacto económico real es mucho más amplio.

El turismo mueve:

  • transporte,
  • gastronomía,
  • comercio,
  • tecnología,
  • cultura,
  • producción vitivinícola,
  • empleo rural,
  • espectáculos,
  • inmobiliaria,
  • logística,
  • formación profesional,
  • economía digital.

Cada visitante que llega al país activa una extensa cadena de valor que involucra cientos de pequeñas y medianas empresas.

En departamentos como Canelones, Maldonado, Rocha o Colonia, el turismo se transformó además en una herramienta de desarrollo territorial y generación de empleo local.

La vulnerabilidad de depender del turismo

Pero este liderazgo también deja expuesta una realidad sensible.

Cuanto mayor es la dependencia económica del turismo, mayor es el impacto frente a crisis internacionales, problemas de conectividad o cambios en el comportamiento de los viajeros.

La pandemia dejó esa fragilidad al descubierto.

Uruguay sufrió una caída histórica de visitantes internacionales entre 2020 y 2021, afectando especialmente a miles de trabajadores vinculados directa e indirectamente al sector.

Esa experiencia generó una conclusión cada vez más compartida dentro de la industria: el turismo necesita diversificarse, profesionalizarse y generar mayor valor agregado.

Por eso comienzan a ganar espacio conceptos como:

  • inteligencia artificial aplicada al turismo,
  • sostenibilidad,
  • desestacionalización,
  • turismo rural,
  • enoturismo,
  • economía naranja,
  • capacitación tecnológica,
  • profesionalización de mipymes.

El nuevo turismo que busca Uruguay

En los últimos años, Uruguay empezó a construir una narrativa turística diferente a la tradicional imagen de “sol y playa”.

El país intenta posicionarse desde atributos como:

  • estabilidad,
  • seguridad,
  • naturaleza,
  • bienestar,
  • gastronomía,
  • vinos,
  • experiencias auténticas,
  • calidad de vida,
  • eventos internacionales,
  • turismo de cercanía.

La apuesta también busca romper la fuerte dependencia de apenas dos meses de temporada alta.

En ese contexto aparecen nuevos movimientos vinculados a turismo rural premium, experiencias gastronómicas, turismo de naturaleza, rutas del vino, geoparques UNESCO y eventos internacionales capaces de atraer visitantes durante todo el año.

Un sector que explica parte del país

El turismo en Uruguay ya no puede analizarse únicamente como una actividad recreativa.

Se convirtió en un componente estructural de la economía nacional.

La cifra de la ONU Turismo funciona entonces como una señal de alerta y también como una oportunidad.

Porque cuanto más relevante se vuelve el turismo para el PIB, más importante resulta discutir:

  • conectividad aérea,
  • infraestructura,
  • innovación,
  • capacitación,
  • promoción internacional,
  • sostenibilidad,
  • inversión privada,
  • formación de talento.

Uruguay depende del turismo más que sus vecinos sudamericanos.
Y precisamente por eso, el desafío ya no pasa solamente por atraer más visitantes.

El verdadero reto es construir una industria más inteligente, diversificada y sostenible para las próximas décadas.

 
 
 
 

Uruguay apuesta a la formación y la inteligencia artificial para transformar el turismo

Capacitación, innovación y liderazgo femenino aparecen como ejes de una nueva etapa para el sector turístico uruguayo

El turismo mundial atraviesa una transformación profunda. La inteligencia artificial, los cambios en los hábitos de consumo, la búsqueda de experiencias más sostenibles y la necesidad de generar empleo de calidad obligan a repensar el modelo tradicional. En ese escenario, Uruguay comenzó a mover algunas piezas estratégicas que buscan preparar al sector para una nueva etapa.

Durante las últimas acciones presentadas por el Ministerio de Turismo, uno de los conceptos que tomó fuerza fue el de la formación como motor de cambio. No solo como herramienta educativa, sino como una forma concreta de crear un turismo más disruptivo, competitivo y conectado con las nuevas demandas del mercado.

Entre las iniciativas anunciadas se encuentra el programa AcelerIA UTEC–Mintur, una propuesta orientada a fortalecer capacidades en inteligencia artificial aplicada al turismo y al desarrollo de productos innovadores. La experiencia piloto se implementará en departamentos donde UTEC posee sedes y funcionará bajo modalidad semipresencial.

La propuesta apunta especialmente a empresas turísticas y pone foco en mujeres y personas mayores de 45 años, dos segmentos que muchas veces quedan fuera de las grandes transformaciones tecnológicas. El objetivo no se limita a enseñar herramientas digitales: busca generar nuevas capacidades para diseñar experiencias, mejorar procesos, analizar datos y crear modelos de negocio adaptados a un turismo cada vez más dinámico.

La iniciativa aparece en un momento donde la inteligencia artificial comienza a modificar la manera en que los viajeros buscan información, reservan servicios y eligen destinos. En paralelo, las empresas turísticas enfrentan el desafío de profesionalizarse y adaptarse a entornos digitales que evolucionan con enorme velocidad.

Otro de los programas destacados fue “Liderazgo de las Mujeres Rurales en el Turismo”, enfocado en fortalecer la participación de mujeres rurales dentro de la cadena de valor turística. La propuesta busca impulsar autonomía económica, profesionalización y mayor visibilidad para emprendimientos vinculados al turismo rural, uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento en Uruguay.

La combinación entre turismo, ruralidad y liderazgo femenino comienza a consolidarse como una oportunidad real para descentralizar el desarrollo y generar empleo en localidades donde el turismo puede transformarse en una herramienta de arraigo y dinamización económica.

En paralelo, el programa de fomento a mipymes turísticas ANDE–Mintur propone mejorar la competitividad de pequeñas y medianas empresas mediante el desarrollo de propuestas innovadoras y con valor agregado. El foco ya no pasa únicamente por atraer visitantes, sino por construir experiencias diferenciadas, sostenibles y económicamente viables durante todo el año.

En materia normativa, también se presentaron nuevas categorías de prestadores de servicios turísticos y avances vinculados a la Estrategia Nacional Turismo 4.0. En ese marco, Lavalleja será escenario de un plan piloto que comenzará en marzo de 2026 y se extenderá durante nueve meses.

Las primeras acciones incluirán un relevamiento del grado de madurez digital de empresas turísticas, la creación de un comité mixto, talleres de sensibilización sobre turismo y tecnología y procesos de georreferenciación de empresas del sector.

El desafío parece ir mucho más allá de incorporar tecnología. La discusión comienza a centrarse en cómo generar un ecosistema turístico capaz de integrar innovación, sostenibilidad y empleo de calidad sin perder identidad.

Finalmente, el Ministerio de Turismo también presentó el calendario de eventos internacionales de promoción en los que participará Uruguay durante 2026. Desde el sector se entiende que estas instancias continúan siendo claves para posicionar la oferta turística del país, fortalecer vínculos con mercados estratégicos y abrir nuevas oportunidades de desarrollo para empresas y destinos.

Para muchos actores del turismo, el verdadero cambio ya no pasa solamente por promocionar destinos. Pasa por formar personas capaces de imaginar un turismo distinto.

El anuncio de estas líneas de acción se realizó en el departamento de Florida, durante la Reunión de Directores Departamentales de Turismo encabezada por el Director Nacional de Turismo, Cristian Pos, y la Directora General, Florencia Ualde. El encuentro permitió coordinar estrategias vinculadas a formación, instrumentos de apoyo a la actividad, actualización normativa, programas transversales y el calendario de promoción turística, consolidando una visión que busca integrar tecnología, innovación y desarrollo territorial como parte del futuro del turismo uruguayo.

 

El pasaporte uruguayo mantiene una posición destacada en América Latina y refuerza la imagen internacional del país

En un escenario global donde viajar se volvió cada vez más complejo por controles migratorios, tensiones geopolíticas y nuevas exigencias de ingreso, el pasaporte uruguayo continúa ubicándose entre los documentos de viaje más sólidos de América Latina.

Un reciente análisis publicado por The Economist volvió a poner el foco sobre el valor estratégico de los pasaportes y la capacidad de movilidad internacional que ofrecen. En ese contexto, Uruguay aparece nuevamente dentro del grupo de países latinoamericanos con mejor acceso global.

Distintos rankings internacionales, como Henley Passport Index y Passport Index, ubican al documento uruguayo entre los puestos 22 y 25 del mundo, permitiendo ingresar sin visa o con visa al arribo a más de 150 destinos. Aunque Chile continúa liderando América Latina y Argentina y Brasil suelen ubicarse algunos puestos por encima, Uruguay mantiene una posición especialmente fuerte para un país de apenas 3,5 millones de habitantes.

Más que turismo: confianza internacional

La fortaleza de un pasaporte no se mide únicamente por la cantidad de países que habilita a visitar. También refleja la percepción internacional sobre estabilidad institucional, relaciones diplomáticas, seguridad jurídica y confianza política.

En ese punto, Uruguay sostiene desde hace años una imagen positiva en el exterior. La estabilidad democrática, la baja conflictividad regional y la previsibilidad institucional terminan influyendo en la valoración internacional del país.

Por eso, especialistas en movilidad global suelen destacar al pasaporte uruguayo como uno de los más confiables de Sudamérica, incluso cuando otros países de la región poseen acceso a un número levemente mayor de destinos.

Cómo se posiciona Uruguay en el Mercosur

Dentro del Mercosur, el escenario muestra diferencias importantes. Chile —aunque asociado y no miembro pleno— suele ocupar el primer lugar regional en los rankings globales de movilidad. Argentina y Brasil también presentan una posición muy fuerte.

Uruguay aparece inmediatamente detrás de ese grupo y claramente por encima del promedio latinoamericano, manteniendo ventajas importantes para viajes, negocios, estudios y conectividad internacional.

Además, los ciudadanos uruguayos poseen un beneficio regional clave: pueden circular por la mayoría de los países sudamericanos utilizando únicamente la cédula de identidad, gracias a acuerdos de integración del Mercosur y países asociados.

Un documento pequeño con impacto global

El análisis de The Economist también expone una realidad más amplia: el valor de un pasaporte funciona como una especie de “termómetro” de la reputación internacional de un país.

En un mundo donde muchas fronteras vuelven a endurecerse, Uruguay conserva un activo silencioso pero relevante: la confianza internacional construida durante décadas.

Para el turismo, los negocios y la proyección internacional del país, ese detalle puede parecer menor. Sin embargo, cada vez más expertos entienden que la facilidad para circular por el mundo también forma parte de la marca país.

“Uruguay conserva uno de los pasaportes más sólidos de Sudamérica, aunque Chile continúa liderando la región”

Los 10 pasaportes más poderosos del mundo en 2025

Basado en rankings internacionales citados por The Economist y el Henley Passport Index. La posición refleja la cantidad de países a los que se puede ingresar sin visa o con visa al arribo.

Puesto País Acceso aproximado
1 Singapur 195 destinos
2 Japón 193 destinos
3 Corea del Sur 192 destinos
4 Alemania 191 destinos
5 Francia 191 destinos
6 Italia 190 destinos
7 España 190 destinos
8 Países Bajos 189 destinos
9 Suecia 189 destinos
10 Suiza 188 destinos
País sudamericano Posición mundial aproximada Acceso internacional
Chile Top 15 175+ destinos
Argentina Top 20 170+ destinos
Brasil Top 20 170+ destinos
Uruguay Top 23–25 157 destinos
Paraguay Top 35 145+ destinos

Qué distingue al pasaporte uruguayo

  • Alta aceptación internacional.
  • Buena reputación diplomática.
  • Estabilidad institucional del país.
  • Libre circulación regional dentro del Mercosur ampliado.
  • Posibilidad de ingresar a varios países sudamericanos solo con cédula.

El pasaporte uruguayo mantiene una de las mejores posiciones de América Latina y suele ubicarse por encima de gran parte del continente en libertad de movilidad internacional.

 

 

El principal balneario uruguayo vive una transformación silenciosa: bodas millonarias, vuelos privados y experiencias exclusivas impulsan un nuevo modelo de turismo de alto poder adquisitivo en la región.

El fenómeno, sin embargo, no nació de un solo evento. Punta del Este viene consolidando desde hace años una transformación silenciosa: pasó de ser un balneario estacional asociado al verano rioplatense a convertirse en una plataforma regional para turismo premium, inversiones inmobiliarias y experiencias de lujo.

Al ampliar el contenido, aparecen varias capas que ayudan a entender por qué este mercado crece y por qué el balneario uruguayo comenzó a competir con destinos como Saint Barth, Miami, Ibiza o Tulum en determinados segmentos de alto poder adquisitivo.

Punta del Este y el nuevo negocio del lujo latinoamericano

Lo que hoy ocurre en Punta del Este no es únicamente una sucesión de bodas extravagantes. Detrás existe una economía paralela vinculada al turismo de alta gama que moviliza hotelería, gastronomía, aviación privada, producción técnica, seguridad, decoración, logística y experiencias personalizadas.

Según Bloomberg, funcionarios locales estiman que unas 250 bodas de destino se realizan cada temporada entre octubre y abril.

Pero el dato más relevante quizás no sea la cantidad, sino el cambio de modelo económico:

  • antes el movimiento fuerte se concentraba en enero;
  • ahora la actividad premium ocupa buena parte de la primavera y el otoño;
  • el turismo corporativo y social empieza a “estirar” la temporada.

Eso genera empleo en rubros que históricamente sufrían la fuerte estacionalidad de Maldonado.

La boda paraguaya que marcó un punto de inflexión

La boda del empresario paraguayo Ricardo Squef Vierci y Giuliana Tenace terminó funcionando como símbolo de esta nueva etapa. Diversos medios uruguayos y regionales detallaron un operativo pocas veces visto en Uruguay:

  • tres días de celebraciones,
  • más de 800 invitados,
  • 15 vuelos privados y chárter,
  • vehículos blindados,
  • seguridad privada,
  • chefs internacionales,
  • logística comparable a una gira artística,
  • show privado de Carlos Vives.

La ceremonia se desarrolló entre la Iglesia de la Candelaria y la residencia La Dalmacia, en Playa Brava. Forbes Uruguay describió incluso controles antidrones, cierres parciales y una infraestructura técnica montada durante más de un mes.

Más allá del impacto mediático, el casamiento dejó algo claro: Punta del Este ya puede operar eventos de escala internacional extremadamente complejos.

El factor seguridad: la gran ventaja de Uruguay

Uno de los aspectos más repetidos por organizadores y empresarios es que Uruguay ofrece algo cada vez más valioso en América Latina: previsibilidad.

Bloomberg subraya que la estabilidad política, la baja criminalidad relativa y la seguridad jurídica se transformaron en activos turísticos.

Para familias millonarias brasileñas, argentinas o paraguayas, organizar un evento privado en Uruguay implica:

  • menor percepción de riesgo,
  • privacidad,
  • infraestructura de nivel internacional,
  • facilidad logística,
  • y un entorno social menos agresivo que otros grandes centros turísticos regionales.

Ese mismo contexto explica inversiones como:

El aeropuerto privado y la nueva conectividad del lujo

Otro dato clave es el crecimiento de la aviación ejecutiva.

El aeropuerto de Aeropuerto Internacional de Punta del Este inauguró una nueva terminal para jets privados en 2024. Durante la última temporada se registraron 5.864 movimientos de aeronaves privadas, un aumento cercano al 18%.

Ese indicador suele ser leído internacionalmente como termómetro del turismo premium.

En destinos de lujo, los jets privados ya no representan una extravagancia aislada: forman parte de la infraestructura esperada por determinados segmentos de alto patrimonio.

Gastronomía: del catering al espectáculo

Otro cambio fuerte aparece en la gastronomía.

El parrillero uruguayo Diego Pérez Sosa explicó a Bloomberg que los clientes buscan experiencias menos tradicionales y más inmersivas.

El asado dejó de ser únicamente comida para transformarse en puesta en escena:

  • fuego abierto,
  • cocción en vivo,
  • storytelling gastronómico,
  • chefs interactuando con invitados,
  • rituales culinarios vinculados a la identidad uruguaya.

Ese fenómeno conecta con una tendencia global:
los turistas premium buscan autenticidad, pero con estándares internacionales de servicio.

El impacto económico silencioso

Los números ayudan a entender por qué Maldonado protege y promueve este segmento.

Según datos citados por Bloomberg:

  • más de 750.000 visitantes extranjeros llegaron a la zona en 2025,
  • un aumento del 16%,
  • con un gasto estimado en US$ 918 millones.

Detrás de una boda de lujo trabajan:

  • floristas,
  • técnicos,
  • choferes,
  • empresas audiovisuales,
  • chefs,
  • decoradores,
  • productores,
  • bartenders,
  • hotelería,
  • seguridad,
  • operadores turísticos,
  • viñedos,
  • estancias,
  • alquileres premium.

Por eso muchos empresarios locales consideran que el turismo de eventos de lujo se volvió uno de los motores económicos más importantes de Punta del Este fuera de enero.

El gran desafío: no perder identidad

El crecimiento también abre preguntas.

Punta del Este enfrenta ahora un desafío similar al de otros destinos internacionales:
¿cómo crecer en el segmento premium sin perder identidad?

El riesgo de convertirse únicamente en un escenario para millonarios extranjeros convive con la oportunidad de fortalecer empleo, infraestructura y posicionamiento global.

La clave probablemente esté en combinar:

  • lujo,
  • identidad uruguaya,
  • gastronomía local,
  • vino,
  • naturaleza,
  • seguridad,
  • y experiencias auténticas.

Porque lo que hoy vende Punta del Este no es solamente exclusividad.
También vende una idea cada vez más escasa en el mundo: tranquilidad.

Fuentes consultadas y utilizadas

 

Piriápolis busca una solución de fondo para recuperar su playa y proteger uno de los balnearios más emblemáticos del país

La situación de la playa de Piriápolis volvió a instalarse en la agenda pública y turística. Vecinos organizados, técnicos y actores políticos comenzaron a impulsar un proceso que apunta a encontrar una solución estructural para mejorar la arena y preservar el principal capital natural del histórico balneario de Maldonado.

Desde la comisión de vecinos Pro Playa señalaron a Noticias y Destinos que el objetivo central es lograr que el Estado priorice recursos para avanzar en estudios técnicos rigurosos y, posteriormente, en una obra de recuperación costera que permita proteger el perfil turístico de la ciudad.

Piriápolis no representa únicamente una playa más del Uruguay. El destino forma parte de la identidad turística nacional desde hace más de un siglo. Su rambla, el Cerro San Antonio, el puerto, la arquitectura vinculada a la visión de Francisco Piria y su relación histórica con el turismo familiar la transformaron en una referencia para generaciones de uruguayos y visitantes extranjeros.

Por esa razón, el deterioro de sectores de la costa y la pérdida de arena generan preocupación no solamente en residentes y operadores turísticos, sino también en quienes entienden que el turismo necesita planificación de largo plazo y políticas sostenidas en el tiempo.

Según explicaron desde Pro Playa, el camino planteado contempla varias etapas. La primera corresponde a la identificación técnica del problema, apoyándose en informes desarrollados por especialistas de Universidad de la República y de la Universidad de Cantabria, instituciones que ya realizaron evaluaciones preliminares sobre la dinámica costera.

La segunda etapa apunta a consolidar voluntad política y recursos económicos, punto en el que actualmente se encuentra trabajando la organización vecinal. Posteriormente, el proceso requeriría un llamado a licitación para elaborar el proyecto ejecutivo y, más adelante, estudios de impacto ambiental y ensayos técnicos de modelación antes de definir cualquier intervención definitiva.

El pasado 17 de abril se realizó una reunión informativa con participación de diputados de Maldonado, instancia que permitió comenzar a instalar el tema en el debate político departamental y nacional.

Desde la comisión sostienen que el objetivo inmediato es difundir la problemática para que el actual gobierno nacional y departamental asignen recursos destinados a los estudios técnicos necesarios. La aspiración de mediano plazo consiste en que el futuro presupuesto nacional contemple la obra que finalmente recomienden los especialistas.

El planteo también abre una discusión más amplia sobre cómo Uruguay enfrenta los desafíos vinculados a erosión costera, cambio climático y sostenibilidad turística. En destinos donde la playa constituye el principal motor económico, la protección ambiental comienza a ser, además, una política de desarrollo.

En el caso de Piriápolis, preservar la calidad de su costa significa también defender empleo, inversiones, actividad gastronómica, hotelería y movimiento comercial en uno de los destinos más tradicionales del país.